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Miovski rescata a Rangers en el descuento y calienta el derbi

Bojan Miovski necesitó solo un instante para cambiar una noche gris en Ibrox. Un toque sutil, un globo perfecto en el tiempo añadido, y Rangers firmó un 1-0 agónico ante St Mirren que estira su racha a cuatro victorias seguidas en la Scottish Premiership y los impulsa hasta el segundo puesto.

Durante 90 minutos, el estadio contuvo la respiración más por frustración que por emoción. El partido se deshilachaba entre imprecisiones, un rival bien plantado y la sensación creciente de que el gol no iba a llegar. Hasta que apareció el suplente.

Un partido espeso, un final eléctrico

La jugada decisiva nació de la nada, de un balón largo de Ivor Pandur que Ryan Naderi peinó hacia el espacio. Miovski atacó el hueco, se plantó solo ante Zach Hemming Chapman y, con una sangre fría impropia del minuto 90+1, lo superó con una vaselina deliciosa. Ibrox explotó. El encuentro, hasta entonces plano, encontró su imagen icónica en el último suspiro.

El guion parecía escrito para la decepción. Sin su capitán y referencia ofensiva Lawrence Shankland, ausente por lesión, Rangers se encomendó a Naderi como nueve de inicio. El equipo de Derek McInnes mandó en la posesión, movió la pelota con cierta agresividad y generó ocasiones, pero se estrelló una y otra vez contra un St Mirren sólido y contra un portero en estado de gracia.

Chapman sostuvo a los visitantes con intervenciones de alto nivel. Al minuto 17, sacó una mano brillante a un cabezazo de Raskin tras un centro de Bouanani desde la derecha. Pocos minutos después, firmó una doble parada espectacular: primero rechazó un disparo de Gassama desde la frontal y, cuando Bouanani se abalanzó sobre el rebote, volvió a aparecer para negar el 1-0.

El dominio local no se traducía en el marcador y St Mirren, lejos de encogerse, empezó a golpear a la contra. Y ahí llegó la acción que pudo cambiar la historia.

El fallo que lo marcó todo

En el minuto 66, Fraser Taylor se encontró con la ocasión del partido. Un balón filtrado lo dejó mano a mano con Pandur. Tiempo para perfilarse, espacio para escoger el palo. Pero su disparo salió demasiado centrado y el guardameta de Rangers blocó sin apuros. Un fallo que dolió en el momento y que, con el desenlace final, se volvió decisivo.

Craig McLeish lo sabía. Pese a la derrota, el técnico de St Mirren se mostró orgulloso del despliegue de los suyos. Su equipo, que llegaba de perder 2-1 ante Celtic, se plantó en Ibrox sin complejos, defendió con rigor y compitió de tú a tú. “Jugamos como monstruos esta noche”, resumió ante Sky Sports, convencido de que el rendimiento, si se repite, traerá puntos durante la temporada.

La sensación en el bando visitante era clara: habían hecho méritos para llevarse al menos un punto. Habían sufrido, sí, pero también habían tenido la ocasión más clara antes del gol de Miovski. El fútbol, esta vez, no les devolvió nada.

McInnes celebra el carácter… y pide más

En el otro banquillo, McInnes respiró aliviado. El técnico reconoció que Rangers se complicó la vida tras una hora inicial convincente. Durante ese tramo, el equipo movió la pelota con ritmo, atacó con agresividad y generó suficientes situaciones como para encarrilar el choque. Luego, según su propio análisis, llegaron 20 o 25 minutos de malas decisiones que abrieron la puerta a St Mirren.

Pero la victoria, para él, habló de algo más profundo: perseverancia, físico y carácter. “Cuando consigues un gol tan tarde, ilustra la fuerza, la condición y la personalidad del equipo”, valoró. Cuatro triunfos seguidos en liga, seis en los últimos siete partidos oficiales. La dinámica es buena, aunque el técnico no se conforma. Quiere partidos más controlados, victorias menos sufridas, actuaciones más completas.

En ese contexto, el nombre de Miovski brilló con luz propia. No fue titular, no estuvo 90 minutos sobre el césped, pero su entrada cambió la noche. McInnes destacó su actitud diaria, su manera de entrenar, su motivación constante. Y, sobre todo, la calma con la que definió en el momento de máxima tensión.

La tabla se aprieta… y llega Celtic

El triunfo tiene peso en la clasificación y en el vestuario. Rangers adelanta a St Mirren y se instala en la segunda plaza de la Scottish Premiership, mientras los de McLeish encadenan su segunda derrota liguera consecutiva tras caer ante Celtic.

Pero el verdadero impacto de este gol puede sentirse en los próximos días. El equipo de McInnes encara ahora un doble choque monumental contra Celtic: primero en los cuartos de final de la League Cup y después en el siempre volcánico duelo liguero en Parkhead.

Rangers llega a ese cruce con una racha viva, un vestuario convencido de que sabe sufrir y un héroe inesperado saliendo desde el banquillo. La pregunta, a partir de ahora, es sencilla y enorme: ¿bastará este impulso para tumbar a su gran rival cuando el escenario y la presión se multipliquen?