Arsène Wenger apoya la retirada del plan de Infantino en FIFA
Arsène Wenger ha dado un paso al frente. El jefe de desarrollo global de fútbol de FIFA ha respaldado con firmeza la decisión de Gianni Infantino de retirar el polémico proyecto para vender una parte de una nueva empresa vinculada al Mundial a inversores privados, calificándola de “absolutamente necesaria e incuestionable”.
El francés rompió su silencio una semana después de que salieran a la luz las primeras informaciones sobre la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una estructura pensada para gestionar los derechos comerciales de la Copa del Mundo, de la que se pretendía colocar un 20% en manos de capital privado.
El plan encendió las alarmas en el fútbol internacional. Tres confederaciones continentales lo rechazaron de plano, con UEFA yendo un paso más allá: llegó a amenazar con un boicot al Mundial y a otras competiciones de FIFA si el proyecto no se abandonaba. La presión fue inmediata. Y efectiva.
En ese contexto, Wenger decidió aclarar su posición. No anunció su salida del organismo, como sí hizo Carlos Cordeiro, asesor sénior de Infantino, pero marcó distancias con el proyecto. Lo hizo con un mensaje nítido: FIFA debe servir al fútbol, no al revés.
“Los recientes acontecimientos en FIFA merecen algo de claridad por mi parte”, comenzó el exentrenador del Arsenal en un comunicado difundido este martes por la mañana.
Recordó su cargo y el alcance de sus responsabilidades dentro de la organización: “En FIFA, soy el Chief of Global Football Development”.
Desde ese puesto, explicó, dirige junto a su equipo el análisis de datos del juego, el centro de formación en línea de FIFA, el desarrollo de la educación juvenil a través de 60 academias en 60 países “donde más se necesitan”, además de las competiciones juveniles en todo el mundo. También subrayó su papel como asesor técnico de IFAB, el organismo que define las reglas del juego.
Y ahí llegó el matiz clave. Wenger aseguró que no tuvo participación alguna en el diseño del plan FFE. “No estuve involucrado en este plan estratégico y tuve conocimiento del proyecto por primera vez a través de las informaciones de los medios”, admitió, desmarcándose del núcleo de decisión que rodea a Infantino en este asunto.
El giro de FIFA, con la retirada del proyecto, cuenta con su aval total. “La decisión de retirar el proyecto era absolutamente necesaria e incuestionable, porque creo firmemente en una FIFA independiente que sirva a nuestro juego con compromiso, transparencia e integridad”, sentenció.
En un momento en el que el organismo rector del fútbol mundial vuelve a estar bajo el microscopio, la figura de Wenger se coloca en un punto particular: dentro de la casa, pero reclamando principios. La batalla por el futuro modelo de negocio del Mundial no ha terminado; lo que sí ha quedado claro es qué tipo de FIFA quiere uno de los técnicos más respetados del planeta.






