jornadadeportiva full logo

Tottenham se prepara para el amistoso ante Getafe en Hotspur Way

Tottenham ha vuelto a su hábitat natural. Después de una gira rentable por Nueva Zelanda y Australia, el equipo de Roberto De Zerbi se encierra esta tarde en Hotspur Way para un amistoso a puerta cerrada ante Getafe, un test discreto en apariencia, pero cargado de lecturas a dos semanas del estreno en la Premier League.

El conjunto londinense llega invicto en pretemporada y quiere estirar la racha hasta los cinco partidos sin perder. El último capítulo fue todo menos un trámite: un 2-1 agónico frente a Chelsea, decidido con prácticamente el último toque del encuentro, obra de Richarlison, y con diez hombres tras la expulsión de Kevin Danso. Un final de gira con carácter, de esos que alimentan vestuarios.

Ahora, de vuelta en Londres, el reto es distinto. Menos focos, más pizarra. De Zerbi necesita afinar detalles antes del debut en Brentford y este duelo ante un rival de LaLiga se presenta como un ensayo serio, aunque sin público.

Precaución máxima con las lesiones

El gran enemigo del Tottenham de la temporada pasada fueron las lesiones. El técnico italiano lo sabe y se está moviendo con una prudencia casi quirúrgica este verano. No hay riesgos innecesarios, por muy tentador que sea acelerar plazos.

Destiny Udogie y James Maddison todavía no han disputado ni un solo minuto en esta pretemporada. El caso de Maddison preocupa especialmente: arrastra un problema de cadera y ya se habla de una auténtica contrarreloj para que llegue a tiempo al partido contra Brentford. Cada día cuenta, pero el cuerpo técnico no está dispuesto a forzar.

Micky van de Ven, a un paso de firmar un nuevo contrato, tampoco ha vuelto a jugar desde su regreso del Mundial. Su situación se mira con lupa: pieza capital en la zaga y, al mismo tiempo, un activo que el club quiere proteger. Más arriba, Dominic Solanke empezó a sumar sus primeros minutos veraniegos frente a Chelsea, una buena noticia para un ataque que necesita automatismos.

La lista de matices no acaba ahí. Mateus Fernandes, fichaje de 85 millones de libras y uno de los nombres llamados a marcar diferencias, ha dejado atrás sus problemas en el gemelo que le hicieron perderse los dos últimos partidos. Ya entrena con normalidad y estará en la terna para jugar ante Getafe. Es el tipo de futbolista que De Zerbi quiere ver integrado cuanto antes en el engranaje.

El técnico camina sobre una línea fina: proteger a sus hombres y, al mismo tiempo, construir sociedades nuevas tras un verano de gasto fuerte. Su idea es clara: si el físico responde, el once ante Getafe se parecerá mucho al que imagina para el inicio liguero.

Buenas señales desde la enfermería

Entre tanta cautela, también han llegado imágenes que invitan al optimismo. Esta semana se vio a Mohammed Kudus y Dejan Kulusevski corriendo juntos en Hotspur Way. Dos futbolistas de peso, dos historias distintas, el mismo objetivo: volver.

Kudus no juega desde enero por una grave lesión en el cuádriceps. Ahora, por fin, se entrena con el grupo y se acerca a la plena condición física. Aun así, todo indica que no se le verá todavía ante Getafe. El plan pasa por ir paso a paso, sin saltarse ninguna fase.

El caso de Kulusevski es todavía más delicado. El sueco lleva más de un año fuera de los terrenos de juego tras una lesión de rótula sufrida en mayo de 2025. Tottenham ha decidido extremar el cuidado: todavía no participa en los entrenamientos colectivos y su vuelta a la competición oficial queda lejos. No habrá prisas con un jugador al que el club considera clave a medio plazo.

En ese contexto, cada sesión en Hotspur Way cuenta casi como un partido. De Zerbi observa, mide cargas, ajusta minutos. Sabe que la temporada pasada se desmoronó, en buena parte, cuando las bajas empezaron a amontonarse. No quiere repetir el guion.

Un once con aroma de estreno

Dentro de esas limitaciones físicas, el amistoso ante Getafe servirá para seguir dando forma al esqueleto del equipo. El once previsto apunta a una mezcla de continuidad y jerarquía: Kinsky bajo palos; Gray, Van de Ven, Van Hecke y Robertson en defensa; Fernandes y Tonali en la sala de máquinas; Williams-Barnett y Gallagher por los costados; Tel y Solanke en punta.

No estarán todos. Maddison, Udogie y el propio Kudus siguen en el apartado de dudas, más pendientes del calendario que del marcador de un amistoso veraniego. Lo importante, en su caso, es llegar vivos al arranque de la Premier.

El duelo ante Getafe es, en realidad, el primero de los últimos exámenes. Después espera un doble enfrentamiento frente a Hoffenheim el próximo fin de semana, un cierre de preparación con aroma alemán antes de abrir el telón liguero en el campo de Brentford.

A las 15:00, hora británica, en un Hotspur Way sin público pero con mucha tensión competitiva, Tottenham buscará otra victoria silenciosa. No habrá fuegos artificiales ni grandes titulares. Habrá algo más valioso para De Zerbi: pistas claras sobre si su equipo está listo para que, esta vez, la temporada no se le escape entre las manos.