El plan de Liverpool: fichar a Camavinga si Manchester City vende a Rodri
El verano en Liverpool tiene un objetivo que nadie discute: volver a pelear de verdad por la Premier League. No por presencia, no por inercia histórica. Por nivel real de plantilla. La última temporada dejó claro que el experimento de Arne Slot no funcionó como se esperaba y que el campeón de otras épocas quedó muy lejos de su techo.
El cambio de idea de juego dejó a dos de las grandes armas del equipo, Mohamed Salah y Cody Gakpo, fuera de su zona de confort. Sus virtudes no se explotaron, su peso en el ataque se desplomó y ambos firmaron una de sus peores campañas con la camiseta del club de Anfield. Ahora Salah ya no está y el banquillo tiene nuevo dueño: Andoni Iraola. Es el punto cero de una era distinta.
Un club del tamaño de Liverpool no puede permitirse temporadas de transición eternas. Si no compite por títulos, algo falla de manera estructural. Y en este contexto, el mercado no es un complemento, es una obligación. Hacen falta fichajes. Varios. Y uno, en concreto, depende de un movimiento tan improbable como decisivo: que Manchester City venda a Rodri al Real Madrid.
Un centro del campo que no termina de mandar
El foco está en la medular. Sobre el papel, el trío formado por Dominik Szoboszlai, Alexis Mac Allister y Ryan Gravenberch ofrece talento, energía y llegada. Sobre el césped, la historia fue otra. En la 2025-26, solo Szoboszlai cumplió con las expectativas de forma continuada. Mac Allister y Gravenberch dejaron demasiadas dudas para un equipo que aspira a dominar Inglaterra.
No sorprende, por tanto, que la mayoría de los nombres vinculados a Liverpool en las últimas semanas sean centrocampistas. Entre todos ellos, uno se repite con insistencia: Eduardo Camavinga.
El francés es una de las piezas más versátiles del Real Madrid. Puede jugar como mediocentro, interior, incluso en banda o como lateral en situaciones de emergencia. Sin embargo, en el club blanco el eje ya tiene dueños claros: Aurelien Tchouameni y Federico Valverde forman una base sólida que reduce los minutos del joven francés, que a sus 23 años necesita protagonismo continuo.
De ahí nacen los rumores. Y ahí entra en escena un escenario tan curioso como revelador: para que Camavinga tenga vía libre, Manchester City tendría que vender a Rodri al Real Madrid.
El efecto dominó: Rodri, Madrid y una oportunidad para Liverpool
Un informe reciente del periodista Ekrem Konur detalla el laberinto alrededor de Camavinga. Chelsea se ha interesado por el jugador, pero el centrocampista ha rechazado todas las aproximaciones porque no quiere salir del Bernabéu. Su prioridad es seguir.
Sin embargo, el mismo informe apunta a un giro posible: si el Real Madrid ficha a Rodri este verano, la salida de Camavinga podría pasar de improbable a asumible. El club blanco estudia distintos escenarios en los que el francés figura entre los jugadores que podrían ser vendidos para cuadrar plantilla y cuentas.
Ahí es donde Liverpool aparece como candidato lógico. Necesita un mediocentro de élite, un futbolista capaz de sostener al equipo en partidos grandes y de adaptarse a los matices tácticos de Iraola. Y Camavinga encaja en ese perfil como pocos.
Camavinga, el fichaje que encaja en todas las casillas
El contexto interno de Liverpool refuerza todavía más esta idea. Gravenberch, que venía de convertirse en uno de los mejores mediocentros defensivos de la Premier League en la 2024-25, estuvo muy lejos de ese nivel la pasada campaña. Su inconsistencia reabrió un debate que parecía cerrado.
Parte de la afición no entendió por qué Slot y el director deportivo Richard Hughes decidieron desprenderse de Tyler Morton, que se ha convertido rápidamente en una pieza clave en el Olympique Lyonnais. El club mantiene alternativas jóvenes como Stefan Bajcetic o James McConnell, pero si el objetivo es luchar por títulos mayores, la exigencia cambia: hacen falta, como mínimo, dos opciones de talla mundial por posición. No solo para competir, también para sobrevivir a las lesiones sin perder nivel.
En esa lista de mediocentros vinculados al club en los últimos años, pocos ofrecen el paquete completo que representa Camavinga. Su capacidad para jugar como pivote, interior o incluso ocupar otras zonas del campo le da a cualquier entrenador una paleta táctica enorme. A eso se suma un dato clave: tiene solo 23 años. Margen de crecimiento, experiencia en la élite y un perfil físico y técnico ideal para el ritmo de la Premier League.
Para Liverpool, sería un fichaje de presente y de futuro. Un jugador alrededor del cual se puede reconstruir un centro del campo dominante durante muchos años.
La paradoja es que todo este plan, tan lógico desde Anfield, depende de un gesto de su gran rival doméstico. Para que el nuevo Liverpool de Iraola tenga la pieza que le falta en el corazón del equipo, primero Manchester City tendría que abrirle la puerta del Bernabéu a Rodri. Y ahí está la gran pregunta del verano: ¿de verdad el campeón inglés está dispuesto a desencadenar el movimiento que podría devolver a Liverpool a la pelea por la Premier?






