Milan y Benfica: duelo de gigantes en la Europa League
AC Milan y Benfica se citan el 16 de septiembre de 2026, a las 20:00, en un duelo que huele a noche grande europea aunque el escenario sea la Europa League. Dos camisetas históricas, dos líderes de grupo y una pregunta clara: ¿quién se atreve a dar primero un golpe serio sobre la mesa?
Dónde se ve el partido
El choque tendrá una amplia cobertura internacional a través de distintos operadores, con emisiones en territorios como Indonesia, Estados Unidos, Japón, Reino Unido, Irlanda, República Checa, Eslovaquia o Puerto Rico, entre otros, a través de plataformas como beIN Sports Connect, ViX, WOWOW Live, TNT Sports 5, Sport 1 CZ y Sport 1 SK.
Milan, entre el oficio y las dudas
El equipo de Ruben Amorim llega con una racha mixta, pero competitiva. En sus últimos cinco partidos oficiales, el Milan suma dos victorias, dos empates y una derrota. No arrasa, pero compite siempre.
Su último resultado fue un 2-2 ante Lazio en Serie A, un encuentro que volvió a mostrar una cara conocida: capacidad para hacer daño arriba, pero grietas atrás. Antes, otro empate, 1-1 en el campo de Juventus, que dejó la sensación de un equipo sólido en escenarios grandes, aunque sin rematar los partidos.
La mejor versión reciente apareció en la doble victoria previa: 2-0 ante Venezia y 1-2 a domicilio frente a Torino. Dos partidos trabajados, de esos que construyen confianza. El único borrón en esta secuencia llegó en un amistoso de pretemporada, con un 4-2 encajado ante Manchester United. Un aviso de que, cuando el ritmo se dispara, la zaga sufre.
Ocho goles a favor y siete en contra en cinco encuentros dibujan a un Milan reconocible: talento ofensivo, pero obligado a ajustar detalles defensivos si quiere ir más allá en Europa.
En cuanto al once, Amorim no ha confirmado todavía una alineación probable ni se han comunicado bajas por lesión o sanción. El dibujo definitivo se cocinará cerca del inicio, con margen para alguna sorpresa.
Benfica llega lanzado
Si el Milan mezcla luces y sombras, Benfica aterriza en la cita como un tren a toda velocidad. Cinco partidos, cinco victorias. Quince goles a favor, solo dos en contra. Un mensaje claro: el equipo de Marco Silva llega en racha.
Su último triunfo fue un 3-1 ante Gil Vicente en la Liga Portugal, continuidad de una dinámica arrolladora que incluye un 4-0 en el campo de Moreirense y un 3-0 contra Marítimo. Partidos resueltos con autoridad, casi sin conceder aire al rival.
En Europa, la inercia es igual de contundente: victorias 2-1 frente a Estoril y 3-1 ante AGF en la fase de clasificación de la Europa League. Benfica no solo gana, también impone ritmo y eficacia.
Marco Silva tampoco ha desvelado un once probable ni ha trascendido información sobre lesiones o sanciones. Pero con una racha así, la sensación es clara: quien salga, lo hará con la confianza por las nubes.
Un duelo con historia, pero sin dueño
No es un clásico de cada temporada, pero Milan y Benfica arrastran un pequeño historial reciente que deja la serie abierta. El último cruce registrado fue un amistoso en agosto de 2009, resuelto con un 1-1. Antes, el recuerdo de la Champions League 2007: empate 1-1 en Lisboa, victoria 2-1 del Milan en el partido de ida.
En total, tres enfrentamientos oficiales y amistosos recientes: una victoria para el Milan, dos empates, ninguna para Benfica. Ventaja ligera para los italianos, pero demasiado corta como para hablar de dominio.
Dos líderes, una sola cima
La clasificación añade picante: tanto Milan como Benfica encaran este partido desde lo más alto de la tabla de su grupo en la Europa League. No se trata solo de tres puntos. Es territorio de mensajes, de jerarquías, de marcar territorio europeo desde septiembre.
Milan busca reafirmar que sus empates en Serie A son solo un tramo de ajuste y no un techo competitivo. Benfica quiere demostrar que su racha no es solo cosa de la Liga Portugal o de previas europeas, sino que también resiste ante un gigante histórico.
Los números dicen que el duelo está abierto. La historia reciente también. La racha de Benfica invita a pensar en un golpe visitante; el peso del escudo y San Siro (si el partido se disputa allí) empujan hacia el lado rossonero.
Al final, la pregunta es sencilla y brutal: ¿mandará la inercia del presente o el peso de la historia? La respuesta, en noventa minutos de Europa League con sabor a gran noche de Champions.






