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Tuchel pierde a jugadores clave y confía en nuevos talentos

El arranque de la Nations League se le ha torcido a Thomas Tuchel antes incluso de que ruede el balón. La lista de bajas en Inglaterra es de calibre alto: Cole Palmer, Declan Rice, Kobbie Mainoo, Marcus Rashford y Tino Livramento se caen de la convocatoria y obligan al seleccionador a rehacer parte de su plan.

Se marcha el talento de Chelsea, el motor de Arsenal, dos piezas clave de Manchester United y un lateral de futuro en Newcastle United. Cinco ausencias que no son de relleno, sino de estructura. Tuchel pierde gol, pierde jerarquía en el medio, pierde profundidad por fuera. Y pierde tiempo de trabajo con su once tipo.

Garner y Gibbs-White, del casi al ahora

Ante el agujero, el alemán mira hacia abajo… pero no tanto. Llama a James Garner, centrocampista de Everton, y al capitán de Nottingham Forest, Morgan Gibbs-White. Dos jugadores que ya conocen el escudo, pero que ahora se asoman a una oportunidad distinta: la de ganarse un sitio estable en la era Tuchel.

Ambos se incorporarán el martes al resto del grupo. No llegan como meros parches. Llegan en un contexto en el que el seleccionador necesita soluciones inmediatas y caras nuevas que se adapten rápido.

Para Gibbs-White, el giro es casi una revancha personal. Se quedó fuera por muy poco de la lista inicial de 27, pero nunca dejó de estar en el radar. Suma ya seis internacionalidades y en el cuerpo técnico gustaba su candidatura. El propio Tuchel reconoció el viernes que el mediapunta de 26 años estuvo muy cerca de entrar en la primera criba, y señaló su regularidad en la Premier League como argumento principal para subirlo ahora al avión.

Garner también regresa al escenario principal. El jugador de Everton debutó con la absoluta en marzo y acumuló dos apariciones, pero no viajó al Mundial 2026. Vuelve a un entorno que ya ha pisado, esta vez con un hueco real por el que pelear en el centro del campo.

El enigma Palmer y el parte médico del United

La baja que más sorprende es la de Cole Palmer. El atacante de Chelsea apenas acababa de regresar a la selección tras quedarse fuera del Mundial, y su figura se antojaba clave en el nuevo dibujo ofensivo. Jugó recientemente en la dura derrota ante Brentford y, a partir de ahí, freno de mano.

La versión oficial apunta a gestión de carga y una pequeña molestia física. Nada dramático, pero lo suficiente para que club y selección opten por la vía prudente: parar ahora para no agravar un problema que pueda condicionar el resto de la temporada del jugador de 24 años.

Manchester United también empuja en la dirección contraria a Tuchel. Kobbie Mainoo y Marcus Rashford terminaron tocados el reciente 1-1 ante Fulham. Mainoo aguantó 80 minutos en Craven Cottage antes de ser sustituido; Rashford también se marchó por problemas físicos. Dos golpes en una misma noche que ahora repercuten directamente en la sala de máquinas y en el frente de ataque de Inglaterra.

El listado de contratiempos lo completa Tino Livramento, defensor de Newcastle United, otro futbolista llamado a ganar peso en la rotación que tampoco estará disponible para este tramo.

Un calendario sin red

El momento no puede ser peor. Inglaterra no arranca la Nations League con rivales de trámite. Debuta el 26 de septiembre ante una España poderosa, campeona del mundo, que exigirá al máximo la nueva idea de Tuchel. Un examen sin anestesia para un proyecto que aún busca automatismos.

Después llegará un doble duelo ante la República Checa y una salida incómoda a Croacia. Tres escalones serios, sin margen para demasiados experimentos.

En medio de ese escenario, Garner y Gibbs-White pasan de ser nombres secundarios en la conversación a piezas que pueden cambiar el tono del inicio de ciclo. Tuchel ya ha perdido a varios de sus titulares. La cuestión ahora es si esta Inglaterra sabrá convertir la emergencia en oportunidad o si estas bajas marcarán el primer gran tropiezo de su etapa.