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Messi brilla en Miami y marca un nuevo récord en los Mundiales

En un Mundial que parecía haberlo visto todo, apareció de nuevo el de siempre. Lionel Messi, en Miami, en su casa adoptiva, en un Round of 32 inédito, volvió a detener el tiempo. Un zurdazo seco, quirúrgico, ante Vozinha para abrir el marcador en la victoria de Argentina sobre Cabo Verde en el 2026 FIFA World Cup. Y, de paso, para volver a mover los límites de la historia.

Un latigazo en el minuto 29

El gol cayó en el minuto 29, cuando el partido todavía se jugaba más en la cabeza que en las áreas. En el Miami Stadium, con mayoría albiceleste en las gradas, Argentina buscaba un resquicio ante un Cabo Verde valiente, sostenido por su carismático arquero, Vozinha, uno de los personajes más queridos de este torneo.

La jugada nació lejos del arco. Lisandro Martínez leyó el partido como un mediocampista veterano: cambio de frente perfecto, de esos que desordenan pizarras. El balón viajó y encontró a Messi, que arrancó desde la derecha, se metió en el área con esa cadencia engañosa que ya todos conocen, pero que casi nadie puede detener.

Control, amague hacia adentro, espacio mínimo. Suficiente.

El capitán de Argentina acomodó el cuerpo y soltó un zurdazo violento al primer palo, arriba, al ángulo del lado izquierdo de Vozinha. El arquero, apodado “El Abuelo”, voló más por instinto que por posibilidad real de llegar. La pelota ya estaba besando la red cuando el estadio explotó.

Gol de Messi. Otra vez.

Récord tras récord

Ese disparo no fue solo el 1-0. Fue su séptimo gol en este 2026 FIFA World Cup. Con esa cifra, Messi se convierte en el primer futbolista en la historia en marcar siete o más goles en dos Copas del Mundo distintas, tras haber alcanzado el mismo registro en Qatar 2022.

Nadie lo había hecho antes. Nadie lo había sostenido tanto tiempo.

Mientras Portugal celebra que Cristiano Ronaldo haya roto por fin su sequía en fases eliminatorias, Messi juega en otra dimensión estadística: sigue siendo el único jugador que ha marcado en cinco fases de eliminación directa distintas de un Mundial, y lo ha hecho de manera consecutiva, edición tras edición.

Gol en octavos. Gol en cuartos. Gol en semifinales. Gol en la final. Y ahora, también, en este nuevo peldaño competitivo: el Round of 32.

Un escenario nuevo, el mismo protagonista

La FIFA añadió esta ronda de 32 equipos en el formato de 2026. Nuevo capítulo, misma firma. Messi tardó menos de media hora en dejar su marca en un escalón que no existía cuando levantó la copa en Qatar.

En 2022, su ruta goleadora en los cruces fue implacable: Australia en octavos, Países Bajos en cuartos, Croacia en semifinales, Francia en la final. Cuatro partidos, cuatro golpes decisivos. Ahora, con Cabo Verde como primera víctima en la fase de eliminación de 2026, la secuencia se estira.

El dato impresiona, pero la forma también. A los 39 años, jugando en la ciudad donde brilla cada semana con Inter Miami, Messi convirtió un partido tenso en un recuerdo imborrable para quienes llenaron el estadio. El contexto es nuevo, los rivales cambian, el formato se reinventa. Él no.

Vozinha, “El Abuelo” que también se agiganta

El guion podría parecer cruel con Vozinha. Uno de los personajes más populares de este Mundial, un arquero convertido en símbolo de Cabo Verde, terminó en todas las repeticiones de televisión recibiendo un misil en su propio palo. Sin embargo, su figura no se reduce a esa imagen.

Durante el torneo, el veterano guardameta se ganó el apodo de “El Abuelo” y el respeto del público neutral a base de reflejos, carisma y liderazgo. En Miami volvió a dejar paradas de mérito, sostuvo a su selección durante largos tramos y solo cedió cuando el mejor de todos encontró la grieta exacta.

A veces, ni la noche más inspirada alcanza cuando enfrente está Messi con espacio dentro del área.

La pregunta que viene

Cada gol que marca en este 2026 FIFA World Cup parece cargar con un doble peso: el del resultado inmediato y el del legado. El de hoy le pertenece a las dos dimensiones. Clasifica, impulsa, anima. Y al mismo tiempo alimenta una estadística que empieza a parecer inalcanzable para cualquier sucesor.

Messi ya domina los libros de récords. En Miami, frente a Cabo Verde y ante un estadio rendido, volvió a escribir otra línea. La cuestión, ahora, no es qué más puede hacer.

La verdadera incógnita es cuántas páginas le quedan todavía por añadir a esta historia.