Noah Okafor regresa a Leeds United con ambición renovada
Noah Okafor vuelve a escena con Leeds United con una mezcla de alivio, rabia competitiva y cuentas pendientes. El delantero suizo disputó sus primeros minutos de la pretemporada el miércoles, nada menos que ante Manchester United, después de reincorporarse tarde al grupo tras un verano intenso con su selección.
“Es increíble volver con el equipo en el campo”, confesó en BBC Radio Leeds. Se le notaba ligero, casi liberado. Había pasado apenas una semana desde su regreso a los entrenamientos tras un descanso más largo de lo habitual, premio amargo de una Suiza que alcanzó los cuartos de final del Mundial… sin apenas contar con él.
Okafor entró en la segunda parte y dejó claro que no ha olvidado su libreto. Desmarques agresivos, ganas de encarar, voluntad de atacar cada balón. “Ese es el juego que yo hago, el juego que solía hacer. Necesito unos días más para trabajar en mi condición física… y cuando empiece todo, estaré listo”, avisó.
Un Mundial que escuece
Detrás de esa sonrisa hay una espina clavada. El Mundial no fue el escaparate soñado. Solo 19 minutos como suplente en todo el torneo. Muy poco para alguien que llegaba lanzado tras una gran temporada con Leeds United.
“El Mundial no fue tan bueno para mí porque no jugué mucho. El entrenador no me dejó jugar, no sé por qué, porque hice las cosas realmente bien”, explicó, sin rodeos. No son palabras de resignación, sino de alguien que se siente preparado para más.
Venía “con mucha confianza”, como él mismo recordó. Había firmado una temporada “increíble” a nivel personal, pero la decisión final no le favoreció. “Al final él decide así”, asumió, con un punto de frustración que ahora canaliza en otra dirección. “Ahora lo dejo a un lado y me centro en Leeds. Dar cada día el 100% en los entrenamientos y esta temporada ayudar otra vez al equipo como la pasada”.
Hambre renovada en la Premier League
Los números del curso anterior explican su enfado y, al mismo tiempo, su ambición. Ocho goles y una asistencia en 28 partidos de Premier League. Una producción sólida para un jugador en fase de adaptación a un campeonato tan exigente.
Este año no se conforma con repetir. Quiere más. Mucho más. “Estoy incluso más hambriento que la temporada pasada. Me adapté más a la Premier League y me adapté al equipo”, aseguró.
Su plan es simple, casi básico, pero contundente: salud, constancia y eficacia. “Lo más importante es estar sano y en forma, mantener cada día la sonrisa e intentar ayudar al equipo con goles y asistencias”, resumió.
Leeds United necesita su pegada y su electricidad en el último tercio. Okafor, dolido por un Mundial que le dio minutos contados, llega con una motivación que se nota en cada frase. Si el físico le acompaña y esa hambre no se apaga, la próxima temporada puede convertir su frustración internacional en un problema serio para las defensas de la Premier.






