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Napoli se enfrenta a un Bologna en crisis en el Maradona

Napoli se juega mucho ante un Bologna herido en el Maradona.

El calendario marca 13 de septiembre de 2026, las 12:00, y el Diego Armando Maradona se prepara para un partido que pesa bastante más que una simple jornada de inicio de temporada. Napoli contra Bologna, 12º contra 16º en la Serie A, pero con un clima propio de un duelo de alto riesgo.

La situación en Nápoles es clara: Massimiliano Allegri llega al borde del precipicio. Tres derrotas consecutivas, una transición táctica que no arranca y un estadio que no tiene paciencia infinita.

Allegri, bajo el foco

El equipo viene de caer ante Como (1-2), Inter (2-3) y Arsenal (0-1 en la Champions League). Tres partidos, tres derrotas, tres goles a favor y seis en contra. Es la racha más dañina desde que Allegri tomó el banquillo. El cambio del 3-5-2 heredado de Antonio Conte al 4-3-3 que tanto identifica al técnico todavía no encaja con una plantilla construida para otro libreto.

Una nueva caída en casa, esta vez ante Bologna, no sería un simple tropiezo. Abriría de par en par el debate sobre la continuidad del entrenador.

Y, para colmo, las bajas no ayudan. Alisson Santos sufrió una rotura de grado medio en el bíceps femoral frente al Arsenal y no volverá hasta octubre. Alex Meret se quedó en el vestuario al descanso de ese mismo partido por un problema muscular, dando entrada a Milinkovic-Savic. La lista de ausencias es larga: Alessandro Buongiorno, Luca Marianucci, Scott McTominay, Giovane Nascimento, Meret y Alisson Santos están descartados.

Con ese escenario, el once previsto de Allegri apunta a: Contini; Marin, Di Lorenzo, Rrahmani, Spinazzola; Anguissa, Lobotka, Vergara; Politano, Hoejlund, Neres.

Noa Lang, de castigo a oportunidad

Entre tanto contratiempo, se abre una puerta. Noa Lang, descartado de la convocatoria ante el Arsenal por motivos extradeportivos, vuelve a escena. La lesión de Alisson Santos le deja un hueco importante en el frente de ataque y el neerlandés se coloca entre los principales candidatos para arrancar por la derecha en el 4-3-3 de Allegri.

Un jugador eléctrico, imprevisible, que puede cambiar el tono de un partido en una jugada. Justo lo que necesita un Napoli que, últimamente, genera más dudas que ocasiones claras.

Bologna tampoco llega tranquilo

Al otro lado, Bologna aterriza en Nápoles sin poder presumir de calma. Domenico Tedesco está sancionado y verá el encuentro desde la distancia, mientras su equipo intenta recomponerse tras un arranque de curso pobre: ningún triunfo en las tres primeras jornadas de Serie A.

El balance reciente habla de un conjunto atascado: una victoria en sus últimos cinco partidos, y esa llegó incluso antes de que empezara la competición oficial. Desde entonces, un 2-2 en casa ante Sassuolo y dos derrotas por la mínima frente a Atalanta (0-1) y Lazio (0-1). Tres goles a favor y cuatro en contra en los últimos cinco encuentros, un margen demasiado estrecho para respirar tranquilo.

Tampoco le acompañan las noticias médicas. Oussama El Azzouzi y Riccardo Orsolini están fuera por lesión, y la ausencia de Tedesco en el banquillo complica la gestión emocional de un choque así. Todo apunta a Skorupski bajo palos, con Bernardeschi, Ferguson y Odgaard como opciones de peso en la zona media, por detrás de los delanteros Cambiaghi y Piccoli.

Un duelo con cuentas pendientes

El historial reciente entre ambos añade algo más de pimienta. El último cara a cara, el 11 de mayo de 2026, terminó con un 2-3 para Bologna en pleno Maradona. Un golpe que todavía escuece en Nápoles. En los últimos cinco enfrentamientos, equilibrio total: dos victorias para Napoli, dos para Bologna y un empate.

Napoli se llevó la Supercopa en diciembre de 2025 con un 2-0, pero Bologna respondió con otro 2-0 en casa en Serie A en noviembre de ese mismo año. No hay complejo de inferioridad en los visitantes cuando ven la camiseta celeste enfrente.

La tabla no engaña

La clasificación subraya la urgencia. Napoli es 12º, Bologna 16º. No es un abismo, pero el contexto lo agranda. Para los de Allegri, ganar significa frenar una caída peligrosa y empezar a dar forma al nuevo sistema. Para Bologna, puntuar en Nápoles sería un mensaje claro de que el mal inicio no se va a convertir en tendencia.

El balón echará a rodar al mediodía en el Diego Armando Maradona. Lo que ocurra en esos 90 minutos puede marcar no solo el rumbo de la temporada, sino también el futuro inmediato de un banquillo que ya siente el fuego muy cerca.