Liverpool pierde a Diomande y Robbie Fowler sugiere a Pulisic
Liverpool parece haber perdido su gran objetivo para este verano. Yan Diomande, la joya de RB Leipzig y una de las sensaciones del Mundial 2026 con Costa de Marfil, apunta con decisión al Paris Saint-Germain. Y mientras en Anfield asumen el golpe, una voz autorizada ya propone un plan B con nombre y apellido: Christian Pulisic.
Diomande se escapa rumbo a París
El movimiento clave llegó este fin de semana. Informaciones desde Alemania y Francia coinciden: la preferencia de Diomande es clara, quiere jugar en el vigente campeón de Europa, el PSG.
Liverpool ya había mostrado hasta dónde estaba dispuesto a llegar. Un ofrecimiento de 113,9 millones de dólares —91,1 fijos y 22,8 en variables— rechazado por RB Leipzig, que tenía al extremo de 19 años como pieza central de su proyecto y a la vez como activo de máximo valor en el mercado.
El jugador, sin embargo, ya habría dado el “sí” al club parisino para un contrato de cinco años. Ahora la pelota está en el tejado de PSG y RB Leipzig, obligados a cerrar la estructura del traspaso. Nasser Al-Khelaifi ha tomado las riendas de la operación, con conversaciones directas con el club de la Bundesliga y una confianza total en que el acuerdo terminará firmándose.
Para Liverpool, que había hecho de Diomande su prioridad estival, la escena es clara: el objetivo principal se les escapa hacia el Parque de los Príncipes.
Un plan B lleno de nombres… y uno inesperado
En Anfield no se han quedado de brazos cruzados. El club ya trabaja con una lista de alternativas para cubrir el vacío que dejará el “no” de Diomande.
Según una información previa de The Athletic, hay cuatro nombres bien marcados en la agenda: Yankuba Minteh, del Brighton; Said El Mala, del Cologne; Matias Fernandez-Pardo, del Lille; y Crysencio Summerville, del West Ham. Perfiles jóvenes, con margen de crecimiento y con proyección para adaptarse al ritmo de la Premier League.
Pero en medio de esa baraja, Robbie Fowler ha decidido poner sobre la mesa una carta distinta. Más hecha. Más conocida. Y con aroma a gran escenario.
“Muchos rumores sobre quién va a @LFC. Un nombre que no he visto mencionado es Pulisic”, escribió la leyenda del club en X. “Buena edad, ha jugado en la Premier, jugador emocionante, yo lo ficharía, potencialmente un tipo de trayectoria similar a Salah, ¿opiniones?”.
No es una opinión cualquiera. Fowler, uno de los grandes ídolos de la grada de Anfield, habla de experiencia, de impacto inmediato y de un futbolista que ya sabe lo que es cargar con el peso de un equipo grande.
Pulisic, entre Milan, el Mundial y la tentación de volver a Inglaterra
Christian Pulisic vive un momento particular de su carrera. A sus 27 años, lidera a Estados Unidos en “su” Mundial 2026, disputado en casa, y ha sido clave para que el equipo de Mauricio Pochettino termine primero del Grupo D tras jugar dos de los tres partidos de la fase inicial.
En Italia, el atacante de AC Milan se ha consolidado como uno de los nombres propios de la Serie A. Llega de una temporada 2025/26 con 10 goles y 4 asistencias, cifras que, sobre el papel, quedan por debajo del impacto de Diomande (13 goles y 10 asistencias). Pero las sensaciones cuentan: Pulisic ha mostrado jerarquía, gol en momentos importantes y una versatilidad que seduce a cualquier entrenador.
Su pasado en la Premier League también pesa. Entre 2019 y 2023 disputó 98 partidos de liga con el Chelsea, firmando 20 goles. Conoce los estadios, el ritmo, la exigencia física y mediática del campeonato inglés. No necesitaría un largo periodo de adaptación.
Y no es la primera vez que su nombre se cruza con el de Liverpool. En febrero ya se informó de que el club de Anfield estaba entre los equipos de la Premier que habían mantenido contactos con el entorno del internacional de la USMNT para explorar un posible regreso a Inglaterra. Un regreso que ahora, con el contexto adecuado, puede ganar fuerza.
Un contrato en el aire y una oportunidad de mercado
El factor contractual añade más picante a la historia. Pulisic entra en el último año de su vínculo con AC Milan. El club italiano dispone de una opción unilateral para extender el contrato por 12 meses más, pero la situación no es tan sencilla.
Según TEAMtalk, el jugador estaría decepcionado por no haber recibido una propuesta de renovación acorde a su estatus actual, el de uno de los mejores atacantes de la Serie A. Esa falta de reconocimiento, al menos en términos contractuales, habría llevado a su entorno a tantear a varios clubes de la Premier League.
Para Milan se abre un dilema clásico: activar la opción y retener valor, o aprovechar este verano para hacer caja por un futbolista en plena madurez competitiva, especialmente si firma un gran Mundial con Estados Unidos. Cada gol, cada asistencia en el torneo, puede sumar millones a su precio… y acelerar decisiones.
¿El “camino Salah” que imagina Fowler?
El paralelismo que lanza Fowler no es casual. Mohamed Salah llegó a Liverpool tras una etapa en la Serie A con la Roma, después de un paso discreto por la Premier con el Chelsea. Pulisic comparte varios elementos de ese guion: experiencia previa en Inglaterra, explosión en una gran liga europea y la sensación de que todavía tiene un techo más alto por alcanzar en un contexto ideal.
Sus números no igualan a los de Diomande en esta última campaña, pero su madurez, su bagaje en grandes competiciones y su capacidad para rendir bajo presión encajan con el perfil de futbolista que Liverpool suele potenciar. No sería un fichaje de laboratorio, sino una apuesta por un jugador ya probado.
Mientras PSG avanza decidido por Diomande y RB Leipzig se prepara para cerrar una de las grandes ventas del verano, en Anfield la pregunta ya no es solo quién puede reemplazar al marfileño en la lista de objetivos. La cuestión, ahora, es si la directiva de Liverpool está dispuesta a escuchar a una de sus leyendas y abrir de nuevo la puerta a Christian Pulisic.
Porque el mercado se mueve rápido. Y en un verano en el que los extremos de élite escasean, dejar pasar a un jugador en plena madurez competitiva, con pasado en la Premier y un Mundial en casa como escaparate, puede ser la diferencia entre un simple reajuste… y un golpe de autoridad.





