Rodri: El Barça y el City en una batalla por el mediocentro
El mercado todavía no ha explotado, pero uno de sus grandes culebrones ya tiene nombre propio: Rodri. El Barcelona ha presentado una primera oferta de 38,6 millones de libras por el mediocentro del Manchester City. Y se ha encontrado con una respuesta contundente desde Inglaterra: no.
En el Etihad ni se han inmutado. El club inglés mantiene una valoración cercana a los 68,5 millones de libras y considera que la propuesta azulgrana está tan lejos de esa cifra que ni siquiera merece abrir una negociación seria entre clubes. Mensaje claro: si el Barça quiere a su cerebro, tendrá que subir muchos peldaños.
Rodri, entre dos gigantes… y con una preferencia
La operación tiene todos los ingredientes de una batalla a tres bandas. Rodri, campeón del mundo y vigente ganador del Balón de Oro 2024, solo tiene un año más de contrato con el City. Real Madrid llevaba tiempo trabajando en la sombra, confiado en cerrar un acuerdo aprovechando esa situación contractual. Hasta que apareció el Barcelona.
La irrupción azulgrana ha cambiado el tablero. El jugador, de 30 años, se inclina por vestir de blaugrana por delante de cualquier otra opción, pese al interés firme del Real Madrid. No es un detalle menor: en operaciones de este calibre, la voluntad del futbolista suele acabar pesando tanto como las cifras.
El propio Rodri ya había dejado caer en el pasado su deseo de regresar a LaLiga. Ahora, con el City sumido en una etapa de cambios profundos tras la marcha de Pep Guardiola, la puerta de salida se le abre como nunca. Él quiere moverse este verano. Falta que los clubes se pongan de acuerdo.
Un Barça necesitado y una lesión que lo cambia todo
En Barcelona, la necesidad es tan táctica como emocional. La lesión de Frenkie de Jong —rotura del ligamento colateral medial de la rodilla derecha en julio— ha sido un golpe durísimo. El neerlandés se perderá el inicio de la temporada 2026/27 y deja un vacío enorme en la sala de máquinas culé.
Ahí aparece el nombre de Rodri, señalado internamente como el relevo ideal. Perfil de control, jerarquía, experiencia al máximo nivel y capacidad para sostener a un equipo entero desde el círculo central. Justo lo que el Barça busca para reconstruir su centro del campo y sostener un proyecto que necesita certezas, no parches.
El mediocentro se recupera de una cirugía menor de espalda tras el Mundial y se espera que vuelva a competir antes de que termine el mes. Un calendario que encaja con los tiempos del mercado y con la urgencia deportiva del Barcelona.
Un City que se cubre… pero que no regala
En Manchester, el discurso es otro. El City ya ha empezado a blindarse ante cualquier escenario. Ha incorporado a Elliot Anderson desde Nottingham Forest por 116 millones de libras, una apuesta fuerte para reforzar el centro del campo. Y mantiene un interés muy serio en Ayyoub Bouaddi, el mediocentro del Lille que brilló con Marruecos en el Mundial.
El club inglés se mueve, se renueva, pero no está dispuesto a regalar a su pieza clave. Aunque la salida de Guardiola ha abierto una nueva etapa y ha removido el vestuario, la postura en los despachos es firme: quien quiera a Rodri tendrá que pagar como si fichara al mejor mediocentro del mundo. Porque, para el City, eso es exactamente lo que está en juego.
Segunda oferta a la vista… y un clásico en el horizonte
Barcelona ya prepara una segunda ofensiva. Sabe que la primera propuesta ha quedado muy corta y que, si quiere entrar de verdad en la conversación, deberá acercarse a la cifra que maneja el City. La pregunta es hasta dónde puede estirarse un club que sigue viviendo bajo la lupa de sus finanzas.
Mientras tanto, el Real Madrid no se ha retirado. Observa, mide tiempos y espera el momento oportuno. Si el Barça tropieza en la negociación, el escenario podría girar de golpe.
Rodri, un año de contrato, dos gigantes de LaLiga llamando a su puerta y un City que no quiere ceder terreno. El verano apenas empieza y ya hay una batalla que puede reordenar el mapa del centro del campo europeo. ¿Quién se atreverá a dar el siguiente golpe?






