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Saibari impacta en su debut con el Bayern

El Allianz se levantó para otro. No para Jamal Musiala, ni para las figuras de siempre, sino para el recién llegado: Ismael Saibari. El internacional marroquí necesitó apenas unos minutos para dejar claro por qué el Bayern Munich apostó por él hasta 2031.

Amistoso ante el Leipzig, marcador 3-1, y un detalle que sobresale entre todos: el primer toque de magia de Saibari con la camiseta bávara. Entró al campo en el minuto 71, todavía con el partido abierto, con ese punto de incertidumbre propio de pretemporada. Diez minutos después, ya tenía su primera contribución decisiva.

La jugada que encendió las redes del club llegó en el 81’. Saibari encontró el espacio, levantó la cabeza y sirvió un pase medido para Jamal Musiala, que firmó el tercer gol. Acción simple en apariencia, pero con la precisión y el temple que en Múnich exigen desde el primer día. El Bayern no tardó en subrayarlo: la cuenta oficial del club dedicó varios mensajes a su debut, destacando esa asistencia como carta de presentación.

El partido también dejó una nota de preocupación. Musiala, autor de ese 3-1, abandonó el terreno de juego en el minuto 86 tras sufrir un contratiempo repentino. Un gesto hacia el banquillo, cambio inmediato y gesto serio. En plena preparación de la temporada, cualquier molestia en una de las grandes estrellas del equipo enciende las alarmas.

Para Saibari, en cambio, la noche fue casi perfecta. Llegó este verano procedente del PSV Eindhoven, respaldado por un contrato largo y por un Mundial 2026 que lo colocó definitivamente en el escaparate: tres goles con Marruecos durante el torneo antes de perderse, por lesión, el duelo de cuartos de final ante Francia, resuelto 2-0. Esa misma lesión le obligó a trabajar al margen durante semanas, con entrenamientos individuales hasta hace apenas unos días.

Su debut con el Bayern, por tanto, no fue un simple trámite de pretemporada, sino la confirmación de que el cuerpo técnico ya se atreve a soltarlo en el juego colectivo. Volvía al trabajo con el grupo y, casi de inmediato, se ganaba un hueco en un amistoso de peso ante el Leipzig. Respondió con lo que mejor habla por un futbolista ofensivo: una acción decisiva en el marcador.

El club alemán celebró el estreno con entusiasmo público, consciente de que el marroquí llega en plena madurez competitiva y con recorrido para crecer. Si este primer destello es un anticipo de lo que puede aportar entre líneas, en conducción y último pase, la pregunta ya sobrevuela Múnich: ¿cuánto tardará Saibari en convertirse en pieza fija en los planes del Bayern?