Los Reds buscan reacción en Craven Cottage
Los Reds buscan aire. Dos derrotas seguidas en Old Trafford han encendido las alarmas y el viaje a Londres llega en un momento delicado, con la necesidad urgente de una reacción.
La herida más reciente sigue escociendo: caída ante Manchester City, castigados por un gol de Erling Haaland que debió ser anulado y que dejó un reguero de polémica. Días después, el golpe en la Carabao Cup: eliminación frente a Brighton & Hove Albion el miércoles. El arranque de temporada ha sido pobre y el margen para excusas se ha agotado.
Un recuerdo agónico en Old Trafford
En febrero, el duelo ante los Cottagers en Old Trafford fue un torbellino. Tres puntos agónicos, de esos que se graban en la memoria. Benjamin Šeško apareció en el tiempo añadido para firmar un triunfo que parecía escaparse entre los dedos.
Antes, el guion había sido cruel. Ventaja de dos goles, con tantos de Casemiro y Matheus Cunha, control absoluto… y, de repente, la desconexión. Raúl Jiménez recortó y Kevin completó la remontada visitante. Cuando el empate parecía inevitable, Šeško rescató al equipo con ese gol sobre la bocina que desató la locura en las gradas.
Ahora, el contexto es distinto. El equipo de Michael Carrick llega golpeado, sin margen para otra decepción, y con la obligación de cerrar este tramo de temporada con un mensaje claro: sigue habiendo pulso competitivo.
Craven Cottage, primer examen lejos de casa
La última visita a Craven Cottage trae otro tipo de recuerdo: fue el primer partido liguero a domicilio del curso 2025/26. Leny Yoro pareció inaugurar el marcador, pero la acción se registró finalmente como un gol en propia puerta de Rodrigo Muniz. La ventaja duró lo justo. Emile Smith Rowe empató y dio a los hombres de Marco Silva un punto que supo a premio.
Ese empate dejó la sensación de oportunidad perdida. Esta vez, el escenario es similar: un rival incómodo, un estadio que aprieta y un equipo visitante que no puede permitirse otro tropiezo.
Nuevo jefe en el banquillo local
Al otro lado aparece ahora la figura de Álvaro Arbeloa. El ex lateral de Liverpool y ex técnico de Real Madrid ha asumido el mando de los Cottagers con una idea clara, pero con un inicio áspero: tres derrotas consecutivas en sus primeros partidos de liga.
La resistencia llegó en un lugar especial para él. En su regreso a Anfield, su equipo firmó un 0-0 que cortó la sangría y dejó una señal de mejora, tanto en solidez como en carácter. Desde entonces, el conjunto del oeste de Londres ha ido creciendo.
Su avance también se ha notado en la Carabao Cup: clasificación para la cuarta ronda tras imponerse a dos rivales de la capital, AFC Wimbledon y West Ham United. No es un dato menor. Refuerza la confianza de un vestuario que empieza a creer en el nuevo proyecto.
Carrick mueve piezas: regresos clave y una ausencia pesada
La gran pregunta para el viaje a la capital está en la zaga. Harry Maguire y Lisandro Martínez podrían volver a formar en el centro de la defensa, una noticia que cambiaría por completo la estructura del equipo. Su experiencia y jerarquía se han echado de menos.
En el costado izquierdo, Luke Shaw también apunta al regreso tras perderse los últimos tres encuentros. Su presencia, tanto en salida de balón como en profundidad ofensiva, es un recurso que Carrick no ha podido explotar en este arranque.
Entre las pocas notas positivas de los últimos días aparece Shea Lacey. El joven firmó su primera titularidad con el primer equipo y la adornó con un gol ante Brighton. Mason Mount también vio puerta en su primera aparición en el once inicial esta temporada, una señal de que puede empezar a recuperar peso en el plan del técnico.
Las bajas han condicionado mucho el inicio de curso. Matthijs de Ligt, Carlos Baleba, Manuel Ugarte y Amad se han perdido este tramo inicial, pero Carrick ha abierto una ventana al optimismo con dos de ellos. De Ligt y Baleba han recibido un informe médico alentador y el técnico los ha incluido en la expedición a Londres, al igual que a Luke Shaw. El debut de Baleba, o el estreno oficial de De Ligt con continuidad, ya no suena a utopía.
No todas son buenas noticias. Benjamin Šeško, héroe del último duelo ante los Cottagers en Old Trafford, no forma parte del grupo que ha viajado a la capital. Su ausencia obliga a replantear el frente de ataque y a buscar otro protagonista para el papel de salvador.
Con el equipo herido, un rival en crecimiento y un estadio siempre exigente, el viaje a Craven Cottage se convierte en algo más que un simple partido de liga: es una prueba de carácter. ¿Responderán los Reds o dejarán que la temporada se les escape antes de tiempo?






