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Liverpool busca fichar a Bradley Barcola como sucesor de Salah

Liverpool prepara su primer movimiento serio del verano. Según información de The Athletic, el club de Anfield se dispone a presentar en breve una oferta formal a Paris Saint-Germain por Bradley Barcola, el extremo francés de 23 años que se ha convertido en la gran obsesión de la dirección deportiva red.

No se trata de un nombre más en la lista. Internamente, Barcola está señalado como la prioridad número uno para cubrir el vacío que dejó Mohamed Salah, que abandonó el club al final de la pasada temporada. El mensaje es claro: el relevo del egipcio no será un parche, sino una apuesta de primer nivel.

Un fichaje complejo… y carísimo

El problema está donde casi siempre: en el precio. Desde París no tienen ninguna intención de regalar a una de sus piezas más prometedoras. Las filtraciones hablan de una exigencia que roza los 170 millones de euros para empezar a hablar. Una cifra que Liverpool no contempla.

El club inglés maneja otro escenario. En Anfield consideran que una operación en torno a los 120 millones de euros podría ser el punto de encuentro. Alto, sí, pero asumible para un futbolista al que ven preparado para liderar el proyecto ofensivo durante la próxima década.

Ahí entra en juego un matiz clave: la situación contractual del jugador. Barcola tiene contrato con PSG hasta 2028, pero no muestra intención de ampliarlo. Esa resistencia a renovar es la grieta que Liverpool intenta ensanchar. El plan pasa por aprovechar la incomodidad del jugador ante la perspectiva de seguir atado a París sin garantías de rol protagonista.

La ambición de Barcola

Los números del francés respaldan su ambición. En la temporada 2025-26 disputó 49 partidos con PSG, firmando 13 goles y 7 asistencias con la camiseta de Les Rouge et Bleu. No son cifras menores para un futbolista todavía joven, obligado a compartir focos en un vestuario plagado de estrellas.

Barcola siente que ha llegado el momento de dar un salto definitivo. Quiere más balón, más responsabilidad, más peso en un gran escenario europeo. Y Anfield ofrece justo ese escaparate: un club de élite, una liga que multiplica el impacto mediático y un hueco evidente en el costado derecho del ataque tras la salida de Salah.

El pulso entre Anfield y París

La negociación se perfila como un pulso de alto voltaje. PSG no quiere aparecer debilitado en el mercado, ni sentar un precedente que abarate la salida de sus jóvenes talentos. Liverpool, por su parte, se niega a entrar en una subasta descontrolada.

La primera oferta, que se espera de forma inminente, marcará el tono del verano. Si el club inglés se acerca a esos 120 millones, la presión se trasladará al despacho parisino y al propio jugador, decidido a dar un paso adelante en su carrera. Si PSG se mantiene firme en los 170 millones, el choque de posturas puede alargarse semanas.

Lo que ya no admite dudas es la dirección del proyecto de Liverpool: el futuro del ataque pasa por un nuevo líder. Y en Anfield están convencidos de que ese rol tiene nombre y apellidos: Bradley Barcola. La próxima jugada, ahora, le corresponde a Paris Saint-Germain.