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Arsenal imparable según Scholes y Neville

Paul Scholes y Gary Neville lo tienen claro: el título de la Premier League vuelve a pasar por el norte de Londres. Para ellos, Arsenal está preparado no solo para defender la corona, sino para hacerlo con autoridad.

El equipo de Mikel Arteta arrancó la defensa del título como si no hubiera habido verano: 3-0 ante el recién ascendido Coventry City, sin sobresaltos, sin dudas. Un campeón que no parece haber perdido hambre, al contrario, da la sensación de haberse reforzado justo donde más lo necesitaba.

Un campeón que se hace más fuerte

Arsenal no solo ha mantenido el bloque que por fin rompió una sequía liguera de dos décadas en mayo. Lo ha blindado. La profundidad de plantilla, uno de los grandes talones de Aquiles en otros años, hoy es un argumento de poder.

Bruno Guimaraes, Christos Tzolis y Ezri Konsa se han sumado a un vestuario ya asentado. Fichajes de nivel, integrados con rapidez en una estructura que Arteta ha afinado temporada tras temporada. El resultado: un campeón que parece más completo, más maduro y, sobre todo, más difícil de descifrar.

Todo esto ocurre mientras los rivales directos se miran al espejo en plena transición. Manchester City y Liverpool atraviesan semanas de reajuste tras las salidas de Pep Guardiola y Arne Slot. En la élite, un verano inestable se paga en otoño. Arsenal, en cambio, transmite continuidad y control.

¿Solo la liga? El murmullo del triplete

El objetivo prioritario es evidente: retener la Premier League. Pero el ruido alrededor del Emirates ya va más allá. El triplete, palabra casi prohibida en el fútbol inglés por su peso histórico, empieza a colarse en las conversaciones.

La temporada pasada dejó cicatrices. Final de Champions perdida ante Paris Saint-Germain. Final de Carabao Cup cedida ante Manchester City. Dos golpes duros para un grupo que se vio a un paso de una campaña legendaria.

En el podcast The Good, The Bad & The Football, Dion Dublin se negó a descartar esa posibilidad histórica: «No voy a apostar porque Arsenal gane el triplete, pero tampoco lo voy a descartar», admitió. «Tienen la mejor y más asentada plantilla y hay una armonía real en el club».

Palabras que encontraron eco inmediato en alguien que sabe exactamente lo que significa completar el triplete: Paul Scholes, protagonista del de Manchester United en 1999. «Estoy de acuerdo. Creo que es muy posible con la pinta que tienen», aseguró. «Sigo pensando que en la última semana de mercado pueden traer a otro jugador, lo cual da miedo. Acaban de fichar también a Ezri Konsa, que es un defensa de primer nivel».

La idea es sencilla: un campeón consolidado, reforzado con criterio y con margen todavía para un último golpe en el mercado. De ahí nace la sensación de que el techo de este Arsenal aún no se ve.

Neville no duda: “Cien por cien Arsenal”

Gary Neville, desde Sky Sports, se sumó sin matices al pronóstico. Preguntado por su favorito al título, no titubeó: «Cien por cien Arsenal. Están muy por delante. Con lo que ya tienen ahora en defensa y en el centro del campo, con los buenos atacantes que poseen, tienen un nivel muy alto, así que están bien».

El mensaje es contundente: para una voz históricamente asociada al Manchester United, el equipo que marca el paso ahora mismo viste de rojo… pero de Londres.

Aston Villa, primer examen de nervios

El siguiente capítulo llega el lunes por la noche, de nuevo en Premier League, ante un Aston Villa herido y obligado a reaccionar. El conjunto de Birmingham viene de un inicio de temporada para olvidar: un 4-0 encajado ante Brighton que encendió todas las alarmas tras un verano turbulento de mercado.

Villa necesita respuestas. Arsenal, confirmar sensaciones. Dos dinámicas opuestas que se cruzan a toda velocidad.

Arteta sabe que es en estos escenarios donde se construye un campeón de largo recorrido. Con los rivales directos dejándose puntos y buscando todavía su mejor versión, el técnico español exigirá concentración absoluta a una plantilla repleta de talento… y de opciones en cada puesto.

Otra victoria convincente no solo reforzaría el liderato deportivo. Alimentaría algo quizá más importante en agosto: la sensación de inevitabilidad. Porque si este Arsenal sigue ganando con esta autoridad, la pregunta ya no será si puede revalidar la Premier, sino hasta dónde está dispuesto a llevar esta era en el Emirates Stadium.