Liverpool y sus esperanzas de regreso tras un mercado fallido
La plantilla de Liverpool ya está cerrada. Pero nadie en Anfield se engaña: está lejos de ser completa. Falta un extremo derecho, falta un centrocampista más, falta un lateral diestro. Y el mercado se fue sin traer ninguna de esas piezas.
El club incluso intentó un último giro de guion. Según las informaciones, hubo un intento a última hora de conseguir la cesión de Malo Gusto desde Chelsea, un jugador capaz de tapar tanto el carril derecho como zonas del centro del campo. Pero el club londinense no estaba dispuesto a dejarlo salir a bajo coste. Operación bloqueada. Plantilla coja.
En ese contexto, Liverpool no tiene más remedio que aguantar. Ajustar, mezclar posiciones, tirar de recursos internos y, sobre todo, esperar. Esperar a que la enfermería se vacíe y el calendario deje de castigar tanto a los mismos futbolistas.
Y ahí aparece un rayo de luz.
Tres regresos que cambian el ánimo
The Times informa de que el club espera que Hugo Ekitike, Giovanni Leoni y Conor Bradley disputen “una parte importante” de la temporada. No es un matiz menor: los tres están lesionados desde hace tiempo y sus plazos de vuelta nunca han estado del todo claros.
Ekitike es, curiosamente, el que lleva menos tiempo fuera… y su problema se remonta a abril. Conor Bradley no juega desde comienzos de año. Giovanni Leoni cayó el pasado septiembre. Casi un año en el dique seco.
No son molestias. Son lesiones serias, de las que cambian planes y dibujan dudas. Tanto que los tiempos de recuperación siempre se han manejado con mucha cautela y sin grandes certezas sobre el nivel con el que volverán. Al principio, simplemente pisar de nuevo el césped ya se veía como una fase más del proceso, sin esperar un rendimiento inmediato ni un estado de forma cercano al máximo.
Por eso la idea de que cada uno pueda disputar un “buen tramo” del curso suena tan alentadora en el entorno del club. En la práctica, esa expresión apunta, como mínimo, a varias semanas de participación para cada uno. Y, si todo va bien, quizá bastante más en algún caso.
Leoni, Ekitike y la incógnita Bradley
Dentro de ese trío, Giovanni Leoni es el que debería reaparecer antes. Las previsiones apuntan a un regreso relativamente cercano, lo bastante pronto como para que vuelva a estar en la pelea por entrar en las convocatorias. Liverpool, eso sí, no va a acelerar por desesperación: con un jugador que lleva tanto tiempo parado, el margen de error es mínimo.
Con Hugo Ekitike el horizonte se desplaza algo más. Todo indica que tendrá que esperar hasta acercarse a Navidad para estar realmente listo para competir. Aun así, en el club confían en verlo con minutos todavía en 2026, una noticia clave en un ataque que ha perdido alternativas y profundidad.
El caso que más intriga genera es el de Conor Bradley. Sobre su situación han circulado muy pocos detalles en los últimos meses. No hay una imagen nítida ni sobre el alcance definitivo de su lesión ni sobre un calendario de vuelta fiable. Demasiadas incógnitas para un jugador que, por perfil, encaja justo en una de las posiciones más descubiertas del equipo.
La búsqueda fallida de un lateral derecho en el mercado no invita precisamente al optimismo sobre su estado. Sin embargo, The Times sostiene que Bradley también podría disputar una porción relevante de la campaña. En un verano en el que casi todo lo que rodea a la planificación defensiva ha sido preocupación, esa frase se siente como un mensaje poderoso.
Porque, si Liverpool no ha encontrado fuera lo que necesitaba, la temporada puede depender de lo que recupera dentro. Y esos tres regresos, si se cumplen los plazos, pueden pesar tanto como un gran fichaje.






