El Tottenham de De Zerbi sufre dos golpes antes del descanso
El partido ante Aston Villa apenas había empezado cuando el plan de Roberto De Zerbi empezó a desmoronarse. El técnico italiano del Tottenham Hotspur encajó dos golpes duros en una primera parte que resumió a la perfección el inicio de temporada de su equipo: frágil, nervioso y sin respuesta.
Porro cae a los 17 minutos
El primer mazazo llegó muy pronto. Pedro Porro, lateral derecho y una de las piezas clave en la salida de balón de los Spurs, se lesionó en el minuto 17. El español se desplomó sobre el césped y obligó a la entrada inmediata del cuerpo médico.
Intentaron probarle, darle unos segundos para ver si podía continuar. No hubo manera. Porro no podía seguir y De Zerbi se vio obligado a mover el banquillo casi sin tiempo para leer el partido. Un minuto después, en el 18, Archie Gray entró en su lugar. Primer cambio forzado. Primera sacudida para un equipo ya tocado de confianza.
Gol psicológico de Aston Villa en el añadido
Cuando el Tottenham parecía al menos haber sobrevivido al golpe de la lesión y se acercaba el descanso, llegó el segundo castigo. Y fue de los que duelen más: en el tiempo añadido de la primera parte.
En el 45+4, una acción mal defendida por la zaga londinense, con complicidad del guardameta, abrió la puerta a Aston Villa. Boubacar Kamara colgó un balón al área y Youri Manzambi apareció con decisión, conectando un disparo potente que acabó en la red. Un gol que no solo cambiaba el marcador, también el clima del encuentro.
El Tottenham se marchó al vestuario otra vez por detrás. Otra vez obligado a remar contra corriente.
Una estadística que condena
El tanto de Manzambi activó un dato demoledor. Según la red de estadísticas Squawka, el Tottenham no ha ganado ninguno de sus últimos 36 partidos de Premier League en los que encajó el primer gol. Treinta y seis. La última vez que los Spurs remontaron un duelo liguero tras empezar perdiendo fue precisamente ante Aston Villa, el 3 de noviembre de 2024.
Desde entonces, cada golpe inicial del rival se ha convertido en una losa imposible de levantar. Y la racha, con el tanto encajado en el añadido del primer tiempo, amenaza con alargarse.
Un inicio de curso que se complica
El contexto no ayuda a De Zerbi. Su equipo sigue sin conocer la victoria en la Premier League esta temporada. Arrancó con dos derrotas, ante Brentford y Newcastle, y después encadenó dos empates sin goles frente a Nottingham Forest y Everton. Cuatro jornadas, ningún triunfo, y una sensación constante de bloqueo ofensivo.
La mala dinámica también se ha extendido a las copas. En la EFL Cup, el Tottenham se despidió pronto, superado con claridad por Liverpool con un 3-1 que dejó más dudas que respuestas.
Entre lesiones tempranas, errores defensivos y una estadística que le persigue cada vez que recibe el primer golpe, el proyecto de De Zerbi arranca con el pie cambiado. La pregunta ya no es solo cuándo llegará la primera victoria liguera, sino cuánta confianza quedará en el vestuario cuando por fin lo haga.






