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El Arsenal acelera en el mercado por Saliba y Timber

El plan veraniego del Arsenal ha cambiado de golpe. Lo que debía ser una pretemporada para ajustar detalles se ha convertido en una carrera contrarreloj para encontrar un central que sostenga al equipo mientras William Saliba y Jurriën Timber siguen en la enfermería.

Mikel Arteta fue claro tras la derrota por 3-2 ante el Borussia Dortmund en el Emirates Cup, un partido marcado por errores defensivos que recordaron al Arsenal de otros tiempos. Saliba, pieza clave del proyecto, está fuera “por un tiempo” tras resentirse de la lesión de espalda que arrastra desde la pasada temporada y que se agravó durante el Mundial.

El técnico no quiso poner fecha a su regreso, pero sí dejó una imagen preocupante: el francés está en “modo reposo” durante dos semanas, prácticamente sin actividad, para permitir que la zona dañada se recupere. Una señal inequívoca de que el problema no es menor.

Timber, mientras tanto, tampoco ofrece un alivio inmediato. El defensa neerlandés, que ya se perdió gran parte del tramo final del curso pasado por una persistente lesión en la ingle y se cayó de la convocatoria de Países Bajos justo antes del Mundial, sigue sin estar listo. Arteta admitió que el jugador “progresa muy bien” y ya trabaja sobre el césped, pero aún está “a semanas” de poder competir.

Es mucho golpe junto en la misma línea. Y el entrenador no lo esconde: “Sabemos que hemos perdido a un jugador enorme, lo mismo con Jurriën”. Cuando Saliba ha estado disponible, los números del Arsenal en defensa han sido de equipo campeón. Sin él, la estructura se resiente y los rivales lo huelen.

La derrota ante el Dortmund lo dejó en evidencia. Arteta apostó por Cristhian Mosquera junto a Gabriel Magalhães en el centro de la zaga, una pareja que sufrió ante la movilidad alemana y la falta de ajustes de un bloque todavía en construcción. Los goles encajados no fueron solo cuestión de nombres, sino de duelos perdidos, desconexiones y falta de contundencia. “Concedimos goles pobres, sobre todo en la manera de competir”, reconoció el técnico, subrayando que la responsabilidad es colectiva.

Pero el diagnóstico lleva inevitablemente al mercado.

El Arsenal ya se había movido: presentó una oferta por Ezri Konsa, rechazada por el Aston Villa. El club de Birmingham valora al internacional inglés en unos 60 millones de libras, una cifra elevada para un jugador de 28 años con menos de dos años de contrato por delante. El interés no ha desaparecido. El club londinense valora volver a la carga, atraído no solo por su nivel como central, sino también por su capacidad para actuar como lateral derecho, una versatilidad muy apreciada en el esquema de Arteta.

La situación obliga a hilar fino. El Arsenal necesita reforzarse, pero no está dispuesto a pagar cualquier precio. No con un jugador en esa franja de edad y esa situación contractual. El equilibrio entre urgencia deportiva y lógica económica marcará las próximas semanas.

En paralelo, los actuales campeones de la Premier League han mostrado interés en Cristian Romero, el líder de la defensa del Tottenham. Sobre el papel, un perfil ideal para apuntalar la retaguardia. En la práctica, un movimiento casi imposible: en el norte de Londres nadie imagina a los Spurs facilitando la salida de uno de sus pilares rumbo al vecino y rival directo.

Así que la solución, por ahora, pasa por un doble camino. Mejorar con lo que hay y esperar el momento adecuado para dar el golpe en el mercado. “Eso es lo que intentamos hacer. Tiene que ser el jugador adecuado, alguien que nos haga mucho mejores. Lo estamos esperando con muchas ganas”, admitió Arteta, dejando la puerta abierta a una incorporación si aparece la oportunidad correcta.

El calendario no espera. La próxima parada es el Community Shield ante el Manchester City, un examen de máxima exigencia para una defensa en construcción y con sus dos grandes referencias fuera de combate. Los errores ante el Dortmund no pueden repetirse frente al equipo de Pep Guardiola sin pagar un precio alto.

La directiva ya lo sabe: el margen de maniobra se estrecha. El Arsenal ha vuelto a la élite y no puede permitirse que su temporada se tambalee por falta de profundidad en la posición más delicada del campo. La pregunta ya no es si necesitan otro central, sino cuánto tardarán en encontrarlo.