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Morgan Rogers: La nueva obsesión de Arteta para el Arsenal

Mikel Arteta ya ha elegido a su próximo objetivo. No es un delantero mediático ni un veterano consagrado. Es Morgan Rogers, el mediapunta de 23 años que ha irrumpido con fuerza en el Aston Villa y que se ha ganado un hueco en la selección de Inglaterra y un título de Europa League en apenas unos meses.

En el norte de Londres gustan los jugadores que han tenido que escalar peldaño a peldaño. Rogers encaja a la perfección en ese perfil.

De Lincoln a la élite… con el Arsenal como punto de inflexión

Hace no tanto, Rogers encadenaba cesiones en categorías inferiores, peleando en League One con el Lincoln City y después dando el salto al Middlesbrough en Championship. Hoy, manda en tres cuartos de campo con la camiseta del Aston Villa, se ha convertido en internacional absoluto y ha sido pieza clave en la conquista de la Europa League.

Su progresión ha sido tan rápida como contundente. El gran escaparate llegó este curso en Europa: Rogers firmó el tercer gol en el 3-0 ante el Freiburg, un tanto que no solo cerró la goleada, sino que selló el regreso del Villa a la próxima Champions League. Un golpe de autoridad en una noche que confirmó lo que muchos ya intuían: el joven mediapunta está listo para el siguiente escalón.

Y, curiosamente, él mismo sitúa un duelo contra el Arsenal como el momento en el que sintió que pertenecía a la élite.

“Probablemente el partido contra el Arsenal al inicio de la temporada pasada fue el grande para mí”, confesó en una entrevista con The Athletic antes de la final de la Europa League ante el Freiburg. Aquella tarde, se midió “a algunos de los mejores jugadores del mundo”, un Arsenal que “peleaba por el título”, y salió del campo con la certeza de que podía ir “de tú a tú, física y futbolísticamente, con y sin balón”. Ese día, asegura, fue cuando se dijo: “Sí, puedo hacer esto”.

Para Arteta, que valora tanto la mentalidad como el talento, escuchar a un posible fichaje hablar así de un partido ante el Arsenal es música para sus oídos.

El perfil que seduce a Arteta

En el Emirates llevan tiempo rastreando el mercado en busca de un futbolista capaz de moverse entre líneas, atacar desde el costado izquierdo y también aparecer por dentro. Rogers cumple con todo eso. Formado en la estructura del Manchester City, entiende los automatismos de un fútbol posicional exigente y ha demostrado en el Villa que puede adaptarse a diferentes registros.

Arteta es un declarado admirador del inglés. Le seduce su versatilidad, su capacidad para partir desde la izquierda y conducir hacia dentro, pero también para actuar como mediapunta más puro, filtrando el último pase o llegando al área desde segunda línea. En una plantilla que ya ha roto su sequía de dos décadas sin ganar la Premier League, sumar un perfil así sería un mensaje directo al resto del continente: el campeón no se conforma.

Un fichaje de 80 millones y un vestuario en movimiento

El interés del Arsenal no es un simple sondeo. Distintas informaciones apuntan a que el club londinense valora seriamente una operación que podría rondar los 80 millones de libras. Una cifra propia de un jugador ya instalado en la élite, no de alguien que hace poco peleaba en categorías inferiores. Pero el mercado actual premia la proyección, y Rogers la tiene a raudales.

Para llegar a esa cantidad, el Arsenal sabe que tendrá que mover piezas. En el Emirates asumen que será necesario dar salida a varios jugadores importantes para cuadrar cuentas y liberar espacio salarial antes de lanzarse a por uno o dos fichajes de alto impacto. Rogers figura en la parte alta de esa lista.

No se trata solo de sumar talento. Se trata de ajustar la plantilla a la idea de Arteta: más variantes por dentro, más amenaza desde la izquierda, más gol desde la segunda línea. Rogers encaja en todas esas casillas.

Un presente europeo y un futuro por escribir

El Aston Villa, mientras tanto, disfruta del momento. Campeón de Europa League, clasificado para la próxima Champions y con uno de los mediapuntas más codiciados de la Premier League en su plantilla. Su crecimiento ha sido paralelo al de Rogers, que reconoce que necesitó “ese momento, esa sensación en el campo” para convencerse de que podía competir en la cima. Lo encontró, precisamente, ante el Arsenal.

El salto, admite, “es un gran cambio” y “puede llevar tiempo”. Pero aquel partido le hizo sentir que “merecía estar ahí”. Hoy, ese mismo club al que utilizó como vara de medir su nivel valora convertirlo en uno de los grandes fichajes del verano.

Mientras el Arsenal se prepara para disputar la final de Champions League contra el PSG, con la ambición de seguir los pasos del Aston Villa y levantar también una corona europea, la planificación deportiva ya se mueve en paralelo. El campeón de Inglaterra busca el siguiente impulso.

La pregunta es clara: ¿será Morgan Rogers el próximo gran símbolo de la nueva era en el Emirates?