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El mercado de fichajes: Celtic, Rangers y Celta buscan extremos

En pleno verano de fichajes, las bandas se han convertido en territorio de alta tensión. Los grandes movimientos no llegan aún a los titulares principales, pero el tablero ya está marcado: los extremos valen oro y los clubes que quieren crecer no pueden permitirse llegar tarde.

PSV resiste por Couhaib Driouech

El primer pulso serio lo ha perdido Rangers. El club de Glasgow presentó una oferta mejorada de 6 millones de libras por Couhaib Driouech, pero PSV Eindhoven la ha rechazado sin titubeos. El mensaje desde Países Bajos es claro: el extremo de 24 años no saldrá a precio de saldo.

Y cuando un fichaje se complica, aparecen más pretendientes. Burnley y Celta Vigo han irrumpido en la carrera por Driouech, con conversaciones todavía en una fase inicial, pero con un matiz que puede cambiar el desenlace: el jugador tiene una ligera preferencia por el Celta. La entrada del club gallego añade un componente deportivo y de estilo de juego que seduce al atacante, que ve en LaLiga un escaparate ideal para dar el siguiente salto.

Rangers, mientras tanto, se encuentra en una encrucijada. Ha mostrado músculo económico, pero no es el único en la mesa ni el que más seduce al futbolista. Si quiere cerrar la operación, tendrá que decidir si subir la apuesta o mirar a otro objetivo.

Fares Ghedjemis, objeto de deseo en la derecha

En el otro costado del mercado, otro nombre empieza a repetirse en las oficinas de varios clubes: Fares Ghedjemis. El argelino de 23 años, propiedad de Frosinone, se ha convertido en prioridad absoluta para Monaco para reforzar su banda derecha.

El club del Principado ya presentó una oferta de 6 millones de libras más 1,7 millones en bonus. Frosinone dijo no. No solo a Monaco: también rechazó propuestas de 8,6 millones procedentes de Celtic y Rangers. Una doble negativa que dibuja bien el escenario: el club italiano sabe lo que tiene entre manos y no está dispuesto a rebajar el listón.

Para Celtic y Rangers, el mensaje es incómodo. Ambos han visto cómo su apuesta inicial no alcanzaba el nivel exigido y, al mismo tiempo, cómo Monaco se posiciona con decisión. El riesgo es evidente: quien dude, se queda sin jugador.

El caso Hassan: Celtic acelera y Oviedo abre la puerta

Donde sí se percibe una operación encaminada es en el futuro de Haissem Hassan. El extremo egipcio de 24 años se ha quedado fuera de la convocatoria de Real Oviedo para el amistoso de pretemporada ante Le Havre. No es una casualidad: sobre la mesa hay una oferta de 9 millones de libras de Celtic y el jugador espera solo la luz verde definitiva para pasar reconocimiento médico.

Los detalles del acuerdo apuntan a una apuesta a largo plazo. Hassan tiene un principio de acuerdo para firmar con Celtic hasta 2030. Real Oviedo, por su parte, se prepara para ingresar 6 millones de libras fijos, más 1,3 millones adicionales si el vigente campeón de la Premiership alcanza la fase de grupos de la Champions League. Un negocio con upside deportivo y económico para todas las partes.

El único freno, de momento, está en los despachos: el jugador se enfrenta a problemas de visado que retrasan el cierre formal de la operación. Nada que no se haya visto otras veces, pero suficiente para mantener el fichaje en pausa unas horas más.

La postura desde el banquillo asturiano despeja cualquier duda. El entrenador de Real Oviedo, Julian Calero, ya ha dejado claro que el club no se interpondrá en el salto de Hassan a Celtic. Una declaración que actúa casi como bendición de salida y que confirma que, salvo giro inesperado, el extremo tiene pie y medio en Glasgow.

Bandas cotizadas, presión máxima

Entre Driouech, Ghedjemis y Hassan se dibuja una tendencia inequívoca: el mercado ha encarecido el talento de banda y los clubes que aspiran a competir en Europa están dispuestos a pagar. Celtic y Rangers pugnan por no quedarse atrás, mientras Celta y Monaco irrumpen con ambición.

Las próximas semanas dirán quién se mueve con decisión y quién llega tarde a un mercado en el que, cada vez más, los extremos marcan la diferencia entre aspirar a algo grande o quedarse mirando desde la grada continental.