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Mika Baur: el Celtic no ganará el derbi con fútbol bonito

El mensaje desde el vestuario del Celtic es claro y directo. Mika Baur no se engaña: para tumbar al Rangers el domingo no bastará con toques elegantes ni posesión pulida. Habrá que ir al barro.

El centrocampista todavía tiene fresca la herida del fin de semana pasado. El equipo de Martin O'Neill cayó eliminado de la League Cup con un 3-0 contundente en Ibrox. Un golpe duro, no solo por el marcador, sino por el escenario: 50.000 aficionados del Rangers empujando cada balón.

Baur lo sintió desde el césped. “Se notaba que es algo especial, un Old Firm”, explicó. “Era como 50.000 personas contra ti, tienes que saber manejar eso”.

El domingo, el contexto se invierte. Nuevo capítulo del clásico, esta vez en Celtic Park, en la Scottish Premiership. Y el paisaje sonoro será radicalmente distinto: un Parkhead lleno, sin presencia de hinchas del Rangers, volcado con el equipo local.

“Ahora es completamente diferente”, subrayó el alemán. “Tenemos a 60.000 de nuestro lado, así que debemos usar eso. Necesitamos a todos. Los jugadores daremos el 100% en el campo y necesitamos que todos los demás nos devuelvan esa energía para ganar el domingo”.

Menos estética, más colmillo

Baur insiste en el mismo concepto una y otra vez: unión, intensidad, carácter. No es un mensaje decorativo, es una advertencia interna.

“Lo he dicho un par de veces ya: volver a estar juntos, subir el nivel de energía, muy, muy alto el domingo”, reclamó. “No vas a ganar con fútbol bonito y juego vistoso”.

El centrocampista no reniega del balón, pero marca prioridades. “Quizá marques gracias a eso, pero ganarás el partido el domingo con mentalidad y con energía, y eso es lo que todos deben aportar al partido”.

Para él, el resultado lo devora todo. “Claro que quieres ganar. Es lo primero. Y en unos meses nadie preguntará cómo ganaste”, recordó. “Quieres jugar un fútbol atractivo, hacerlo bien con balón y sin balón. La táctica es muy importante, pero como todos vimos el domingo pasado, no se trató de eso. Se trató de meter la pierna, de correr hacia atrás. De eso se trató y eso debemos traer este domingo”.

No significa que el Celtic vaya a renunciar a su idea. Baur lo matiza, pero no se desvía del foco principal. “No quieres dejar de jugar bien con el balón. Es más sobre la energía, es más sobre la mentalidad el domingo, pero debe ser una buena mezcla”.

Celtic Park dictará sentencia. El fútbol bonito puede aparecer a ratos, pero, si el mensaje de Baur cala en el vestuario, el derbi se jugará al ritmo de algo mucho más primario: orgullo, piernas al límite y una grada que no aceptará otra cosa.