Mbappé y Messi en la lucha por el Balón de Oro
Kylian Mbappé hizo todo lo que se le puede pedir a un galáctico. Lideró a su selección con ocho goles en Norteamérica, empujó a Francia hasta las semifinales y se instaló de lleno en el debate por el Balón de Oro. Cada zancada, cada definición, reforzó la sensación de estar ante uno de los futbolistas más dominantes del planeta.
Pero apareció España. Y con ella, una derrota que vuelve a dejar la gloria mundial a un paso, otra vez.
En el club, el escenario no ha sido mucho más amable. La temporada 2025-26 con Real Madrid terminó con un regusto amargo: segundo curso consecutivo sin grandes títulos. Para un jugador que vive rodeado de expectativas y trofeos, el vacío pesa. Y en la carrera por el Balón de Oro, esa ausencia de copas suele ser una losa.
El peso de los títulos hunde la candidatura de Mbappé
Jeremie Aliadiere lo ve claro. El exinternacional francés, en declaraciones a GOAL, no se esconde al valorar las opciones de su compatriota: sin títulos con Real Madrid, el sueño del Balón de Oro vuelve a alejarse.
Reconoce que Mbappé ha firmado una campaña descomunal a nivel individual. Goles en serie, liderazgo constante, la sensación permanente de que el equipo blanco se sostenía muchas noches gracias a su talento. Pero el fútbol de élite es implacable con sus reglas no escritas: para levantar el Balón de Oro, hay que levantar algo más. Champions League, Copa del Mundo, Eurocopa. Las vitrinas cuentan.
Aliadiere extiende el análisis a otro gran goleador del curso, Harry Kane. Si Inglaterra hubiese llegado hasta el final, el inglés habría tenido una oportunidad real. Se cayó el plan. Se cayó también su candidatura.
Messi, otra vez el hombre a batir
Mientras tanto, a miles de kilómetros, un veterano que parecía haberlo ganado todo vuelve a colocar su nombre en lo más alto. Lionel Messi, a sus 39 años, ha llevado de nuevo a Argentina a una final de la Copa del Mundo, con ocho goles que sostienen su enésima obra de arte con la Albiceleste.
Defiende el título conquistado en Qatar 2022 y se asoma a otra noche decisiva, esta vez ante España. Si ofrece una actuación de esas que marcan época, un noveno Balón de Oro puede cambiar de manos y volver a su vitrina. Nueve. Una cifra que desafía cualquier lógica competitiva.
Aliadiere lo resume con una idea sencilla: ahora mismo, el hombre a batir es Messi. Si Argentina vuelve a coronarse, el impacto será tan enorme que muchos olvidarán que su día a día transcurre en la MLS, con Inter Miami, y se quedarán solo con lo que ha hecho en el escenario más grande.
Inter Miami, MLS y un veterano que no frena
Lo que está haciendo en Norteamérica no encaja con el arquetipo del futbolista en retirada. En 2025, Messi levantó la MLS Cup y fue elegido MVP con Inter Miami. No se limita a dejar destellos: sigue decidiendo títulos.
Con la selección, el repertorio se mantiene intacto. En Atlanta, en una semifinal dramática ante Inglaterra, volvió a aparecer el de siempre. Argentina sobrevivió, Inglaterra cayó y el mundo del fútbol tomó nota: el número 10 sigue escribiendo capítulos grandes cuando el partido quema.
En este contexto, otro Balón de Oro ya no suena a nostalgia. Suena a consecuencia lógica.
Kleberson y la comparación con Cristiano
Kleberson, campeón del mundo y exjugador de la MLS, también lo ve con claridad. En conversación con GOAL, subraya que Argentina tiene más opciones de ganar la Copa del Mundo con Messi que cualquier otra selección con su gran estrella. El motivo, según él, va más allá del propio Messi: es la pureza de la conexión entre el 10 y el grupo que lo rodea.
Ahí traza la gran diferencia con Cristiano Ronaldo. El portugués continúa compitiendo a un nivel alto, pero el contexto colectivo que lo acompaña no se parece al que disfruta Messi con Argentina. El ecosistema albiceleste potencia al genio; el portugués, dice Kleberson, no tiene ese mismo entorno.
Para el brasileño, si Messi vuelve a ganar el Mundial, su presencia en la terna final del Balón de Oro sería incuestionable. Y en ese escenario, lo ve favorito. Lo define como un futbolista que incluso en Brasil se mira con admiración, alguien a quien se quiere ver ganar los grandes premios porque representa la esencia del juego bonito.
¿Hasta dónde llega el techo de esta rivalidad?
Si Messi termina levantando otro Balón de Oro, se escapará aún más en la carrera histórica frente a Cristiano Ronaldo. Mbappé, mientras tanto, seguirá persiguiendo el premio que parece hecho a su medida, pero que le exige algo más que goles y exhibiciones aisladas: le exige reinar en Europa y en el mundo.
La pregunta ya no es solo si Messi puede ganar otro Balón de Oro. La verdadera incógnita es cuántas veces más podrá impedir que la nueva generación, con Mbappé a la cabeza, tome definitivamente el trono.






