El plan de pretemporada de Southampton enfrenta contratiempos
El viaje de pretemporada de Southampton a Alemania arranca con una nota incómoda: Caspar Jander, Finn Azaz y Sam Edozie no estarán en el avión. Tres ausencias, tres pequeños avisos de que la preparación estival nunca es un simple trámite.
El equipo de Tonda Eckert afronta una estancia de ocho días en Renania del Norte-Westfalia, con un bloque de entrenamientos intensos y dos amistosos ante Eintracht Braunschweig y Preuben Munster. Será el núcleo de trabajo sobre el que se construya el inicio de curso. Pero lo hará sin tres piezas que estaban llamadas a ganar peso en estas semanas.
Jander, centrocampista, se lesionó en el primer amistoso de la pretemporada frente a Eastleigh el pasado sábado. Ese golpe le ha dejado fuera del viaje y ha encendido la primera luz de alarma, aunque el club lo califica como un problema menor. Azaz y Edozie también arrastran molestias y se quedan en el centro de entrenamiento de Staplewood para seguir tratamiento y recuperación específica.
Mientras una expedición de 29 jugadores viaja a Alemania para cargar piernas y automatismos, ellos tres trabajarán a contrarreloj en casa. No es el escenario ideal: la pretemporada es donde se ganan posiciones, se afinan sociedades y se convence al cuerpo técnico. Cada sesión perdida pesa.
El calendario, además, no concede demasiada tregua. Tras regresar de Alemania, los Saints arrancarán su participación en la EFL Cup frente a Colchester United. Poco después llegará el primer gran examen: el debut en la Championship, a domicilio, ante Watford.
Entre las montañas de Renania y los campos de Staplewood, Southampton empieza a definir su temporada. La cuestión es clara: ¿llegarán Jander, Azaz y Edozie a tiempo para subirse al tren cuando el balón empiece a ir en serio?






