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Noni Madueke: Debut en el Mundial con Inglaterra

Noni Madueke vive el sueño de cualquier futbolista: disputar su primera Copa del Mundo con la camiseta de Inglaterra. Pero no ha viajado a Norteamérica para hacer turismo futbolístico ni para conformarse con la foto de recuerdo. Quiere algo mucho más grande: el primer gran título de la selección inglesa en 60 años.

El siguiente paso en ese camino llega este miércoles, a las 17:00 hora del Reino Unido, en el duelo de octavos de final ante DR Congo. Un cruce trampa, de esos que no hacen ruido pero pueden dinamitar un torneo.

Tienes que tener una confianza excesiva

Madueke se presentó ante los medios con la serenidad de quien siente que pertenece a este escenario. No parece un novato. Se expresa como alguien que entiende el peso del momento y, al mismo tiempo, lo disfruta.

“Es un sueño hecho realidad competir en la Copa del Mundo”, admitió. “Estoy agradecido por la oportunidad”.

El primer objetivo ya está cumplido: superar la fase de grupos. Pero el extremo de Arsenal no se conforma. Mira hacia las rondas finales con ambición, casi con impaciencia.

“Ha sido una buena experiencia, el primer objetivo se logró, así que estoy muy contento por eso y ahora tengo muchas ganas de las rondas eliminatorias. Tienes que sentir que puedes dar un paso adelante, eres un jugador top, estás aquí por una razón”.

Ahí aflora su carácter. Nada de complejos, nada de dudas.

“Juegas por tu país en el escenario más grande y tienes que tener una confianza excesiva en tu capacidad. El fútbol de eliminación directa es donde está todo, así que intento estar en mi mejor nivel para eso. Al final del día, junto a tus compañeros en el campo, depende de ti rendir”.

Un muro africano en el horizonte

Inglaterra se topará con una DR Congo incómoda, ordenada, paciente. Un equipo preparado para sufrir sin balón y castigar cualquier despiste. El tipo de rival que sabe encoger el campo, reducir los espacios a la mínima expresión y obligar al talento a trabajar el doble.

No sería la primera vez que los de Thomas Tuchel se encuentran con un planteamiento así en este Mundial. Ghana ya les frenó con un 0-0 en la fase de grupos, protegiendo 30 metros de césped como si fueran oro.

Madueke no se engaña: el partido no será un paseo.

“Siento que todos los equipos tienen dificultades cuando el rival coloca a 11 jugadores en 30 metros de espacio, no es fácil romper eso”, explicó. “Creo que hemos visto a otras grandes selecciones sufrir también. Es parte del fútbol ahora”.

Cuando enfrentas a Inglaterra, recordó, el respeto se traduce en precaución.

“Por supuesto, cuando juegas contra Inglaterra, de forma natural vas a tener un enfoque defensivo por la calidad de nuestro equipo. Espero un partido difícil, seguro”.

Y ahí dejó un mensaje que sirve tanto para su vestuario como para el resto del torneo:

“Cuando llegas a esta fase de la Copa del Mundo, no puedes tomar a ningún rival a la ligera. Ellos tendrán sus puntos fuertes y sus cualidades. El partido será definitivamente difícil y estaremos listos desde el inicio”.

Tuchel, un banquillo de lujo y la presión por minutos

Si algo distingue a esta Inglaterra es la profundidad de su plantilla, sobre todo en ataque. Thomas Tuchel ha rotado con convicción durante la fase de grupos, cambiando piezas sin que el nivel se desplome. El banquillo no es un recurso, es un arma.

Madueke forma parte de ese ecosistema competitivo: dos titularidades y una entrada desde el banquillo en su primer gran torneo con la absoluta. Nada mal para un debut, pero en un grupo como este nadie puede relajarse.

“Siempre tienes que estar al máximo nivel, porque sabes que tienes a un jugador top esperando y mordiéndote los talones para intentar entrar en el equipo”, reconoció.

No lo dice como queja, sino como motor.

“Ese tipo de competencia sana es buena, pero jugando para Arsenal y para Inglaterra realmente no necesitas a nadie más para mantenerte en el nivel más alto, sabes que eso es un requisito”.

Duelo fraternal con Bukayo Saka

En el costado derecho de Inglaterra, la pelea por el puesto tiene un sabor muy particular. Noni Madueke y Bukayo Saka comparten vestuario en Arsenal y ahora también compiten por minutos en la selección. Podría ser una situación incómoda. No lo es.

“Normalmente debería ser un poco extraño, pero no lo es”, aseguró. “Siento que no afecta a nuestra relación. Queremos lo mejor el uno para el otro cuando cada uno juega, porque eso significa que si él juega bien y yo juego bien, entonces Arsenal e Inglaterra tienen más opciones de ganar”.

El mensaje es claro: la rivalidad no rompe el vínculo, lo refuerza. Ambos llegan, además, con el impulso de haber levantado la Premier League.

“Ese sentimiento de victoria se queda contigo”, admitió Madueke. “Es genial llevar un título de la Premier League a un torneo tan grande y tan importante como la Copa del Mundo. Definitivamente te llena de confianza”.

Confianza. Otra vez la palabra clave en el discurso de un futbolista que se alimenta de esa energía.

Orgullo de Arsenal, también en Brasil

Durante la comparecencia de Madueke, el tema de los extremos de Arsenal volvió una y otra vez. No solo por Saka. También por Gabriel Martinelli, que firmó un gol agónico para Brasil mientras su compañero atendía a la prensa.

“Por supuesto, estoy feliz por él”, dijo Noni, con una sonrisa. “Espero que continúe haciéndolo extremadamente bien, solo que no si juegan contra nosotros”.

Entre risas, dejó caer una verdad que sobrevuela este Mundial: los vestuarios de los grandes clubes están repartidos por todas las selecciones favoritas. Hoy celebran los éxitos ajenos. Mañana pueden ser rivales directos.

Madueke lo sabe. Y, aun así, no se esconde. Ha llegado a su primer Mundial con la determinación de quien no solo quiere vivir el torneo, sino marcarlo.

Ahora le toca demostrar si esa “confianza excesiva” de la que habla alcanza para abrir un muro africano y seguir persiguiendo una historia que Inglaterra lleva seis décadas sin escribir.