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Mancini regresa como seleccionador de Italia en medio de crisis

Mancini vuelve al banquillo de la Azzurra en plena tormenta interna

La FIGC ha dado un giro brusco al guion y ha cerrado el círculo donde ya sabía que había certezas: Roberto Mancini vuelve a ser seleccionador de Italia. El acuerdo llega tras semanas de caos, dimisiones y un sonoro veto de última hora a Andrea Pirlo que sacudió los cimientos de la federación.

La decisión se hizo oficial a través de las redes sociales de la FIGC, mientras Sky Italia adelantaba que la presentación formal será el miércoles. Mancini, libre desde su salida de Al-Sadd el mes pasado y después de su etapa al frente de Arabia Saudita, está listo para tomar de nuevo el mando de la Nazionale.

De la apuesta por Pirlo al frenazo en seco

La búsqueda de entrenador había empezado con un objetivo claro: Pirlo. El excentrocampista estaba a un paso del banquillo, pero todo se vino abajo en el último instante. Giovanni Malagò, presidente de la FIGC, bloqueó su nombramiento a contrarreloj por el papel de Pirlo como embajador de una casa de apuestas rusa. Un conflicto de imagen y de principios que el dirigente no estaba dispuesto a asumir.

Ese volantazo tuvo un efecto inmediato y devastador en la estructura técnica. Paolo Maldini, director técnico, y Leonardo, asesor, presentaron su dimisión de forma simultánea. Apenas llevaban 16 días en el cargo. Dos figuras de peso que abandonan el proyecto antes casi de arrancar, en señal de desacuerdo con la forma en que se manejó el caso Pirlo.

Con el banquillo vacío, el tiempo en contra y la federación bajo fuego cruzado, la FIGC se vio obligada a reaccionar con rapidez.

Malagò se aferra a Mancini y suma a Ranieri

Ante los medios, Malagò explicó por qué decidió volver a Mancini en un momento tan delicado. Subrayó que el reloj apretaba y que necesitaba una figura capaz de asumir el reto sin periodo de adaptación. Para el presidente, Mancini es “la mejor elección posible” para reconducir el rumbo de la selección.

El movimiento no llega solo. Claudio Ranieri, mito del banquillo y recordado especialmente por su hazaña con Leicester City, se incorpora como director técnico. Malagò dejó claro que esta figura no desaparece ni se diluye, y que incluso se ha aprobado una modificación estatutaria para permitir que otra persona pueda ser también presidente de Club Italia.

En la práctica, el mensaje es nítido: el presidente quería compartir y blindar la apuesta por Mancini, y ese respaldo se llama Claudio Ranieri, que firmó su compromiso minutos antes del anuncio.

Italia vuelve así a un rostro conocido para tratar de apagar el incendio y reconstruir credibilidad. La pregunta ya no es por qué regresa Mancini, sino hasta dónde podrá llegar esta nueva dupla Mancini-Ranieri en un escenario marcado por la desconfianza, las dimisiones y la urgencia de volver a competir al máximo nivel.