Mowbray y el alivio parcial en Blackburn Rovers
El parte médico empieza, por fin, a dar un respiro a Blackburn Rovers, pero el refuerzo que más ilusionaba a Tony Mowbray se aleja justo cuando más falta hacía. La enfermería se vacía poco a poco. La operación Ryotaro Ito, en cambio, prácticamente se da por perdida.
El martes, en la derrota 2-1 en Ewood Park ante Sheffield United, Rovers se vio obligado a jugar sin un delantero centro puro. Mowbray tiró de imaginación: Jayden Fevrier actuó como falso nueve ante la ausencia de Andri Gudjohnsen, referencia ofensiva en las primeras jornadas.
El internacional islandés había acumulado 418 minutos en los cinco primeros partidos del curso, sosteniendo un ataque muy justo de efectivos mientras Mathias Jorgensen y Yuki Ohashi siguen descartados todavía para “unas cuantas semanas más”.
La buena noticia para el técnico llega justo a tiempo para un duelo ya marcado en rojo. Mowbray confía en poder contar con Gudjohnsen el sábado (15:00 BST) frente a Millwall, después de que el delantero regresara a los entrenamientos el jueves. Y no es el único rayo de luz: Moussa Baradji podría estar en condiciones de entrar por primera vez en la convocatoria esta temporada y aportar desde el banquillo en Ewood Park.
“Está empezando a mejorar y a ponerse mejor”, explicó Mowbray en declaraciones a BBC Radio Lancashire. El técnico dejó clara su necesidad de peso específico en los minutos finales: “Sería bueno tener algunos jugadores más veteranos para intentar cambiar un partido en los últimos minutos, en lugar de esperar que un chico joven entre y haga algo bastante especial”.
El caso Ryotaro Ito se enfría
Mientras la enfermería se vacía, el mercado se cierra de golpe. Rovers había avanzado mucho en un acuerdo con el centrocampista japonés Ryotaro Ito, que la pasada temporada jugó en Bélgica. El futbolista de 28 años llegó incluso a estar en las instalaciones del club el lunes. Todo apuntaba a fichaje inminente.
De pronto, el freno.
“Realmente no estoy seguro de lo que ha pasado”, admitió Mowbray. “En este momento no está pasando nada”. El técnico no quiso adornar la situación y tiró de experiencia: “Sinceramente no lo sé, pero mi experiencia me sugiere que ahora ya no va a suceder. No sé por qué no se hizo. Pedí ayuda hace unas semanas y el club está intentando meter algunos jugadores en el edificio para ayudarnos”.
La sensación es clara: la oportunidad se ha escapado cuando el equipo más necesitaba un impulso competitivo y de jerarquía en la medular.
Urgencia en la tabla y examen ante Millwall
El contexto deportivo aprieta. Blackburn solo ha sumado un punto en los últimos cuatro partidos y se ha descolgado: está a cuatro puntos y diez puestos por detrás de un Millwall que marca ahora mismo el octavo lugar.
Mowbray no se refugia en el consuelo estético: “Sabemos que necesitamos encontrar un resultado, no podemos seguir pensando que el equipo está jugando bastante bien pero volvemos a perder o a empatar”, advirtió. La autocrítica llegó acompañada de una defensa del rendimiento reciente: “Creo que somos mejores de lo que los resultados han sugerido en los últimos partidos y que merecimos más, pero la realidad es que tienes que ganar partidos y sumar puntos”.
Con Gudjohnsen cerca de volver, Baradji preparado para asomar y el caso Ito prácticamente enterrado, el guion del sábado se escribe solo: o llegan por fin los puntos, o la sensación de que a este Blackburn le falta algo más que salud en la plantilla se hará todavía más difícil de ignorar.






