Mbappé se ausenta del entrenamiento de Francia antes de la Nations League
Kylian Mbappé no saltó al césped de Clairefontaine este martes. En la primera ventana internacional de la era Zinédine Zidane, el capitán de la selección francesa fue el único de los 23 convocados que no se entrenó con el grupo, según adelantó L’Équipe.
El delantero del Real Madrid sí había estado presente el lunes, en la primera sesión dirigida por Zidane al frente de Les Bleus. Un estreno muy observado, con todos los focos puestos en el nuevo seleccionador… y en su gran estrella. Un día después, el escenario cambió: Mbappé se quedó en el Château de Clairefontaine, mientras el resto del equipo trabajaba sobre el campo.
El motivo, de acuerdo con la misma información, son unos síntomas similares a los de un resfriado. Nada de lesión muscular ni golpe preocupante, pero sí lo suficiente como para mantener al máximo goleador histórico de Francia en reposo, bajo supervisión del cuerpo médico, a cuatro días del debut en la UEFA Nations League ante Turkiye, el viernes por la noche.
Zidane arranca sin su líder en el césped
Para Zidane, que acaba de tomar las riendas de la selección, no es el arranque soñado: su primera semana de trabajo llega con Mbappé entre algodones. Aun así, el plan de fondo no cambia. El nuevo seleccionador dispone de una ventana internacional exigente: tras Turkiye, Francia se medirá dos veces a Bélgica y también a Italia en este parón.
En ese contexto, la presencia de Mbappé se vuelve casi imprescindible. No solo por su peso goleador, sino por lo que simboliza. El pasado verano, en el Mundial de la FIFA, el atacante superó a Olivier Giroud y se convirtió en el máximo artillero de la historia de Les Bleus. Cada partido con la camiseta azul puede volver a reescribir los registros de la selección.
Un posible nuevo rol en el ataque
Mientras el capitán se recupera, el debate táctico ya está abierto. Según RMC Sport, Zidane contempla devolver a Mbappé al costado izquierdo del ataque francés, una zona en la que se siente especialmente cómodo y desde la que ha hecho estragos durante buena parte de su carrera.
Ese ajuste abriría la puerta a un movimiento llamativo: Ousmane Dembélé como referencia más centrada. El extremo, habitual en banda, podría ocupar una posición más interior para aprovechar su velocidad y su capacidad para atacar los espacios entre centrales, con Mbappé entrando desde la izquierda y castigando por dentro.
Para que ese plan tome forma, primero hace falta que Mbappé se recupere del cuadro vírico que le ha dejado en el interior del Château. El viernes, ante Turkiye, se sabrá si solo ha sido un pequeño paréntesis o el primer contratiempo serio de la era Zidane con Francia.






