Manchester United y el interés en Cody Gakpo: un fichaje tabú
El mercado de fichajes en Inglaterra siempre coquetea con lo imposible, pero hay líneas que casi nunca se cruzan. Una de ellas separa a Manchester United y Liverpool. Ahora, el nombre de Cody Gakpo vuelve a colocar ese muro histórico bajo presión.
El atacante neerlandés, de 27 años, llega de una temporada irregular en Anfield. Sus números en la competición doméstica se desplomaron: nueve goles y seis asistencias en 52 partidos, muy lejos de los 18 tantos y siete pases de gol que firmó en 49 encuentros el curso anterior. La sensación es clara: su impacto en Liverpool se ha diluido.
Y, sin embargo, cada vez que se enfunda la camiseta de la selección, el relato cambia. En el último Mundial, Gakpo se reivindicó: tres goles y una asistencia en cuatro partidos, hasta la sorprendente eliminación de Países Bajos en octavos ante Marruecos. Un escaparate global que recordó por qué media Europa se peleó por él cuando brillaba en el PSV.
Liverpool le necesita… pero escucha
En Anfield, el escenario es complejo. El club necesita que Gakpo dé un paso al frente la próxima temporada. No solo como extremo izquierdo. También como posible referencia en el centro del ataque, una zona donde Alexander Isak necesita ayuda y donde la lesión de larga duración de Hugo Ekitike —rotura del tendón de Aquiles, baja al menos hasta enero— estrecha aún más el margen.
Liverpool no ha puesto el cartel de “se vende” sobre Gakpo. No está en la rampa de salida. Pero tampoco cierra la puerta si llega una oferta mayúscula: una propuesta en torno a los 70 millones de libras haría reflexionar seriamente a la directiva. En un mercado inflacionado, es una cifra que define muy bien su situación: pieza importante, pero no intocable.
Mientras tanto, el ruido crece. Desde los Países Bajos han surgido informaciones que apuntaban a un supuesto deseo del jugador de abandonar el club. Según el periodista Ben Jacobs, en declaraciones a The United Stand, desde dentro de Liverpool lo niegan con firmeza. No hay petición formal de salida. En el club reina la calma.
Tottenham acelera, United observa
En este contexto, dos nombres de la Premier League se repiten en los despachos: Tottenham y Manchester United. Y, por ahora, uno va por delante.
Tottenham ha incluido a Gakpo en su lista de objetivos para reforzar las bandas. No está solo: Rafael Leao, Savinho y Antonio Nusa también figuran en la agenda. Pero el neerlandés ofrece algo distinto: experiencia en Premier, polivalencia en el frente de ataque y un precio elevado, sí, pero asumible si el club decide hacer una gran inversión en esa zona.
Jacobs lo deja claro: si Gakpo pide expresamente salir de Liverpool, se abrirá una carrera en la que Tottenham aparece como el pretendiente “más concreto” a día de hoy. El interés es real, la opción se estudia y el contexto deportivo de los ‘Spurs’ invita a pensar en un fichaje de impacto para seguir alimentando el proyecto.
Al otro lado, en Old Trafford, la historia es más larga y más cargada de matices. Manchester United “amaba” a Gakpo antes de que firmara por Liverpool. No es una exageración: Erik ten Hag, entonces técnico de los ‘Red Devils’, presionó con fuerza para que el club cerrara su incorporación en 2022, cuando el atacante dominaba la Eredivisie con el PSV y se había convertido en el jugador más excitante del conjunto de Eindhoven.
El United se movió, pero llegó tarde. Liverpool se adelantó en diciembre con un acuerdo de 35 millones de libras, preparando su aterrizaje para el mercado de enero. Golpe directo a un rival histórico y un fichaje que, en aquel momento, se leyó como un robo estratégico.
Desde entonces, en Manchester no han dejado de seguirle la pista. El seguimiento es continuo, el aprecio técnico permanece. Sin embargo, hay un problema que pesa más que cualquier informe de ojeador: la relación entre ambos clubes.
Un muro llamado rivalidad
“Sabemos que Manchester United y Liverpool simplemente no hacen negocios”, recordó Jacobs. Esa frase resume décadas de historia. Los traspasos directos entre ambos gigantes son casi una rareza estadística, un tabú moderno en un fútbol donde casi todo se compra y se vende.
Por eso, la operación se percibe como algo cercano a la utopía. El interés de United existe, es de largo recorrido, pero choca con la realidad de dos entidades que evitan reforzarse mutuamente. Para que el movimiento cobrara vida, tendrían que alinearse demasiados factores: una petición clara de salida por parte del jugador, una oferta descomunal y una voluntad política poco habitual en Anfield y Old Trafford.
Mientras ese muro siga en pie, Tottenham se sitúa en una posición privilegiada. Menos carga histórica, más margen para negociar y un proyecto deportivo que busca exactamente un perfil como el de Gakpo: vertical, con gol, adaptable a varias posiciones y todavía con margen para recuperar la versión dominante que mostró en el PSV y con su selección.
Liverpool, de momento, mira el tablero con sangre fría. No empuja al jugador hacia la puerta, pero tampoco se aferra a él como a una estrella irremplazable. Si alguien llega con los 70 millones sobre la mesa, la conversación cambiará de tono.
La pregunta es sencilla y, al mismo tiempo, decisiva: ¿será Gakpo el próximo gran movimiento interno en la Premier o terminará siendo el gran refuerzo que Tottenham necesita para dar el salto definitivo?






