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El Tottenham en crisis: De Zerbi critica la fragilidad del equipo

El arranque de temporada del Tottenham se ha convertido en una pesadilla. Derrota 3-2 ante Aston Villa, cinco jornadas de Premier League sin ganar y el equipo hundido en la zona de descenso. El ambiente en el norte de Londres huele a crisis.

Lo más inquietante no es solo el resultado. Es el patrón. El Tottenham vuelve a firmar un inicio de partido convincente, domina, genera ocasiones… y luego se desploma. Otra vez.

Un buen inicio que acaba en derrumbe

Durante la primera media hora, el plan de Roberto De Zerbi pareció funcionar. Su equipo mandó en el juego, encontró espacios y tuvo oportunidades claras para abrir el marcador. Parecía un Tottenham reconocible, valiente, con ritmo.

Pero el guion ya es conocido por la afición: se compite bien, se perdonan ocasiones y, en cuanto llega el primer golpe, el conjunto se deshace. La derrota ante Aston Villa encaja en esa misma secuencia que ya se ha visto frente a Newcastle, Liverpool y Everton.

El propio De Zerbi lo resumió con crudeza en los micrófonos de talkSPORT tras el pitido final. No se guardó nada.

De Zerbi, sin filtros: “Tan frágiles, tan inconsistentes”

El técnico italiano, visiblemente frustrado, cuestionó sin rodeos la fortaleza mental de sus futbolistas. Su diagnóstico fue tan directo como alarmante.

“Es difícil de explicar porque, en mi carrera, 14 años como entrenador, nunca he visto un equipo como el nuestro”, admitió. “Tan frágiles, tan inconsistentes. O eres bueno o eres malo. No puedes ser muy bueno en los primeros 30, 40 minutos y luego conceder así, de esta manera. Es duro de aceptar para mí”.

Cuando le preguntaron por el detonante de este desplome recurrente, De Zerbi se quedó sin respuestas: “Escucha, soy entrenador, pero no tengo todas las respuestas… para tu pregunta, no tengo respuesta”.

El italiano insistió en que la primera parte había sido positiva: buen juego, ocasiones, sensación de control. Pero el primer gol encajado volvió a destapar todas las grietas.

“Puedo decir lo que pienso, lo que he visto hoy, y vi a mi equipo en la primera parte jugar muy bien, tuvimos ocasiones para marcar. No marcamos y luego encajamos el primer gol… tenemos que estar más juntos y más fuertes, más compactos”, explicó.

La segunda parte y el golpe tras el gol de Kudus

La reacción tras el descanso tampoco encontró continuidad. El técnico señaló un punto de inflexión claro: el tanto de Kudus.

“En la segunda parte, después del gol de Kudus, no sé si los jugadores perdieron energía… ahora tenemos que explicar otra derrota”, lamentó De Zerbi.

El problema, para él, no es aislado ni puntual. Es estructural. Cada vez que el rival golpea, el Tottenham se parte. Y lo que empieza como un buen plan de partido termina convertido en un ejercicio de supervivencia sin éxito.

Falta de líderes y un vestuario bajo presión

El duelo ante Aston Villa volvió a poner sobre la mesa otro asunto que preocupa al italiano: la ausencia de liderazgo real sobre el césped. Cuando el partido se tuerce, nadie parece agarrar el timón.

“Quizá la comunicación entre los jugadores es el problema, quizá los líderes tienen que ser más fuertes”, apuntó. “Necesitamos líderes que empujen y guíen al equipo. Con Newcastle fue igual, en Liverpool fue igual, con Everton fue igual… tenemos que encontrar las soluciones”.

La lista de partidos que siguen el mismo patrón crece y, con ella, la presión sobre el vestuario y sobre el propio De Zerbi. El técnico, que el curso pasado logró salvar al equipo, ve cómo su segundo año se le escapa entre los dedos en apenas cinco jornadas.

No habrá tiempo para lamentos. De Zerbi ya ha anunciado conversaciones urgentes con la plantilla para atacar de raíz esos problemas de mentalidad y liderazgo. La cuestión es clara: ¿encontrará el Tottenham respuestas antes de que la clasificación convierta esta mala racha en una crisis irreversible?