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Penybont mantiene el invicto tras vencer a Colwyn Bay

Penybont sufrió, se remangó y acabó celebrando. Un solitario 1-0 en casa ante Colwyn Bay bastó para mantener su arranque invicto en la Cymru Premier y escalar hasta la sexta posición, en una tarde que empezó torcida y terminó con alivio.

El plan de partido saltó por los aires muy pronto. En menos de 20 minutos, las lesiones obligaron a Rhys Griffiths a perder a dos de sus fichajes de verano, Jonathan Leko y Ryan Hill. El ambiente en el estadio se tensó: demasiados cambios, demasiado pronto, y mucho por jugar.

Ahí apareció desde el banquillo Owain Pritchard. El sustituto olió el error, leyó el momento y castigó. Un fallo del guardameta Mark Halstead dejó el balón suelto en el área y Pritchard no perdonó desde corta distancia para adelantar a los locales. Gol de oportunismo, gol que cambió el pulso del encuentro.

El tanto liberó a Penybont y casi llega el segundo. El veterano Chris Venables, que sigue siendo un faro en este equipo, se inventó un disparo que terminó estrellado en el larguero. El estadio ya cantaba el 2-0. El metal lo ahogó.

Colwyn Bay, herido pero no rendido, dio un paso adelante tras el descanso. La presión visitante fue creciendo y el partido se jugó cada vez más cerca del área local. Entonces le tocó brillar al más joven: el guardameta Daniel Higgs sostuvo a los suyos con dos intervenciones clave, primero ante Callum Bratley y luego frente a Ethan Roberts, cuando el empate parecía cuestión de tiempo.

Bay apretó hasta el final. Centros laterales, segundas jugadas, balones divididos. Penybont se encogió, defendió su área con todo y se agarró al 1-0 como a un tesoro. El pitido final sonó casi como una liberación.

Sin grandes goleadas ni exhibiciones, pero con carácter y solidez, Penybont sigue sin conocer la derrota. Y en una liga larga, a veces son precisamente noches ásperas como esta las que marcan el rumbo de una temporada.