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Paul Scholes analiza el Manchester United: cambios y retos

Paul Scholes aplaude el giro que ha dado el Manchester United con Michael Carrick al mando, pero pisa el freno cuando se habla de título. Para el excentrocampista, once veces campeón de liga en Old Trafford, el equipo todavía no está preparado para discutirle la Premier League al Arsenal.

El impacto de Carrick y el cambio de rumbo

Hace apenas unos meses, el United coqueteaba con el desastre. Sin rumbo, amenazado incluso con quedarse fuera de Europa, el escenario era gris hasta que Michael Carrick tomó el relevo de Ruben Amorim en enero.

Desde ahí, el equipo dio un vuelco. El United acabó tercero en la Premier League, solo siete puntos por detrás del Manchester City, y se metió en la próxima Champions cuando muchos ya lo daban por perdido. Ese impulso en la segunda mitad de la temporada ha alimentado la ilusión: hay quien ve a Carrick preparado para pelear por el título en su primera campaña completa.

Scholes, sin embargo, introduce matices. Respeta el trabajo, admira el carácter del técnico… pero no compra aún el discurso del candidato al título.

En el programa The Overlap, el exjugador explicó: la base del cambio está en la personalidad de Carrick, “calma” y “relajada”, alguien que no se deja arrastrar ni por la euforia ni por la depresión. Esa estabilidad ha contagiado al vestuario. Otra cosa es que alcance para tumbar al campeón.

El listón lo marca el Arsenal

El problema, para Scholes, no es lo que ha hecho el United. Es lo que es hoy el Arsenal.

El conjunto de Mikel Arteta viene de conquistar su primera Premier desde 2004 y de plantarse en la final de la Champions, donde cayó en los penaltis ante PSG. No se ha quedado ahí: está completando otra ventana de fichajes potente y acaba de mandar un mensaje claro en el césped, aplastando 3-0 al Manchester City de Enzo Maresca en la Community Shield.

Ese es el nivel que Scholes usa como referencia. Y ahí, el United todavía se queda corto.

“¿Qué esperas del United?”, planteó. “Si esperas que luche por la Premier League, creo que aún está un poco lejos con el negocio que se ha hecho”. No cuestiona el rumbo, cuestiona la altura del listón.

Una plantilla por piezas: avances y carencias

Scholes ve lógica en la estrategia de fichajes: el club ha ido arreglando el equipo por zonas. Según él, hace un año el foco estuvo en el frente de ataque, ahora mucho más afilado y peligroso.

Ahí aparece Benjamin Sesko como referencia. El exfutbolista reconoce su progresión: “mejoró la temporada pasada, sin duda”. Pero no le basta. Cree que el esloveno necesita ayuda, otro delantero centro que comparta la responsabilidad y le quite peso en una campaña que traerá más partidos y más presión.

Este verano, el foco se ha desplazado al corazón del campo. Y, para Scholes, esa sigue siendo una herida abierta.

Admite que ha visto muy poco a Andrey Santos y pide paciencia para el brasileño, pero no esconde su preocupación: siente que al equipo aún le falta algo en esa zona. Valora la calidad de Youri Tielemans, su capacidad para controlar el juego, pero vuelve a chocar con el mismo muro: la falta de atletismo, de piernas, de recorrido.

El diagnóstico es claro: el problema no está solo en el centro del campo. Se extiende hacia atrás.

El gran agujero: la columna vertebral y los centrales

Cada vez que un rival hizo daño serio al United la temporada pasada, Scholes vio el mismo patrón: ataques por el carril central, explotando la falta de velocidad y movilidad en la columna vertebral del equipo. Ahí, en la espina dorsal, coloca el mayor interrogante.

“Todavía creo que necesitan centrales”, sentencia. Y no se queda en una frase vacía. Va uno por uno.

Harry Maguire empieza a encadenar pequeñas lesiones. Lisandro Martínez no logra encontrar continuidad física: cuando parece que vuelve, se rompe otra vez. Leny Yoro ha tenido dificultades en los dos últimos años y, según Scholes, da la sensación de que el nivel actual le queda “un poco por encima”, aunque recuerda que es joven y que puede crecer junto a Ayden Heaven.

El problema no es solo de talento. Es de fiabilidad. “En esa posición necesitas jugadores fiables cada semana”, subraya. Y el United, a sus ojos, no los tiene. Demasiadas molestias, demasiadas ausencias, demasiada incertidumbre para construir un aspirante al título.

Por eso insiste: el gran trabajo pendiente de Carrick está en reforzar esa columna central, hacer al equipo más sólido, con más piernas y, sobre todo, con más seguridad atrás.

El nuevo reto de Carrick: el desgaste de Europa

Hay otro factor que Scholes no pasa por alto: el calendario. El United voló en la segunda mitad del curso pasado con un contexto muy particular. Sin la carga de partidos entre semana, con tiempo para entrenar, recuperar y preparar cada encuentro al detalle, todo jugó a favor de Carrick.

Eso se acabó.

Ahora llegan los viajes, las noches europeas, la exigencia de competir cada tres días. “De repente tiene estos partidos extra que van a tener impacto en la plantilla”, avisa Scholes. La gestión de esfuerzos, las rotaciones y la profundidad real del banquillo se van a poner a prueba por primera vez bajo el mando del nuevo técnico.

Ahí se verá si el paso adelante del United fue un impulso puntual… o el inicio de algo más grande.

Fe en Carrick, dudas en el corto plazo

Scholes no es pesimista con el futuro. Todo lo contrario. Confía en que Carrick, con tiempo y las piezas adecuadas, pueda llegar a ganar la Premier League con el Manchester United. Lo dice con claridad: lo ve capaz.

Lo que no ve es que ocurra ya.

“Creo que Michael Carrick puede ganar la Premier League con el Manchester United, pero no será esta temporada”, remata. El mensaje es doble: reconocimiento al trabajo actual y exigencia máxima para el proyecto.

La prueba empieza ya. El United abre la Premier 2026-27 este fin de semana ante el recién ascendido Hull City. Un estreno trampa: rival teóricamente inferior, pero con la energía de quien regresa a la élite y quiere dejar huella.

El Arsenal, mientras tanto, arranca la defensa del título el viernes por la noche frente a otro exequipo de Championship, el Coventry City. Los de Arteta salen desde la pole. El United, desde atrás, con Scholes marcando el listón y una pregunta flotando en el aire: ¿cuánto tiempo tardará Carrick en cerrar, de verdad, esa brecha con el campeón?