Lionel Messi: Hat-Trick Histórico y Récord Arrebatado a Cristiano Ronaldo
Lionel Messi, más viejo y todavía decisivo: hat-trick histórico y récord arrebatado a Cristiano Ronaldo
En los debates eternos sobre el mejor de todos los tiempos, los nombres se repiten como un mantra: Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. En Kansas City, en el estreno del Mundial 2026, el capitán de Argentina dio otro golpe sobre la mesa. No habló. No gesticuló. Simplemente jugó. Y firmó un hat-trick que reescribe los libros de récords.
Ante un estadio repleto, Messi se adueñó del debut frente a Argelia y de buena parte de la narrativa del torneo. Argentina ganó 3-0. Los tres tantos llevaron su firma. A los 38 años y 357 días, el rosarino se convirtió en el jugador más veterano en marcar un hat-trick en un Mundial, superando la marca que Cristiano Ronaldo había fijado en 2018, cuando lo logró con 33 años y 130 días.
Un registro que parecía blindado. Ya no.
Un estreno de campeón
Argentina llegaba a Estados Unidos con la etiqueta más pesada posible: campeona defensora. El recuerdo de la final de 2022 ante Francia, con Kylian Mbappé en modo tormenta y la resolución por penales, todavía flota sobre este grupo. Esa corona convierte cada partido en una prueba de carácter.
En Kansas City, el equipo de Lionel Scaloni respondió con autoridad. No fue solo el resultado. Fue la sensación de control, de jerarquía. Messi se movió entre líneas, marcó los tiempos, eligió cuándo acelerar y cuándo pausar. Y, cuando olió sangre, castigó.
El primer gol abrió el partido y desató el rugido del estadio. El segundo consolidó la superioridad. El tercero, ya con Argelia desfondada, selló la noche y el récord. Tres golpes, una declaración.
El nuevo dueño del récord
La cifra impresiona: 38 años y 357 días. En una competición que suele consagrar a jóvenes emergentes, Messi rompe la lógica y estira su influencia hasta el límite del calendario. El récord que pertenecía a Cristiano Ronaldo cambia de manos, pero no de generación: sigue siendo la era de los mismos dos nombres que llevan casi dos décadas marcando el paso.
Para Ronaldo, la comparación será inevitable. Su hat-trick en 2018, con 33 años y 130 días, había elevado el listón para los veteranos de élite. Ahora, Messi lo ha empujado todavía más arriba. El debate no se cierra, pero la estadística vuelve a inclinarse hacia el argentino.
Argentina manda en el Grupo J
El impacto no es solo simbólico. Con este 3-0, Argentina se coloca al frente del Grupo J, que comparte con Austria, Jordania y Argelia. Tres puntos en el bolsillo tras el primer partido y una diferencia de goles que puede valer oro cuando se ajusten las cuentas.
El calendario aprieta. El próximo compromiso será el lunes ante Austria, un examen más exigente desde lo físico y táctico. Cinco días después llegará Jordania, también en Dallas Stadium, escenario que puede terminar marcando el rumbo del grupo.
Messi llega a esa doble cita en modo líder absoluto. No solo por los goles, sino por la sensación de que, incluso al borde de los 39 años, sigue siendo el termómetro emocional y futbolístico de la selección.
Cristiano entra en escena
Mientras Argentina ya marca el paso, Portugal y Cristiano Ronaldo miran de reojo. Su debut está programado para el miércoles frente a la República Democrática del Congo, con Uzbekistán como siguiente rival el martes posterior y Colombia como cierre de la fase de grupos el 27 de junio. Todo en Miami Stadium, otro de los focos principales del torneo.
El objetivo es idéntico para ambos gigantes y sus referentes: terminar, como mínimo, en los dos primeros puestos del grupo y meterse en los cruces junto a otras 30 selecciones. La fase de eliminación directa es el territorio donde la leyenda se agranda o se resquebraja.
Messi ya ha encendido el Mundial. Cristiano está a punto de entrar en escena.
El blanco en la espalda
La condición de campeón convierte a Argentina en el equipo a derribar. Cada selección que se cruce con la Albiceleste intentará usarla como trampolín. Lo saben en el vestuario, lo asume el cuerpo técnico y lo encarna Messi, que ya cargó con ese peso en 2022 y terminó levantando el trofeo.
El Mundial 2026 arranca con un mensaje claro: el tiempo pasa, pero no manda. Al menos, no mientras Messi siga encontrando caminos al gol y récords que romper. La pregunta ya no es cuánto le queda, sino cuántas veces más puede cambiar la historia antes de decir adiós.





