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Liverpool busca fichar a Bradley Barcola del PSG

El verano de fichajes del Liverpool ha sido, hasta ahora, una sucesión de portazos. Yan Diomande se les escapa rumbo al Real Madrid. Michael Olise se queda donde está. Y, pese a todo, la sensación en Anfield es que la gran operación del mercado todavía está viva: Bradley Barcola.

El club de Andoni Iraola ya ha incorporado a Jeremy Jacquet y Victor Munoz, pero el verdadero golpe de efecto pasa por reforzar las bandas con un futbolista de élite. El nombre marcado en rojo es el del atacante del Paris Saint-Germain. Y esta vez, a diferencia de otros objetivos, el viento sopla a favor del Liverpool.

Un jugador que ya ha elegido

En este pulso no solo cuentan los millones. Cuenta, y mucho, la voluntad del jugador. Y ahí el Liverpool parte por delante.

Barcola, con contrato en vigor con el PSG hasta 2028, ya ha comunicado al club parisino que no tiene intención de ampliarlo. Quiere salir. Y, según las informaciones, prefiere vestir de rojo antes que aceptar la propuesta del Arsenal este verano. Un detalle clave en una operación de este calibre.

El acuerdo personal, de hecho, está encarrilado. El periodista de L’Équipe Loïc Tanzi asegura que Barcola ya ha alcanzado un entendimiento contractual con el Liverpool. Falta lo más complicado: convencer al PSG.

El choque de cifras: 150 contra 120

Ahí está el nudo de la historia. El PSG valora a Barcola en torno a 150 millones de euros, sin contar bonus. El Liverpool no quiere pasar de 120. La distancia es grande, pero no definitiva.

Tanzi se muestra optimista respecto a un punto intermedio. Hay tiempo. Y hay un elemento que puede cambiar el tablero: el mercado del propio PSG.

El club parisino espera cerrar la llegada de un extremo y de un delantero centro. Si esas piezas encajan, la postura de la directiva francesa puede suavizarse. Traducido: con recambio asegurado y caja fuerte reforzada, París tendría menos motivos para tensar la cuerda hasta el límite.

Maghnes Akliouche, la ficha que libera la operación

La primera pieza de ese dominó ya se está moviendo. Maghnes Akliouche, estrella del AS Monaco, viaja a París para cerrar su traspaso al PSG.

Según Fabrizio Romano, el acuerdo está sellado: 50 millones de euros, operación cerrada la semana pasada y firma formal en la sede del club. El jugador ya ha aterrizado en la capital francesa para estampar la rúbrica.

No es un detalle menor. La llegada de Akliouche apunta directamente al rol de Barcola. El PSG cubre la posición, protege su plantilla y, al mismo tiempo, se coloca en mejor disposición para negociar la salida del francés. Para el Liverpool, es la señal que llevaba semanas esperando.

Sin amenaza desde Múnich

Otro frente que se despeja: el Bayern Munich. El club alemán, siempre atento al mercado de extremos, no entrará en la puja este verano.

El periodista Christian Falk lo deja claro: el coste de Barcola es demasiado elevado para el Bayern en esta ventana. Para el Liverpool, no. Los ingleses están en mejor posición económica y deportiva para lanzarse a por él ahora mismo, sobre todo tras perder a Diomande y ver cómo se complica cualquier movimiento por Olise.

El Bayern, eso sí, no se borra del mapa a largo plazo. En su planificación, Barcola aparece como la opción número uno para sustituir a Michael Olise si el francés termina saliendo en el futuro. Pero esa es una historia para otro verano. Si el Liverpool cierra el fichaje ahora, Múnich se queda sin margen de maniobra.

Un verano que ya no admite excusas

La necesidad del Liverpool es evidente. El equipo pide a gritos más desequilibrio por fuera, profundidad, uno contra uno. Barcola encaja en ese perfil: joven, explosivo, con margen de crecimiento y ya acostumbrado a la presión de un gigante europeo.

El club de Anfield ha recibido luz verde para ir con todo también por Ibrahim Mbaye, otra pieza del PSG seguida por el Manchester City. Pero el gran termómetro del verano será Barcola. Tras varios objetivos fallidos, la dirección deportiva no puede permitirse otro “casi”.

Con el jugador decidido, el sustituto prácticamente firmado por el PSG y el Bayern fuera de escena, el escenario se ha despejado como pocas veces ocurre en un mercado de este nivel. Ahora todo se reduce a una cuestión de cifras, de nervio en la negociación y de cuánto está dispuesto a estirarse el Liverpool para cambiar de verdad el rumbo de su verano.

La pregunta ya no es si necesitan a Bradley Barcola. Es si se atreven a pagar el precio que exige el PSG para que esa necesidad marque el próximo capítulo de la era Iraola en Anfield.