Musiala y el susto en el Allianz Arena: ¿qué le ocurrió?
El Allianz Arena se quedó helado en el minuto 84. Jamal Musiala cayó en campo rival, sin contacto aparente, y las alarmas se encendieron de inmediato: varios compañeros del Bayern corrieron hacia él, gesticulando, pidiendo ayuda con urgencia.
El árbitro Robert Hartmann detuvo el juego al instante y el médico de urgencias cruzó el césped a toda velocidad. Durante unos segundos, el estadio contuvo la respiración. Luego llegó un pequeño alivio: tras una breve revisión, el doctor se apartó y Musiala abandonó el campo por su propio pie. Iba tambaleante, visiblemente aturdido, pero sin necesidad de camilla.
Ni siquiera después del pitido final quedó claro qué le había ocurrido exactamente al internacional alemán. «Se aclarará qué ha sido. Pero, por supuesto, cruzamos los dedos», dijo Manuel Neuer en MagentaTV. El capitán no pudo aportar más detalles que Rocco Reitz, centrocampista del Leipzig, que también se mostró sin información precisa.
Según pudo saber la agencia SID, Musiala sufrió un episodio de debilidad, con mareos y problemas circulatorios. El contexto no ayudaba: el duelo se disputó bajo un calor sofocante, con temperaturas por encima de los 30 grados. «Lo más importante», subrayó el director deportivo Max Eberl al terminar el encuentro, «es que él esté bien».
De héroe del 3-1 al susto final
La ironía del fútbol: pocos minutos antes del susto, Musiala había sentenciado el 3-1 para el Bayern en la Telekom Cup ante el Leipzig. La jugada nació de una buena acción del nuevo fichaje Ismael Saibari y la culminó el ’10’ con la frialdad habitual.
El gol cerró una tarde que, hasta entonces, parecía redonda para el campeón de Alemania. Luis Díaz y Nathaniel Brown, también incorporados este verano, habían firmado los otros tantos del Bayern. Entre medias, Brajan Gruda había igualado provisionalmente para los visitantes sajones.
El resultado reforzaba el discurso de renovación del equipo muniqués. El ambiente, sin embargo, cambió en cuanto Musiala se desplomó. El Allianz Arena pasó de la celebración al silencio en cuestión de segundos.
Más malas noticias: Laimer y Kim, tocados
Musiala no fue el único motivo de preocupación para el Bayern. Min-jae Kim tuvo que abandonar el césped poco después de la hora de juego por problemas en el muslo. Otra mueca de preocupación en el banquillo.
Antes ya se había encendido una primera luz roja con Konrad Laimer. Tras un duelo con David Raum, el austríaco se quedó en el suelo con fuertes dolores en la pierna derecha, en la zona del muslo o la rodilla, y dio la sensación de no poder continuar.
«Konny recibió un golpe bastante pronto, y el pie se le hinchó muy rápido. Por eso lo cambiamos por precaución», explicó Eberl. «Había llegado al punto de que ya no podía caminar y tuvo que ser ayudado. Se veía: no se movía con libertad. Hoy realmente no puedo decir cuánto tiempo estará fuera».
Para un Bayern que busca estabilidad antes del arranque oficial, tres sustos físicos en un solo amistoso son una señal incómoda. El calor, la carga de trabajo de la pretemporada y la intensidad de un rival como el Leipzig dibujan un cóctel que el cuerpo técnico tendrá que gestionar con cuidado.
Heidenheim y luego el primer título en juego
El calendario no espera. El martes llega el último amistoso, ante el 1. FC Heidenheim, club de la 2. Bundesliga. Será la última oportunidad para ajustar piezas, dosificar minutos y, sobre todo, evaluar el estado físico de Musiala, Laimer y Kim.
Después ya no habrá red de seguridad. El sábado espera el Borussia Dortmund en la Franz Beckenbauer Supercup, el primer título de la temporada y un termómetro inmediato del pulso entre los dos gigantes del fútbol alemán.
El Bayern se marchó de la Telekom Cup con un 3-1 convincente, goles de sus nuevos fichajes y la sensación de que el plan deportivo va tomando forma. Pero la imagen de Musiala tambaleándose hacia la banda deja otra pregunta en el aire: ¿llegará el corazón creativo del campeón en plenitud al primer gran examen del curso?






