Portugal inicia nueva era ante Gales en la Nations League
La Nations League vuelve a cruzarse en el camino de su rey. Portugal, bicampeón del torneo y vigente defensor del título, abre este jueves en casa su campaña 2026-27 frente a una Gales plagada de ausencias y con más dudas que certezas. Nuevo seleccionador, mismo objetivo: mandar en Europa.
Nuevo mando, mismo colmillo
El banquillo de la selección portuguesa cambia de acento. Jorge Jesus tomó el relevo de Roberto Martínez el 10 de julio, después de un Mundial 2026 que dejó un sabor amargo: eliminación en octavos ante la que acabaría siendo campeona, España, con un 1-0 que cortó una racha invicta que se alargaba desde noviembre de 2025.
La Nations League, sin embargo, es territorio conocido. Portugal inauguró el palmarés en 2018-19 derrotando a Países Bajos por 1-0 en la final y volvió a coronarse en 2024-25, esta vez desde los once metros ante España. Dos títulos que convierten a la Seleção das Quinas en la referencia absoluta de la competición.
Ahora arranca el reto en el Grupo 4 de la League A, compartido con Gales, Dinamarca y Noruega. Seis partidos, ida y vuelta, con un billete a cuartos en juego. El calendario aprieta desde el inicio: tras recibir a los galeses, Portugal viajará a Noruega para cerrar el mes, antes de un octubre con salidas a Dinamarca y un nuevo cruce frente a los nórdicos en casa.
Cristiano, 41 años y titular
Jorge Jesus no ha tardado en dejar claro que el peso de la historia sigue teniendo hueco en su proyecto. Cristiano Ronaldo, 41 años y 146 goles con la selección, figura en su primera lista y apunta al once inicial. Su continuidad internacional quedó en entredicho tras la eliminación mundialista ante España, pero el capitán resiste.
El plan de Portugal no esconde demasiados misterios. Diogo Costa se perfila como dueño del arco; Joao Cancelo, Ruben Dias, António Silva o João Veiga y Nuno Mendes deben sostener una zaga de alto nivel. En la sala de máquinas, Vitinha, Joao Neves y Bruno Fernandes prometen control, ritmo y último pase. Por delante, Pedro Neto y Joao Felix para alimentar a Ronaldo, todavía referencia en el área.
Un bloque reconocible, con talento en todas las líneas y la obligación implícita de un campeón: ganar desde el primer día.
Gales vuelve a la élite… con la enfermería llena
Al otro lado, Gales llega a Lisboa con cicatrices recientes. Se quedó fuera del Mundial 2026 tras caer en semifinales del playoff ante Bosnia-Herzegovina a finales de marzo, un golpe duro para un grupo en reconstrucción bajo el mando de Craig Bellamy.
Desde entonces, tres amistosos para recomponer el ánimo: empates ante Irlanda del Norte y Ghana, y una derrota por 2-1 frente a Rumanía en el último ensayo. Resultados discretos, pero suficientes para ajustar piezas antes de regresar a la League A, categoría que recuperó gracias al ascenso firmado en la Nations League 2024-25.
El balance histórico galés en el torneo es digno: 10 victorias, cinco empates y siete derrotas en 22 partidos. Ahora les espera un arranque feroz: después de visitar a Portugal, deberán medirse a Dinamarca fuera el 27 de septiembre, recibir a Noruega el 1 de octubre y cerrar en casa ante los daneses el 4 de octubre.
El problema es quién está disponible para afrontar semejante calendario.
Bajas sensibles y un once cogido con alfileres
La lista de contratiempos de Gales es larga y preocupante. Harry Wilson, Nathan Broadhead y Karl Darlow se han caído de la convocatoria por lesión, un triple golpe que obliga a Bellamy a improvisar. Para cubrir los huecos han entrado David Cornell (Leicester City), Joe Taylor (Huddersfield Town) y Charlie Savage (Reading).
No son las únicas ausencias. Tampoco estarán Joe Rodon, Dylan Lawlor, Rubin Colwill ni Isaak Davies, lo que debilita al equipo en todas las líneas. El seleccionador deberá tirar de lo que tiene y de la energía de los jóvenes para sostenerse en un escenario hostil.
Todo apunta a un once con Danny Ward bajo palos; una defensa con Neco Williams, Ben Cabango, Rhys Norrington-Davies y Jay Dasilva; Ethan Ampadu y Jordan James como doble pivote; y un tridente de trescuartistas formado por David Brooks, Luke Thomas y Brennan Johnson. En punta, Daniel James, con libertad para atacar los espacios y castigar a la espalda.
Un duelo con historia… y un recuerdo muy claro
Portugal y Gales apenas se han visto las caras cuatro veces. El balance favorece claramente a los lusos, aunque los galeses se agarran a un dato lejano: su única victoria llegó en un amistoso en mayo de 1951. Demasiado tiempo, otro fútbol, otro contexto.
El antecedente que realmente pesa es el de la Euro 2016. Aquel día, en semifinales, Portugal se impuso 2-0 con goles de Cristiano Ronaldo y Nani, abriendo el camino hacia un título continental histórico. Muchos de los protagonistas ya no están, pero la memoria de ese partido sigue viva en ambos países.
Dinámica reciente y pronóstico
La forma reciente refuerza las sensaciones. Portugal llega con una secuencia de resultados que mezcla solidez y competitividad: victorias, empates y solo una derrota en sus últimos seis partidos, precisamente la de octavos del Mundial ante España. Un tropiezo doloroso, pero aislado en una racha de fiabilidad.
Gales, por su parte, alterna triunfos y tropiezos. Sus últimos seis encuentros dejan dos victorias, dos empates y dos derrotas, una irregularidad que se agrava con la actual plaga de lesiones y la exigencia del rival.
Con el contexto, las plantillas y el momento competitivo sobre la mesa, todo apunta a un estreno fuerte del campeón. Portugal tiene calidad de sobra para imponer su fútbol, someter a una Gales debilitada y arrancar la defensa del título con un marcador amplio. Un 3-1 suena lógico, casi inevitable, si el guion se cumple.
La gran incógnita no es el resultado, sino otra: ¿hasta dónde puede llegar este nuevo Portugal de Jorge Jesus con un Cristiano eterno todavía al frente del ataque?






