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Pulso por Diomande: PSG y Liverpool en juego

El pulso por Yan Diomande entra en zona crítica. Paris Saint-Germain se juega en los próximos días algo más que un simple fichaje: se juega no ver convertido en fiasco el que debía ser uno de los grandes golpes del mercado… y, de paso, evitar que Liverpool vuelva a escena por la puerta grande.

El heredero de Salah que se escapó… y puede volver

En Anfield llevan meses con un objetivo claro: encontrar un extremo de primer nivel capaz de asumir el vacío que dejó Mohamed Salah tras su salida al final de la pasada temporada, después de nueve años de era dorada con la camiseta del Liverpool.

El nombre elegido desde diciembre fue Diomande. El club inglés se movió pronto, con contactos casi diarios entre sus dirigentes y el entorno del joven marfileño para cerrar su llegada en verano. El plan estaba trazado.

Hasta que apareció PSG.

Cuando trascendió que el jugador priorizaba un salto a París si dejaba RB Leipzig, el golpe en Liverpool fue duro. El propio deseo del futbolista abrió la puerta a las conversaciones directas entre clubes y, durante semanas, todo apuntó a un acuerdo inminente. Parecía cuestión de detalles.

Cuatro semanas después, no hay acuerdo. Y en Alemania ya hablan de “fiasco” en ciernes para el campeón francés.

El muro de los 120 millones

El conflicto es simple y brutal: dinero.

RB Leipzig ha marcado la línea roja. Quiere una cifra récord para dejar salir este verano a un futbolista de solo 19 años, y su postura, según se ha venido filtrando, siempre ha sido clara: la preferencia del club es retener a Diomande al menos una temporada más antes de abrirle la puerta.

Según la información procedente de Alemania, Leipzig está dispuesto a aceptar un “compromiso”: 120 millones de euros, su precio mínimo para aprobar la venta. Ni un euro menos.

Ahí se atasca todo.

Luis Enrique aprecia al jugador, le ve encaje en su ataque y no duda de su talento. Pero no comparte la idea de pagar una cantidad tan desorbitada por un futbolista al que, con la competencia feroz que tiene en la delantera, no puede garantizarle minutos constantes. Se lo ha trasladado a Luis Campos, el asesor deportivo del club. El mensaje es claro: le quiere, pero no a cualquier precio.

Leipzig, por su parte, no se mueve. Asume el riesgo de retener a un jugador que desea salir y la tensión que eso puede generar en el vestuario y en el día a día. Pero mantiene su postura: Diomande no saldrá por debajo de esa cifra.

Impaciencia en el entorno del jugador

Mientras los clubes juegan al límite, el entorno de Diomande empieza a perder la paciencia. La operación debía estar mucho más avanzada a estas alturas del verano. No lo está.

El retraso ha llevado a su círculo más cercano a preparar un cambio de ritmo. Según se apunta desde Alemania, la agencia Roc Nation, que le asesora, está lista para incrementar la presión y empujar hacia una resolución.

El problema es el calendario. El jugador, después de unas breves vacaciones y de su participación en el Mundial con Costa de Marfil, debe reincorporarse a la disciplina de Leipzig la próxima semana. Cada día que pasa sin acuerdo acerca más el escenario de verle iniciar la pretemporada con el club alemán, con todo lo que eso implica en términos de dinámica de grupo, discurso público y desgaste interno.

No es la primera vez que Leipzig se planta. El caso de Xavi Simons, que intentó salir en 2024 y se topó con las exigencias económicas del club, está muy presente. Entonces, el precio espantó a los pretendientes y el movimiento terminó produciéndose un año más tarde, con destino a Tottenham Hotspur y por una cantidad inferior.

En París temen un guion similar.

La puerta que vuelve a abrirse para Liverpool

En medio de este pulso, Liverpool observa.

El club inglés ya vio rechazada una primera oferta por Diomande, pero no ha perdido de vista la situación. Si la negociación entre PSG y Leipzig se rompe, el escenario cambia de golpe. Desde Inglaterra se apunta que en Anfield no tendrían reparos en llegar a esos 120 millones de euros si el jugador vuelve a estar realmente disponible.

El contexto les empuja. Sin Salah, el club necesita un fichaje de impacto, un nombre capaz de marcar diferencias desde el primer día y de encarnar el nuevo ciclo ofensivo del equipo. Diomande encaja en ese perfil.

Arsenal y Manchester City también han aparecido vinculados al marfileño, atentos a cualquier resbalón en la operación parisina para intentar colarse en la carrera. Pero, hoy, el foco sigue en PSG y Liverpool.

París no se rinde, pero el margen se estrecha

Pese a las dudas internas sobre el precio, en París no dan la operación por perdida. Las fuentes cercanas a la negociación insisten en que el acuerdo sigue “encima de la mesa” y que ambas partes mantienen la esperanza de encontrar un punto intermedio. Diomande, además, continúa firme en su deseo de vestir la camiseta del PSG.

Mientras tanto, Liverpool explora otras vías para reforzar las bandas. Una de las opciones que ha ganado fuerza es Bradley Barcola, precisamente jugador de PSG. Un informe reciente ha detallado cómo el extremo de 23 años podría forzar su salida y abrir una operación “absolutamente descomunal” rumbo a Anfield.

La paradoja es evidente: mientras PSG duda si romper la banca por Diomande, puede encontrarse con otro frente abierto si Barcola decide empujar para marcharse.

El mercado no espera. Leipzig no se baja de los 120 millones. PSG mide cada euro. El entorno del jugador sube el tono. Y en Liverpool, silencioso pero atento, alguien ya se pregunta: ¿cuántas veces más se presentará una oportunidad así?

Pulso por Diomande: PSG y Liverpool en juego