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Liverpool y el futuro de Jarell Quansah: espera hasta 2025

Liverpool ha tomado una decisión con frío de despacho sobre uno de los grandes favoritos de la era Jürgen Klopp. Jarell Quansah, central formado en la academia de Anfield y hoy pieza importante en el Bayer Leverkusen, no volverá este verano. Al menos, no todavía.

El club está dispuesto a esperar un año para activar su opción de recompra, justo cuando el precio baje de forma significativa. Una apuesta calculada en un momento en el que la defensa del equipo entra en una fase decisiva de reconstrucción.

Un talento que se disparó en Alemania

Quansah, de 23 años, salió de Liverpool el verano pasado rumbo a Leverkusen en una operación que podía alcanzar los 35 millones de libras. Desde entonces, su progresión ha sido constante: 43 partidos en todas las competiciones y un sitio en la selección de Inglaterra para el Mundial de este verano.

Su crecimiento no ha pasado desapercibido en Merseyside. El central, que terminó la etapa de Klopp siendo titular por delante de Ibrahima Konaté, se ha consolidado en la Bundesliga y ha recuperado sensaciones que creía perdidas.

“Lo he disfrutado muchísimo, para ser sincero. Ha sido refrescante para mí. He vuelto a amar el fútbol”, confesó el mes pasado, explicando cómo jugar cada semana, contra “algunos de los mejores equipos del mundo”, le ha permitido mostrar de nuevo su nivel y su carácter competitivo. También admitió lo duro que fue salir de Liverpool tras 17 años en el club y empezar de cero en otro país.

Hoy, Quansah se siente cómodo en Alemania. Y eso también pesa en el calendario de Liverpool.

Cláusula cara hoy, más asequible mañana

Según el diario alemán BILD, en los despachos de Anfield ya se ha debatido seriamente la opción de traer de vuelta al central. Pero el plan no pasa por un movimiento inmediato.

Cuando Quansah firmó por Leverkusen, Liverpool se guardó una cláusula de recompra. Este verano, esa opción fija su precio en 80 millones de euros (69,4 millones de libras). Una cifra muy alta para un club que, aunque necesita reforzar la zaga, debe equilibrar inversión y necesidades en varias posiciones.

La clave está en el calendario: esa cláusula se reduce el próximo año hasta los 60 millones de euros (52 millones de libras). Un recorte de 20 millones que cambia por completo la ecuación deportiva y financiera.

La decisión, por tanto, no responde solo al coste actual. En Liverpool entienden que otro año en Leverkusen puede pulir todavía más el perfil de Quansah, sobre todo en un aspecto que valoran especialmente: su liderazgo. Si regresa a Merseyside, no será solo como un proyecto de central, sino como alguien preparado para pelear por un puesto fijo en el once.

Una defensa en el aire para Arne Slot

El contexto deportivo empuja a la reflexión. Arne Slot llega con una línea defensiva en transición. Jeremy Jacquet aterriza desde Rennes este verano. Giovanni Leoni apunta a estar listo para la pretemporada tras su lesión de ligamento cruzado. Pero las dudas no desaparecen.

Virgil van Dijk, referente absoluto y capitán de 34 años, entra en su último año de contrato. Joe Gomez ha sido vinculado con una posible salida. Y el futuro de Konaté, que ya perdió el sitio en el tramo final con Klopp, tampoco se percibe inamovible.

En ese escenario, la tentación de recuperar a un central joven, formado en casa y ya contrastado en la élite es evidente. Más aún tratándose de un jugador al que Klopp mimó y al que confió partidos de peso en su despedida del banquillo de Anfield.

Sin embargo, en el club asumen el riesgo: prefieren esperar. Apostar por que Quansah siga creciendo en un entorno estable, compitiendo al máximo nivel con Leverkusen y acumulando jerarquía antes de un posible regreso.

El futuro, a una decisión de distancia

Por ahora, Quansah se centra en su presente: consolidarse en el equipo alemán y aprovechar su convocatoria con Inglaterra en el Mundial para dar otro salto de prestigio. Desde Liverpool, la mirada será atenta. No solo a su rendimiento con la selección, también a cómo responde bajo los focos de un gran torneo.

El plan está trazado: nada de movimientos precipitados este verano, todo apuntado a 2025, cuando el precio baje y el jugador, si mantiene esta curva de crecimiento, pueda regresar no como promesa, sino como pilar.

La pregunta ya no es si Liverpool quiere de vuelta a Jarell Quansah. La verdadera incógnita es otra: cuando llegue el momento de activar la cláusula, ¿seguirá siendo Alemania su trampolín… o se habrá convertido en el lugar del que ya no querrá marcharse?