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Wayne Rooney cumple su promesa tras el histórico triunfo de Noruega

Wayne Rooney se ha metido en un buen lío. Y todo por subestimar a una Noruega que acaba de firmar una de las grandes sorpresas del Mundial: 2-1 a Brasil y billete para unos cuartos de final históricos ante Inglaterra.

Días atrás, tras la victoria de Noruega en octavos frente a Costa de Marfil, Rooney había dejado claro en la BBC que no veía opción alguna para Erling Haaland y compañía contra la pentacampeona del mundo en New Jersey. Tanto, que se jugó algo más que su reputación.

“Si Noruega llega a los cuartos de final, entraré en el River Mersey y remaré por él”, lanzó el ex capitán de Inglaterra, convencido de que hablaba de un imposible.

El fútbol se encargó de desmentirle.

Con un doblete tardío de Haaland, Noruega remontó y derribó a Brasil para meterse por primera vez en su historia entre las ocho mejores selecciones del mundo. Un terremoto deportivo… y un problema logístico para Rooney.

Lejos de recular, el ex delantero de Manchester United y Everton ha doblado la apuesta en pleno directo, esta vez con refuerzos de lujo en el plató.

“¿Ese era yo? Erm, sí, soy un hombre de palabra. Micah ha aceptado hacerlo conmigo y Gabby”, explicó en la BBC, señalando a su compañero de tertulia Micah Richards y a Gabby, que también se han subido al barco, literalmente. “Somos un equipo. Han aceptado. Yo remaré sin problema. Puede que tenga que ser en el Hudson River si la BBC lo puede organizar. Pero lo haré”.

La idea de remar no es casual ni un simple chiste televisivo. Es un guiño directo a la celebración que ha marcado el torneo de Noruega: el famoso ‘Viking Row’. Jugadores y cuerpo técnico se sientan en el césped, uno detrás de otro, y simulan remar al unísono, como si fueran un drakkar atravesando mares imposibles.

Normalmente, quien dirige esa coreografía es el capitán Martin Odegaard. Esta vez, tras su doblete ante Brasil, el honor recayó en Haaland, convertido ya en símbolo de una selección que ha tumbado a un gigante y ha obligado a una leyenda inglesa a enfundarse, metafóricamente, el chaleco salvavidas.

Rooney tendrá que remar. Noruega ya lo hizo ante Brasil. Y ahora, en cuartos, le espera Inglaterra. ¿Quién se atreve a apostar algo esta vez?