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Liverpool busca a Nico Williams como heredero de Salah

El mercado de Liverpool empieza a sonar a disco rayado. Mismos nombres, mismas posiciones, misma urgencia: encontrar a alguien capaz de acercarse, aunque sea de lejos, a lo que ofrecía Mohamed Salah. Y en esa lista, un viejo conocido vuelve a escena: Nico Williams.

Un nombre que no se apaga

El campeón del mundo con España vuelve a estar en el radar de Anfield. Según Ekrem Konur, el atacante de Athletic Club figura de nuevo entre los objetivos de Liverpool para reforzar el costado derecho del ataque. No es una operación sencilla, ni mucho menos una carrera en la que los ‘reds’ vayan en cabeza.

Konur, a través de X, fue claro: Liverpool está interesado en Nico Williams, pero es Arsenal quien ha tomado la delantera. El club londinense ya ha establecido nuevos contactos por el extremo, mientras su estructura deportiva estudia la viabilidad real de la operación.

La clave está en una cifra muy concreta: 77 millones de libras. Esa es la cláusula de rescisión que figura en el contrato del jugador con Athletic Club, una cantidad que, según la misma información, Arsenal y varios clubes de la Premier League pueden asumir sin necesidad de grandes malabarismos financieros.

De casi fichar por Barcelona a blindarse en Bilbao

La historia reciente de Nico Williams es peculiar. Durante un tiempo fue uno de los talentos más codiciados del continente. El verano pasado estuvo cerca de vestir la camiseta de Barcelona, un movimiento que muchos daban por hecho. Sin embargo, el giro fue radical: el atacante terminó firmando un sorprendente contrato de diez años con Athletic Club, hasta 2035.

Un compromiso largo, sí, pero con una puerta de salida muy clara: esos 77 millones de libras que hoy marcan cualquier conversación sobre su futuro.

El pico de 2023/24 y la explosión con España

Si Liverpool vuelve a mirar hacia San Mamés no es por casualidad. En la temporada 2023/24, Nico firmó su mejor curso con Athletic Club: 18 participaciones directas de gol en 31 partidos de liga. Ritmo, desborde, impacto en el marcador. Ese año se ganó definitivamente un lugar en la élite.

Su rendimiento se trasladó a la escena internacional. En la EURO 2024 con España fue uno de los nombres propios del torneo, un futbolista que cambió partidos desde la banda y que confirmó lo que muchos ya intuían: tiene condiciones para marcar diferencias al máximo nivel.

Ese verano le colocó en la portada del mercado. Hoy vuelve a estar ahí.

Las dudas: cifras y realidad del mercado

Sin embargo, el presente estadístico del jugador no es tan demoledor como su potencial. En las dos últimas campañas de liga, Nico Williams ha sumado apenas diez contribuciones de gol por temporada: 5 goles y 5 asistencias en 2024/25, y 6 goles y 4 asistencias en 2025/26.

Nunca ha superado los 11 tantos en todas las competiciones en un mismo curso. Para un extremo llamado a liderar el ataque de un gigante europeo, las cifras invitan a la reflexión. ¿Justifican realmente esos números una cláusula de 77 millones de libras?

Liverpool, que acaba de despedir a un especialista en producción ofensiva como Mohamed Salah —12 goles y 10 asistencias en su última temporada—, no puede equivocarse con el relevo. El egipcio garantizaba cifras y jerarquía. Nico, de momento, garantiza proyección, desequilibrio y un techo todavía por explorar.

¿Apuesta por el techo o por el presente?

Lo que sí está fuera de duda es el perfil. Velocidad eléctrica, cambio de ritmo, uno contra uno, capacidad para castigar a campo abierto. Es el tipo de extremo que puede incendiar un partido con una sola carrera. Lo que aún no ha terminado de consolidar es ese último toque que separa al buen atacante del futbolista determinante: la constancia en el gol y la asistencia.

Ahí está el dilema para Liverpool. Pagar el precio de una estrella ya hecha por un jugador que todavía vive más de su potencial que de sus números inmediatos. Mientras Arsenal avanza posiciones y otros clubes de la Premier League observan la situación, en Anfield deben decidir si este es el momento de lanzarse o si el relevo de Salah necesita un perfil menos prometedor y más definitivo.

La cláusula está clara, los pretendientes también. La pregunta, ahora, es quién se atreverá a apostar fuerte por un futbolista que parece preparado para dar el salto… pero que aún tiene que demostrar que puede sostener el peso de un gigante cada fin de semana.