Pape Gueye se aleja de Senegal tras eliminación ante Bélgica
Pape Gueye rompe con Senegal tras la eliminación ante Bélgica: “Mientras siga este cuerpo técnico, hago una pausa”
La herida de la eliminación aún estaba abierta cuando Pape Gueye decidió cruzar una línea que pocos internacionales se atreven a pisar. Minutos después de que Senegal quedara fuera del Mundial 2026 a manos de Bélgica, el centrocampista de 27 años anunció que no volverá a vestir la camiseta de los Teranga Lions mientras Pape Thiaw continúe como seleccionador.
No fue un mensaje filtrado en caliente en un vestuario, ni un comentario a pie de campo. Fue público, directo y sin matices, en sus redes sociales.
“Volveré para darles unas palabras sobre la eliminación… pero anuncio hoy que mientras esté este cuerpo técnico haré una pausa con la selección”, escribió Gueye, dejando clara su ruptura con el actual proyecto técnico.
De un 2-0 ilusionante a un golpe devastador
El contexto de su explosión ayuda a entender la magnitud del enfado. Senegal tenía el pase a octavos de final en la mano. Había construido una ventaja de dos goles, había controlado tramos clave del partido y olía a clasificación histórica.
Pero el partido se torció de la forma más cruel.
Bélgica, contra las cuerdas, encontró vida en los minutos finales del tiempo reglamentario. Dos tantos tardíos devolvieron a los europeos a un duelo que parecía sentenciado y empujaron la eliminatoria a la prórroga. El impulso cambió de lado, la confianza se resquebrajó y el castigo llegó desde el punto de penalti.
En el tiempo extra, un lanzamiento de Youri Tielemans desde los once metros selló la remontada y dejó a Senegal fuera del Mundial. Un desplome deportivo que se convirtió, en cuestión de horas, en una crisis abierta dentro del vestuario.
Un pulso directo a Pape Thiaw
Las palabras de Gueye no dejan espacio a interpretaciones: su decisión no es un simple descanso físico ni una pausa indefinida sin destinatario. Es un pulso frontal al seleccionador Pape Thiaw y a su cuerpo técnico.
El centrocampista, uno de los jugadores de referencia de esta generación senegalesa, condiciona su regreso a un cambio en el banquillo. Hasta que eso ocurra, se borra de la selección.
El mensaje resuena con fuerza en un equipo que venía de consolidarse como potencia africana y que aspiraba a dar un paso más en el escenario mundial. Ahora, a la decepción deportiva se suma una fractura interna que obliga a la Federación a mirar más allá del marcador.
Senegal se marcha del Mundial con una eliminación dolorosa, una ventaja desperdiciada y una figura clave que cierra la puerta. La próxima decisión no se tomará en el césped, sino en los despachos: ¿mantener a Pape Thiaw y asumir la ausencia de Gueye, o abrir una nueva etapa para recuperar a uno de sus hombres fuertes?





