Uibh Laoire asegura su lugar en los cruces tras vencer a Bantry
Uibh Laoire dio un paso firme hacia las rondas de eliminación del McCarthy Insurance PIFC con una victoria contundente sobre Bantry Blues en Ballingeary, en una tarde en la que el marcador solo cuenta parte de la historia.
Con el triunfo, y después de haber superado ya a Glanmire, el conjunto de Muskerry tiene el billete asegurado para los cruces y aún sueña con una plaza directa en semifinales si gana su último duelo de grupo. Bantry, en cambio, mira hacia abajo: dos derrotas, cero puntos y el fantasma del playoff de descenso cada vez más cerca tras haber caído también ante Rockchapel.
Arranque eléctrico y golpe de respuesta
El partido ni siquiera había cumplido un minuto cuando Bantry Blues lanzó el primer zarpazo. A los 40 segundos, Billy Sheehan probó suerte, Joe Creedon respondió con una parada, pero Arthur Coakley cazó el rebote y mandó el balón a la red. Gol tempranero y aviso serio.
Sin el lesionado Dara Sheedy, Bantry necesitaba que otros dieran un paso al frente. Su hermano Jack Sheedy añadió un punto y el 1-1 inicial pareció confirmar que los de West Cork estaban listos para pelear.
La reacción de Uibh Laoire fue inmediata. Con solo tres minutos disputados, Sean O’Leary encontró a Ian Jones, que no perdonó y firmó el primer gol de los de Muskerry. A partir de ahí, entró en escena el hombre del día: Chris Óg Jones.
El atacante de Cork empató con un punto y, junto a otro de Cathal Vaughan, dejó el marcador en 1-2 a 1-2 con apenas cinco minutos jugados. Ritmo frenético, defensas desbordadas y la sensación de que aquello no iba a acabar en un tanteo corto.
Un minuto después llegó el segundo mazazo de Uibh Laoire. Sam Pickering rompió líneas y sirvió en bandeja a Chris Óg, que definió con calma para el 2-2 a 1-2. Bantry replicó con un punto de Sheedy, pero Pickering respondió con un valioso lanzamiento de dos puntos en el otro extremo.
Intercambio de golpes antes del descanso
Kevin Casey y Ruairí Deane recortaron para Bantry, 2-4 a 1-5 tras 15 minutos, pero Chris Óg Jones seguía marcando el pulso del encuentro. Dos puntos suyos ampliaron la renta, aunque Sheehan y Coakley mantuvieron con vida a los Blues.
A once minutos del descanso, Bantry encontró oxígeno. Mark Óg O’Sullivan tiró una pared con Sean O’Leary y clavó el segundo gol de su equipo: 2-7 a 2-6, ventaja mínima para los de West Cork. Parecía que el impulso cambiaba de bando.
No duró mucho. Chris Óg igualó el marcador y Ian Jones devolvió a Uibh Laoire al frente. Pero el último golpe del primer acto volvió a ser de Bantry: Coakley, de nuevo protagonista, anotó el último punto de la mitad para dejar el choque empatado, 2-8 a 2-8, en un primer tiempo tan abierto como salvaje.
El giro definitivo tras el descanso
Nada más volver del vestuario, Uibh Laoire apretó el acelerador. J Sweeney abrió el marcador del segundo tiempo con un punto, y Sam Pickering sumó su segundo lanzamiento de dos puntos para abrir brecha. La estructura de Bantry empezó a crujir.
Coakley y Conor Cronin respondieron y, con 37 minutos jugados, el luminoso marcaba 2-12 a 2-10 para Uibh Laoire. El duelo seguía vivo. Pero fue entonces cuando todo cambió.
Dos minutos después, llegó la jugada que rompió el partido. Cathal Vaughan se coló, buscó el gol y el balón acabó dentro tras tocar en un defensor de Bantry: 3-12 a 2-10. La sensación fue clara: la montaña se hacía demasiado empinada para los Blues.
Bantry aún generó dos ocasiones claras para engancharse de nuevo. Arthur Coakley y Kevin Coakley tuvieron el gol en sus botas, pero ambos disparos se marcharon por poco, especialmente el del primero, la oportunidad más clara de las dos. Eran las opciones que un equipo en apuros no puede desperdiciar.
Chris Óg manda y Uibh Laoire se instala en los cruces
Con Bantry ya tocado, Uibh Laoire jugó con madurez. Dos nuevos puntos de Chris Óg Jones estiraron todavía más la diferencia, mientras Arthur Coakley y Paddy Cronin trataban de maquillar el marcador para los Blues.
Ian Jones colocó el 3-16 a 2-12 y, como si el guion estuviera escrito, fue Chris Óg quien puso el broche con los dos últimos puntos de la tarde. Cerró su exhibición con 1-8 y dejó claro por qué es la referencia ofensiva de este equipo y una pieza clave también para Cork.
Al final, 3-18 a 2-12 y mensaje lanzado al resto del campeonato: el subcampeón del año pasado vuelve a estar en la pelea, con pegada, confianza y un tridente –Chris Óg Jones, Ian Jones y Cathal Vaughan– que pocos querrán ver enfrente en los cruces. Bantry, mientras tanto, tendrá que recomponerse rápido antes de que el playoff de descenso deje de ser amenaza y se convierta en realidad.






