El Tottenham se hunde tras la derrota ante el Aston Villa
El parón de selecciones llega como un alivio incómodo para el Tottenham. El equipo de Roberto De Zerbi sigue sin conocer la victoria en la Premier League y cayó 3-2 en casa ante un Aston Villa que estrenó por fin su casillero de triunfos en la temporada. El marcador ajustado no cuenta toda la historia: el Tottenham vive una crisis profunda.
El conjunto de Unai Emery golpeó con los tantos de Johan Manzambi, Nicolas Jackson y Emi Buendia, suficientes para sofocar una reacción tardía de los locales, que solo pudieron maquillar el resultado con los goles de Conor Gallagher y Jan Paul van Hecke.
El dato que pesa como una losa: antes de este choque, el Tottenham no había marcado en sus cuatro primeros partidos de liga. Y se marcha al parón en zona de descenso, con solo cinco victorias en sus últimos 36 encuentros en el Tottenham Hotspur Stadium.
Dominio inicial… y primer mazazo
El arranque fue prometedor para el Tottenham. Intensidad, ritmo, llegadas. Savio probó dos veces a Zion Suzuki dentro del área en el minuto 9 y el guardameta respondió con una doble intervención de reflejos felinos. El estadio se enchufó. Parecía la tarde del despegue.
Pero las primeras malas noticias no tardaron. En el 19, Pedro Porro se marchó cojeando, visiblemente enfadado tras lo que parecía una lesión muscular en la ingle. Entró Archie Gray, que casi se estrena con un disparo escorado que volvió a encontrar a un Suzuki impecable.
El golpe más duro del primer tiempo llegó justo antes del descanso. Micky Van de Ven, capitán del Tottenham, sufrió un fuerte impacto en la cara al despejar una jugada a balón parado y tuvo que abandonar el campo para ser atendido. Con el central fuera, Villa olió sangre.
En el 45+3, el castigo. Villa cargó por la banda izquierda aprovechando la superioridad numérica y la jugada acabó con Johan Manzambi firmando su primer gol con el club. Silencio en la grada, incredulidad en el banquillo local. El Tottenham se iba al descanso por detrás pese a su buen inicio.
El VAR apaga el grito de gol… y Villa no perdona
Tras el descanso, el Tottenham se lanzó a por el empate. El momento que parecía romper la maldición llegó en el minuto 58. Sandro Tonali filtró un gran pase para Andy Robertson, centro tenso y Mohammed Kudus empujó el balón a la red. El estadio explotó. El grito llevaba semanas acumulado.
Duró segundos. La revisión del VAR detectó fuera de juego de Robertson en la acción previa. Gol anulado. El marcador seguía 0-1 y la sensación de fatalismo se adueñó del Tottenham Hotspur Stadium.
El castigo llegó poco después. En el 67, Nicolas Jackson encaró a Van de Ven, ganó el duelo y armó un disparo seco al rincón. 0-2. Frialdad absoluta del delantero, desolación en la zaga local. El equipo de De Zerbi se desmoronaba justo cuando necesitaba serenidad.
Y aún faltaba la obra de arte de la tarde. En el 79, Emi Buendia recibió a unos 25 metros de la portería, levantó la cabeza y soltó un disparo precioso, inalcanzable. 0-3. Ese gol desató los cánticos de la afición visitante: “you’re getting sacked in the morning”, dirigido sin disimulo al técnico del Tottenham. Muchos hinchas locales optaron por la salida antes de tiempo.
Reacción tardía y bronca en la grada
Con el partido prácticamente sentenciado, el Tottenham encontró por fin el camino del gol. En el 86, Conor Gallagher empujó un balón suelto en el área pequeña para poner el 1-3. El tanto fue recibido con una mezcla de alivio y sarcasmo: aplausos irónicos para el primer gol liguero del equipo esta temporada. Demasiado tarde para cambiar la historia del encuentro, pero un símbolo del estado anímico del club.
Ya en el 90+6, Jan Paul van Hecke cabeceó a la red para el 3-2, justo antes de que el árbitro señalara el final tras el saque de centro. El marcador maquillado no borró la sensación de que Villa había manejado el partido con más oficio y claridad en las áreas.
De Zerbi, desbordado: “No quise hablar con los jugadores”
La figura de Roberto De Zerbi quedó completamente expuesta. El italiano reconoció que ni siquiera se dirigió al vestuario tras el encuentro:
“Quizá sea mejor así, no hablé con los jugadores hoy porque no quería decir nada”, confesó.
Y lanzó un aviso a los que se quedan en Londres durante el parón: “Los que van con la selección tienen que jugar, tienen que trabajar, y los otros, como Gallagher, Solanke, Tosin, Senesi, Savio, seguro que tenemos que trabajar más, porque la condición física no me gustó en este partido”.
Su análisis del desplome fue contundente: “Estoy muy decepcionado, muy triste, muy frustrado por la actuación, porque no podemos perder este partido de esta manera, en absoluto. No podemos encajar el segundo gol, no podemos perder el equilibrio solo porque en la primera parte vamos perdiendo al inicio de la segunda”.
Según explicó, había pedido calma a sus hombres de ataque: “Hablé con los cuatro delanteros para que usaran la cabeza, jugar tranquilos, disfrutar, no arriesgar. Cuando encajamos el segundo gol fue increíble”.
Desde fuera, el diagnóstico fue igual de duro. El exdefensa del Tottenham Michael Dawson, en declaraciones televisivas, subrayó la presión que rodea al club: dos temporadas seguidas terminando 17º, una fuerte inversión en fichajes y apenas un atisbo de mejora. “Creí que iba a haber un cambio, pero cuando no lo hay, la situación se enquista”, advirtió, recordando que ahora el equipo tendrá tres semanas de espera con la herida abierta.
Emery se apoya en sus pilares: Suzuki y Jackson
En el otro banquillo, Unai Emery sí encontró motivos para sonreír. El técnico de Aston Villa destacó especialmente el rendimiento de Zion Suzuki y Nicolas Jackson, dos de las piezas llamadas a sostener la nueva etapa del equipo tras la marcha de jugadores importantes.
“Están aquí para eso. Su compromiso con nosotros, retándose a sí mismos para lograr lo que hicimos antes y reemplazar a jugadores importantes, es fantástico”, valoró. Para Emery, el paso adelante fue colectivo: “Hoy dimos un paso claro para mejorar eso. Zion mantiene el nivel que ya había mostrado y Jackson mejoró claramente respecto a los partidos anteriores. Ese es el camino y el ejemplo de cómo debe jugar”.
Villa se marcha al parón con su primera victoria, un impulso anímico clave después de un inicio dubitativo. Tottenham, en cambio, se queda mirando la tabla desde abajo, con un estadio que ha dejado de ser fortín y una pregunta incómoda flotando en el ambiente: ¿aguantará De Zerbi en el banquillo cuando vuelva la Premier League?






