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Ruairi McConville tras la debacle del Norwich: "Es embarazoso"

Norwich City se marchó al parón internacional con una herida abierta y muy visible: un 4-3 en casa ante Bolton Wanderers que dejó al defensa Ruairi McConville tan expuesto como el propio sistema defensivo del equipo.

El norirlandés había firmado el inicio soñado. Gol en la primera parte para adelantar a los Canaries, Carrow Road encendido y la sensación de que la tarde podía ser plácida. Acabó siendo lo contrario. Bolton remontó, se llevó su segunda victoria consecutiva y el último tanto visitante llegó tras un error directo del propio McConville.

El zaguero no escondió nada al pasar por los micrófonos de BBC Radio Norfolk. Ni una excusa. “Muy decepcionado. No es suficiente”, admitió, con crudeza. “Encajamos cuatro goles en casa después de encajar cuatro la semana pasada, así que está claro que no hemos aprendido la lección”.

La estadística golpea tan fuerte como las palabras. Norwich ha recibido 13 goles en sus últimos tres partidos y todavía no sabe lo que es dejar la portería a cero esta temporada. Suma 17 tantos en contra, la cifra más alta de la categoría, igualado con el colista Burnley. Un dato demoledor para un equipo que habla de aspirar a lo más alto.

McConville no se escondió tampoco a la hora de señalar su propia acción en el cuarto gol de Bolton, el que sentenció el partido y destapó todas las dudas. “Si queremos lograr las cosas que queremos lograr, estamos muy lejos de ese nivel, es realmente embarazoso”, reconoció. “Tenemos que aprovechar el parón internacional para trabajar. En el cuarto gol, me aparto del balón. Es una defensa terrible por todas partes, siendo honesto. Tenemos que mirarnos al espejo y mirarnos a nosotros mismos”.

Ataque de altura, defensa en caída libre

El contraste es evidente. Norwich ve portería con facilidad. Ha marcado 16 goles en ocho jornadas, números de equipo que mira hacia arriba y que apuesta por un fútbol ofensivo, valiente, de muchos hombres por delante del balón.

Pero la tabla cuenta otra historia. El equipo es 17.º en la Championship, a seis puntos de las plazas de ascenso automático cuando llega el parón. Marcar no está siendo el problema; sostenerse atrás, sí.

McConville insistió en la idea de responsabilidad colectiva, sin dejar de asumir la propia. “Perdemos como equipo, así que tenemos que trabajar en el campo de entrenamiento para mejorar cosas”, apuntó. “Quizá el parón ha llegado en el momento adecuado. Estaré pensando en lo que ha pasado e intentaré arreglar lo que he hecho mal en el campo. Yo, más que nadie, quiero cambiar las cosas rápido”.

Norwich se marcha a este respiro obligado con una identidad ofensiva clara, pero con una fragilidad defensiva que ya no se puede maquillar con goles. El balón volverá a rodar tras el parón. La cuestión es si para entonces los Canaries habrán aprendido, por fin, la lección que McConville ya ha puesto en voz alta.