Real Betis busca su tercera victoria consecutiva ante Villarreal
Real Betis busca su tercera victoria seguida en todas las competiciones y lo hará en un escenario que ya no intimida tanto: el Estadio de la Cerámica. Allí le espera un Villarreal en plena búsqueda de identidad y aún sin triunfos con Iñigo Pérez en el banquillo.
Iñigo Pérez, mucha cartelera y poco premio
El aterrizaje de Iñigo Pérez en Villarreal venía con brillo. Su trabajo en Rayo Vallecano, al que llevó hasta la octava plaza en la 2024-25 y a una final de Conference League, le colocó como uno de los técnicos emergentes del fútbol español. El reto ahora es muy distinto: un club acostumbrado a Europa, con exigencia inmediata y un vestuario con jerarquía.
El arranque, sin embargo, se le ha atragantado. Cinco partidos oficiales, ninguna victoria. El Submarino Amarillo abrió La Liga con dos empates calcados (2-2) ante Racing Santander y Atlético de Madrid, partidos abiertos, con gol, pero también con demasiadas concesiones atrás. Después llegó el golpe: dos derrotas consecutivas frente a Alavés y Deportivo de La Coruña, que destaparon dudas en defensa y en la gestión de los momentos clave.
El estreno de Iñigo Pérez en la Champions League tampoco alivió la presión. En Alemania, ante Borussia Dortmund, su equipo marcó dos tantos —uno de cabeza de Santiago Mouriño y un autogol en el descuento—, pero no le alcanzó: 3-2 y otro viaje de vuelta con la sensación de haberse quedado corto.
El calendario no le da tregua. Betis, Málaga y Levante en una semana antes del parón de selecciones. Una mini-liga que puede marcar el tono del proyecto. Al menos, el técnico puede agarrarse a un dato: nunca ha perdido ante Betis como entrenador. Cinco duelos, una victoria y cuatro empates. No es mucho, pero ahora mismo cualquier hilo sirve.
Betis llega lanzado y con colmillo
Mientras Villarreal busca aire, Betis viaja con viento de cola. El equipo de Manuel Pellegrini ha arrancado la 2026-27 con autoridad: cuatro victorias en cinco partidos oficiales, un bloque reconocible y la sensación de que compite con naturalidad en cualquier escenario.
Su último recuerdo liguero es de impacto: 1-0 a Real Madrid, triunfo de prestigio que reforzó el discurso del técnico chileno y dio confianza a un grupo que se ha acostumbrado a pelear por Europa. La inercia siguió en el regreso a la Champions League, un torneo que no pisaba desde la fase de grupos 2005-06. En Lille, Betis se llevó un 3-2 trabajado, sufrido, pero muy significativo.
Marc Bartra firmó un doblete desde atrás, apareciendo en el área rival para sostener al equipo cuando tocaba remar contracorriente. Dos veces por detrás, dos veces reaccionó. Y cuando el partido pedía un héroe nuevo, apareció Troy Parrott: el autor del gol de la victoria ante Real Madrid repitió en su debut en Champions, esta vez con el tanto definitivo.
Con ese impulso, Betis mira ahora a la tabla. Quinto, a solo tres puntos de Barcelona y Real Madrid. Un triunfo en La Cerámica no solo consolidaría su gran inicio, también mandaría un mensaje directo a la parte alta: los de Pellegrini están listos para competir el ritmo de los grandes.
Un estadio que ya no asusta a los verdiblancos
El escenario tampoco es hostil. La temporada pasada, Betis sumó cuatro puntos de seis posibles ante Villarreal. En su última visita a La Cerámica, sobrevivió a una desventaja de dos goles gracias a un doblete de Antony, que rescató un empate en un final dramático.
Ese resultado prolongó una racha muy clara: cuatro salidas seguidas a Villarreal sin derrota desde el 2-0 de octubre de 2021. Dos victorias, dos empates. La Cerámica ya no es territorio prohibido para los andaluces.
Bajas, rotaciones y nombres propios
Villarreal llega tocado en defensa. Carlos Romero apunta a seguir fuera y Juan Foyth, que se ha perdido los dos últimos encuentros por lesión, también es muy probable que no entre en los planes. En la portería se espera un cambio importante: Peter Gulacsi, titular en la ajustada derrota de Champions ante Borussia Dortmund, está listo para debutar en La Liga con el Submarino.
La acumulación de partidos obligará a Iñigo Pérez a mover piezas. Alex Freeman, Nicolas Pepe, Alberto Moleiro, Ayoze Pérez y Gerard Moreno tienen opciones serias de entrar en el once inicial del lunes, lo que puede darle al equipo más colmillo en los últimos metros y algo de pausa entre líneas.
En el lado verdiblanco, la enfermería también condiciona, aunque menos. Aitor Ruibal sigue en pleno proceso de recuperación de la lesión de rodilla que sufrió al final de la pasada temporada. Son buenas noticias, en cambio, las de Abde Ezzalzouli y Diego Llorente, que deberían estar disponibles; el central jugará con máscara protectora tras la fractura nasal sufrida ante Real Madrid.
La banda derecha de Betis apunta a tener dueño: Antony se espera recuperado de la enfermedad que le ha tenido entre algodones y todo indica que será titular en La Cerámica, un estadio donde ya sabe lo que es decidir.
Posibles onces
- Villarreal: Gulacsi; Freeman, Navarro, Veiga, Cardona; Comesaña, Saliba; Pepe, Gerard, Moleiro; Pérez.
- Real Betis: Valles; Bellerín, Bartra, Natan, García; Roca, Bernal; Antony, Isco, Fornals; Parrott.
Un duelo de inercias cruzadas
Sobre el papel, el choque se presenta como un pulso entre necesidad y confianza. Villarreal necesita ganar ya para aliviar la presión sobre Iñigo Pérez y no engancharse a la zona baja antes del parón. Betis, en cambio, llega con la tranquilidad que da el buen juego y los resultados, pero con la ambición de no desaprovechar su momento.
La historia reciente entre el técnico y el club sevillano invita a pensar en un partido igualado. Cinco enfrentamientos, cuatro empates. Y la sensación de que cada detalle pesa. Todo apunta a otro duelo cerrado, de golpes medidos y más tensión que brillo.
El pronóstico se inclina hacia un reparto de puntos: un 1-1 que mantendría a Villarreal sin ganar, pero vivo, y a Betis sumando fuera de casa sin perder de vista la parte alta. La pregunta es cuánto tiempo más puede resistir el Submarino sin una victoria que cambie de verdad el rumbo.






