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Liverpool refuerza su defensa con Jeremy Jacquet

Liverpool ya tiene a su nuevo central para la próxima década. Jeremy Jacquet, 20 años, llega desde Rennes por 60 millones de libras en una operación que encaja de lleno con la hoja de ruta del club: talento emergente, margen de crecimiento enorme y una apuesta económica que no admite dudas.

El campeón cerró el fichaje en el último día de mercado de febrero, después de que el defensa superara el reconocimiento médico. El acuerdo se estructura en 55 millones fijos más 5 en variables ligados al rendimiento. Cifra de futbolista consagrado. Edad de promesa en construcción.

Jacquet firma por cinco años, con opción de uno más, y lo hace rechazando una propuesta calcada de Chelsea. Misma oferta, distinto destino. Eligió Anfield.

“Es un sueño enorme”

En sus primeras palabras al canal oficial del club, el zaguero francés dejó claro el impacto del salto: para él, no es solo un cambio de liga, es la realización de una ambición que arrastraba desde niño.

Se declara impresionado por las instalaciones, cómodo desde el primer día y ansioso por empezar. Habla de “gran sueño” y de “gran club” al referirse a Liverpool. No suena a frase hecha cuando se mira el contexto: un chico de 20 años, sin aún un solo minuto en Champions ni en la selección absoluta de Francia, aterrizando en uno de los vestuarios más exigentes de Europa.

De la lesión al salto a la élite

El único borrón reciente en su trayectoria fue una lesión de hombro a comienzos de año. El club inglés conocía ese detalle, lo siguió de cerca y solo dio el paso cuando el jugador completó con éxito su programa de rehabilitación.

Hoy Jacquet ya trabaja en solitario a nivel físico y se le espera disponible para el inicio de la pretemporada. No llega como proyecto de academia, sino como miembro de pleno derecho de la plantilla principal.

Su sitio estará en el corazón de la defensa, compartiendo posición con Virgil van Dijk, Geovanni Leoni y Joe Gomez. Un ecosistema ideal para un central joven: un líder consagrado, competencia directa y un entorno donde el error se paga caro, pero el aprendizaje es acelerado.

Un mercado a la medida de la nueva Liverpool

El fichaje encaja con una tendencia clara en Anfield. En las dos últimas ventanas, la media de edad de los refuerzos del primer equipo se sitúa por debajo de los 22 años. El club ha decidido adelantarse al mercado, pagar antes de que el precio se dispare y moldear a sus propios pilares de futuro.

Jacquet no era un secreto. Varios clubes europeos pujaban por él. Que termine de rojo, en un proyecto que ya mira más al próximo ciclo que al pasado reciente, dice mucho de cómo Liverpool vende su plan deportivo a los jóvenes de élite.

“Es real”: Francia avisa

En Francia, la sensación es unánime. Julien Laurens, analista especializado en fútbol galo, no rebaja el entusiasmo. Lo define como “el auténtico negocio”, pese a sus 20 años y a la ausencia de experiencia en Champions o Europa League.

Laurens recuerda su irrupción tras volver de una cesión en la segunda división y su consolidación esta temporada a las órdenes de Habib Beye. Lo compara con la explosión de William Saliba en Saint-Étienne o de Wesley Fofana: centrales que, sin un currículum europeo deslumbrante, ya transmitían algo distinto desde el primer día.

El mensaje es claro: el potencial está ahí, la inversión es alta porque el techo se intuye altísimo. Se paga por lo que puede ser, no por lo que ya ha demostrado.

Talento moderno, experiencia por construir

Kevin Hatchard, voz autorizada en fútbol continental, dibuja el perfil: capitán en varias categorías inferiores de Francia, central moderno, cómodo con balón, con rango de pase, potente físicamente y dominante en el juego aéreo.

El matiz llega al hablar de su bagaje: aún no acumula una larga trayectoria al máximo nivel. Su cesión en Clermont dejó buenas sensaciones, y su curso actual en Rennes ha confirmado las expectativas, hasta el punto de que el club bretón no quería abrir la puerta en este mercado.

Habib Beye, su entrenador, fue tajante: si se iba Jacquet, habría que rebajar los objetivos de la temporada. Un aviso que subraya el peso que ya tenía con solo 20 años.

Liverpool ha decidido ignorar el freno de mano y pisar el acelerador. Paga caro por un central todavía en fase de prueba, pero con todas las piezas que exige el fútbol actual.

La pregunta ya no es cuánto vale hoy Jeremy Jacquet. La cuestión, para Anfield, es en qué tipo de defensor se convertirá cuando mire a su lado en el túnel de vestuarios y vea a Virgil van Dijk, sabiendo que algún día tendrá que ser él quien lleve ese peso.