Ademola Lookman brilla en goleada del Atlético de Madrid
El verano apenas empieza para Atlético de Madrid, pero el primer mensaje ya está enviado: 4-1 a Getafe en el estreno de la pretemporada y un nombre propio por encima del resto. Ademola Lookman. Dos goles antes del descanso y la sensación clara de que el ataque rojiblanco puede girar mucho alrededor de él en el curso que viene.
No fue un ensayo cualquiera. No por el marcador, que engaña un poco, sino por las pistas que dejó.
Lookman, la chispa de julio
En partidos así, con calor, ritmo intermitente y piernas pesadas, suele costar encontrar brillo individual. Lookman lo puso desde el primer tramo. Atacó los espacios, pidió la pelota al pie, buscó portería con decisión y firmó un doblete en la primera parte que allanó el camino para los de Diego Simeone.
Sus dos tantos fueron la mejor noticia del día para el Atlético. No solo por la estadística, sino por lo que implican: confianza, colmillo y un perfil que encaja con la necesidad del equipo de sumar gol y desequilibrio en los últimos metros. En pleno julio, cuando muchos aún arrastran el desgaste del Mundial 2026, el nigeriano se movió como si llevara semanas compitiendo.
El contexto, eso sí, obliga a matizar la euforia. Getafe se presentó con un equipo muy mermado, cargado de futbolistas de la cantera y con escaso peso de su bloque habitual. El 4-1 dice mucho del resultado, pero no tanto de la diferencia real entre ambos proyectos.
Un Atlético más atrevido atrás
Más allá de los nombres propios, el detalle táctico que se llevó la libreta fue el dibujo. Simeone apostó por una línea de tres centrales, con carriles muy altos y un equipo más estirado de lo habitual. No es una revolución total en su libreto, pero sí un paso más en una evolución que lleva tiempo insinuándose.
Marcos Llorente fue uno de los grandes beneficiados de esa estructura. Con campo por delante, llegó, pisó área y se hizo notar. Su protagonismo en ese rol confirma que, cuando el sistema le libera de tareas más posicionales, su influencia en el juego crece varios enteros.
El esquema, además, miró de reojo a Alejandro Grimaldo. El nuevo fichaje todavía no se ha incorporado a los entrenamientos, pero su perfil encaja de forma natural en ese sistema con carrileros largos, agresivos y con peso ofensivo. El dibujo parece pensado para él, aunque aún falte verlo sobre el césped.
¿Será la defensa de tres la base del Atlético durante la temporada o solo una variante puntual de pretemporada? De momento, es una pista, no una certeza.
Plantilla en construcción, roles en disputa
El amistoso dejó claro que Simeone ya puede contar con buena parte de su columna vertebral, pese a las ausencias de los jugadores que vienen del Mundial. No es el equipo definitivo, ni mucho menos, pero sí un esqueleto reconocible sobre el que empezar a fijar jerarquías.
En ese escenario, los dos goles de Lookman pesan más de lo que podría parecer en un simple amistoso de julio. Son un mensaje: está preparado para asumir responsabilidad en la línea ofensiva. Con la plantilla aún por completar y varios puestos todavía abiertos a competencia interna, actuaciones como esta ayudan a inclinar la balanza.
El marcador fue amplio, el rival estaba lejos de su versión real y el ritmo fue el típico de pretemporada. Pero, entre pruebas tácticas y piernas por afinar, Atlético encontró algo más valioso que un 4-1: la sensación de que su nuevo curso puede tener un protagonista inesperado en la figura de Ademola Lookman. Y esa es la clase de hallazgo que puede cambiar una temporada.





