Revolución verde en Montreal: Devoy y Umeh en el amistoso contra Canadá
La selección de la República de Irlanda se presenta esta noche en Montreal con un aire distinto, casi desafiante. Heimir Hallgrimsson mueve el tablero con seis cambios para el amistoso frente a la coanfitriona del próximo Mundial, Canadá, y coloca el foco sobre dos nombres que simbolizan el nuevo pulso del equipo: Dawson Devoy y Jaden Umeh.
El capitán de Bohemians, Devoy, debuta con la absoluta y rompe una barrera que llevaba casi cuatro años levantada. A sus 24 años, se convierte en el primer jugador en activo de la League of Ireland que salta al césped con el combinado sénior desde que Jack Byrne lo hiciera en noviembre de 2020. No estuvo en la victoria del jueves ante Qatar en el Aviva Stadium por compromisos con su club, pero hoy entra directo al corazón del juego: formará en el doble pivote junto a Conor Coventry.
No es solo un premio simbólico. Es una declaración de intenciones hacia el fútbol doméstico irlandés.
Juventud al mando
Más arriba, la juventud toma el mando. Jaden Umeh, extremo de 18 años de Benfica, dio sus primeros pasos con la absoluta saliendo desde el banquillo en el triunfo ante Qatar. Esta vez, salta de inicio. Estrena titularidad en el Saputo Stadium, ocupando una posición de apoyo ofensivo junto a Chiedozie Ogbene, ambos por detrás del punta Troy Parrott. Velocidad, desborde y un punto de irreverencia para probarse ante una selección mundialista.
Reconfiguración de la zaga
La zaga también se reconfigura. Corrie Ndaba, otro de los que debutaron frente a Qatar, se adueña del carril izquierdo como carrilero en un sistema de cinco atrás. A su lado, una línea con mezcla de jerarquía y presente: el capitán Nathan Collins, el veterano Séamus Coleman, Jake O'Brien y James Abankwah, que suma ya su cuarta internacionalidad. Una defensa con músculo, piernas frescas y muchos ojos puestos en cómo responde ante un ataque canadiense de primer nivel.
Cambio de guardia en la portería
Bajo palos, cambio de guardia por una noche. Mark Travers será el guardián del arco irlandés, aprovechando la ausencia del número uno habitual, Caoimhín Kelleher, a quien Hallgrimsson ha dado descanso tras el duelo ante Qatar junto a otros pesos pesados del vestuario. El amistoso se convierte así en escaparate y laboratorio.
El contexto no es menor: un viaje transatlántico, un rival que se prepara para ser anfitrión del próximo Mundial y un horario que rompe rutinas. El balón echará a rodar a las 12.45 de la madrugada, hora irlandesa. Un inicio casi clandestino para un partido que, sin embargo, puede marcar pequeñas grandes cosas en el futuro inmediato del equipo.
La amenaza canadiense
Del otro lado, Canadá no se guarda precisamente poco. Maxime Crepeau estará en la portería. Por delante, una línea defensiva con Alistair Johnston, Luc de Fougerolles, Derek Cornelius y Richie Laryea. En el medio, Tajon Buchanan, el capitán Stephen Eustaquio, Ismael Kone y Liam Millar. Y arriba, dinamita: Jonathan David y Cyle Larin, una dupla que castiga cualquier distracción.
Entre la apuesta por Devoy, el salto de Umeh al once y la oportunidad para Travers, Irlanda se asoma a la madrugada de Montreal con algo más que un simple amistoso. Es un examen silencioso para los nuevos, una prueba de fondo para el grupo y una pregunta abierta: cuántos de los que hoy se ganen el sitio en la noche canadiense estarán también bajo los focos cuando llegue el próximo gran torneo.






