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Liverpool busca a Ibrahim Mbaye para reemplazar a Salah

El verano en Anfield no está siendo tranquilo. Tras una temporada muy por debajo de lo esperado, el club se ha visto obligado a desmontar y reconstruir buena parte de su plantilla. Tres fichajes ya han llegado, pero la sensación es clara: falta mucho por hacer para que el equipo vuelva a discutir títulos con seriedad.

Y hay una herida que sigue abierta: la banda derecha del ataque. La salida de Mohamed Salah ha dejado un agujero deportivo y simbólico. No se sustituye a un futbolista así con facilidad. Ni con prisas.

Un vacío llamado Salah

Salah fue durante años el faro ofensivo de Liverpool. Incluso en un curso discreto para sus estándares, cerró la temporada con 22 contribuciones de gol entre todas las competiciones. Esa cifra, en un año gris, explica mejor que cualquier discurso el tamaño del hueco que ha dejado.

Hoy, el equipo mira a la derecha y solo encuentra parches. Nombres como Victor Muñoz, Federico Chiesa o Jeremie Frimpong podrían adaptarse al costado, pero ninguno encaja de forma natural como heredero del egipcio. Falta un especialista. Falta un plan claro.

Ese plan empieza a tomar forma en París.

Primer movimiento por Ibrahim Mbaye

Según adelantó el periodista Loïc Tanzi en su cuenta personal de X, “Liverpool debería enviar una primera oferta a París por Ibrahim Mbaye en los próximos días”. No es un simple tanteo: suena a primer paso serio en una operación trabajada.

El perfil encaja con lo que el club busca. Extremo derecho puro, joven, con proyección y con margen para moldearse dentro de un proyecto a medio plazo. No es Salah. Nadie lo es. Pero puede ser el inicio de una nueva era en ese sector del campo.

Y, sobre todo, puede atacar varios problemas de golpe.

Un fichaje con sentido deportivo… y estratégico

La profundidad de plantilla de Liverpool, hoy, asusta por lo corta. Hay líneas con talento, sí, pero la continuidad de rendimiento la temporada pasada fue demasiado irregular como para pensar que este bloque, sin refuerzos, está listo para pelear por la cima.

Ahí aparece Mbaye como una oportunidad que encaja casi a la perfección.

Con solo 18 años, el atacante ya suma 19 goles en su carrera y se ha ganado un sitio en la selección de Senegal, con 15 partidos y 4 tantos con su país. No son números inflados en ligas menores sin contexto competitivo; son señales de madurez temprana y de peso real en el juego.

Su juventud añade otra capa clave: cuando llegue el momento de inscribirlo en la lista oficial de la Premier League, será considerado jugador “homegrown”, una de las grandes preocupaciones estructurales del club en este mercado. Fichar talento y, al mismo tiempo, aliviar el rompecabezas de las inscripciones no es algo que se encuentre todos los días.

Hay otro factor que inclina aún más la balanza: Paris Saint-Germain quiere desprenderse de él. No se trata de una puja imposible ni de una subasta a la desesperada. El contexto invita a negociar y convierte a Mbaye en una de las operaciones más inteligentes que Liverpool puede cerrar este verano.

Y todo eso antes de hablar del detalle que termina de redondear el encaje: es un extremo derecho natural. Justo donde Anfield mira desde que Salah se marchó.

Liverpool, que lleva semanas acumulando nombres en la agenda, está a punto de descubrir si este es el movimiento que convierte un verano de dudas en el inicio de un nuevo frente ofensivo.