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Liverpool intensifica la búsqueda de Yan Diomande

Liverpool no suelta a Yan Diomande. Ni un milímetro. El club de Anfield sigue convencido de que acabará vistiendo de rojo al atacante de RB Leipzig, aunque el tira y afloja con el club alemán se está convirtiendo en un pulso largo, caro y cada vez más tenso para todas las partes implicadas.

El heredero de Salah… a precio récord

En Liverpool tienen claro el plan: Diomande es el objetivo número uno para ocupar el vacío que ha dejado Mohamed Salah tras nueve temporadas legendarias. No hay plan B de mismo nivel. El marfileño es la apuesta total.

El problema está en Leipzig. El primer intento de los ingleses, un paquete valorado en 100 millones de euros (87 millones de libras, 116 millones de dólares), ya está sobre la mesa… y ya fue rechazado. El mensaje del club de la Bundesliga es nítido: vender no entra en sus planes, salvo que llegue una propuesta fuera de mercado.

Las filtraciones desde Alemania apuntan a una cifra que podría superar el récord histórico de la liga, por encima del traspaso de Ousmane Dembélé al Barcelona en 2017. No es solo una negociación, es una batalla por un símbolo deportivo y financiero.

Impaciencia en el entorno del jugador

Mientras los clubes miden fuerzas, el reloj corre y la paciencia se desgasta. El periodista Lewis Steele, que sigue de cerca la operación, ha desvelado el malestar que empieza a aflorar en el entorno de Diomande.

Según Steele, el jugador y su gente esperaban un desenlace mucho más rápido. Veían el movimiento casi como una consecuencia lógica de las primeras conversaciones. Ahora asumen que el asunto puede alargarse más allá del Mundial, aunque lo han terminado por aceptar como escenario probable.

Esa resignación, sin embargo, no elimina la sensación de que todo podría acelerarse si Liverpool decide ir con todo de una vez. Steele lo resumió con una idea clara: si Fenway Sports Group aprieta de verdad, el fichaje podría cerrarse en cuestión de días.

Liverpool, caja llena y ambición total

Lo económico no es el problema. Después de invertir alrededor de 440 millones de libras el verano pasado en refuerzos, Liverpool sigue teniendo margen y voluntad para gastar. La propiedad está dispuesta a respaldar a Andoni Iraola con recursos de primer nivel para rediseñar la plantilla.

El plan deportivo es amplio: además de Diomande, el club busca otro extremo, la posibilidad de un nuevo delantero centro, un centrocampista y varias piezas para apuntalar la defensa, con especial atención a los laterales. Aun así, por encima de todo, un nombre brilla en la pizarra: Yan Diomande.

El trabajo silencioso: convencer al jugador

Mientras la atención pública se centra en las cifras de las ofertas, en los despachos de Anfield se juega otra partida. Fabrizio Romano ha puesto el foco en ese frente menos visible: el trabajo directo con el jugador.

Romano sostiene que la parte del futbolista está siendo infravalorada en el relato mediático. Según sus informaciones, Liverpool está haciendo un esfuerzo “excelente” para asegurarse el sí total de Diomande y lograr que sea él quien presione a RB Leipzig con un mensaje claro: “Dejadme ir a Liverpool”.

Desde diciembre, las fuentes cercanas al club inglés describen un contacto casi diario entre los representantes de Anfield y el entorno del jugador. Llamadas, reuniones, propuestas económicas ajustadas al milímetro. El objetivo es que, cuando llegue el momento decisivo, Diomande tenga totalmente clara su preferencia.

Romano lo resume con una idea central: en Liverpool hay confianza interna en que el fichaje terminará haciéndose. Y esa confianza nace de lo que están construyendo directamente con el futbolista.

Una segunda oferta para romper la resistencia

La siguiente jugada ya está preparada. Liverpool volverá a la mesa con una segunda propuesta descrita como “muy agresiva”. Eso significa subir claramente de los 100 millones de euros rechazados y presentar un paquete económico difícil de ignorar.

El club inglés trabaja en dos frentes a la vez: un contrato potente para Diomande, con salario y condiciones a la altura de un fichaje franquicia, y una oferta a RB Leipzig que cambie el escenario. El mensaje que transmite Romano es rotundo: “Liverpool será muy agresivo. Liverpool ofrecerá más de 100 millones de euros”.

En Leipzig, la postura oficial no se mueve: quieren seguir contando con Diomande, blindarle con un gran salario y un nuevo contrato, y ofrecerle Champions League esta temporada antes de dejarle decidir su futuro el próximo verano. Desde su perspectiva, retenerle un año más es una decisión estratégica.

La pregunta es cuánto aguantará esa postura cuando llegue una propuesta que rompa todos los moldes de la Bundesliga y cuando el propio jugador, seducido por Anfield, empiece a empujar.

Planes alternativos… pero un objetivo prioritario

Liverpool no se ha quedado sin red. Si la operación Diomande se cae, el club tiene otros nombres en su lista. Un futbolista de Brighton aparece como una de las alternativas mejor posicionadas, y las informaciones apuntan también al fuerte interés de Iraola por una estrella de PSG, que podría salir este verano por alrededor de 78 millones de libras (90 millones de euros, 102 millones de dólares).

Son opciones reales, estudiadas, con números y escenarios ya trabajados. Pero ninguna de ellas cambia la jerarquía interna: el plan A sigue siendo Diomande.

En Anfield lo saben: no se trata solo de fichar a un gran extremo. Se trata de encontrar al nuevo referente ofensivo de la era post-Salah, de enviar un mensaje al resto de Europa y de marcar el tono del proyecto Iraola desde el primer verano.

La próxima oferta dirá hasta dónde está dispuesto a llegar Liverpool para conseguirlo. Y, quizá más importante aún, hasta qué punto RB Leipzig puede resistirse cuando el mercado llama a la puerta con la fuerza de un récord histórico.