Aston Villa y la historia de Evann Guessand
En Estambul, todas las cámaras apuntaban a los héroes evidentes. Youri Tielemans, con un latigazo marca de la casa. Emiliano Buendia, con otro disparo que encendió a la grada. Morgan Rogers, rematando la faena. Aston Villa arrolló 3-0 a Freiburg en la final de la Europa League y levantó su primer gran título desde 1996. Noche grande, himnos, confeti, historia.
Pero hay otra historia, mucho más discreta, que puede acabar siendo aún más única.
Villa vuelve a la élite… y Emery se sienta en el trono
El guion del partido fue casi perfecto para el equipo de Unai Emery. Dos golpes antes del descanso en el Besiktas Park, control casi absoluto ante un rival alemán desbordado y un tercer tanto de Rogers en el minuto 57 que cerró cualquier atisbo de reacción.
Villa no solo rompe una sequía de casi tres décadas sin un gran trofeo. Coloca también a Emery en un pedestal europeo: el técnico español iguala el récord como entrenador más laureado en la historia de la Europa League, con cinco títulos. Un dominio casi obsesivo del torneo.
Mientras los villanos celebran, las estadísticas se actualizan, los vídeos se viralizan y las portadas se llenan de nombres ya consolidados, hay un futbolista que apenas aparece en el relato de la noche… pero que podría escribir una línea nunca vista en el fútbol continental.
Evann Guessand, el ausente que roza lo imposible
Evann Guessand no estuvo en Estambul. No salió del banquillo. De hecho, ni siquiera forma parte ahora mismo del día a día de Aston Villa: el internacional marfileño está cedido en Crystal Palace desde enero.
Y, sin embargo, el 24 de mayo puede pasar a la historia.
Guessand fue uno de los dos únicos fichajes permanentes que Villa cerró el verano pasado, procedente de Reims por unos 30,5 millones de libras. Una inversión seria, pensada para el presente y el futuro. Durante la fase de grupos de la Europa League, respondió: siete partidos, dos goles y minutos importantes que le convierten en jugador elegible para la medalla de campeón.
Luego cambió el decorado. En enero, Villa lo mandó a Selhurst Park para ganar protagonismo en Crystal Palace. Nuevo vestuario, nuevo sistema, nuevo reto. Y otro torneo europeo en el horizonte.
Con Palace, Guessand ha disputado cinco encuentros en la Conference League, ayudando al equipo londinense a alcanzar la final, donde se medirá a Rayo Vallecano el próximo miércoles. Ha hecho lo suficiente para, si los ingleses levantan el trofeo, recibir también la medalla de campeón.
Aquí está el punto clave: ningún futbolista en la historia del fútbol europeo ha ganado dos competiciones continentales distintas en la misma temporada.
Ni en la vieja Copa de la UEFA y la Recopa. Ni en la era Champions–Europa League. Nadie. Y ahora, un delantero que no estuvo en la final de Estambul, que ha vivido el curso a caballo entre Birmingham y Londres, se asoma a una gesta que ni las grandes estrellas han alcanzado.
De la lesión al último sprint
El camino no ha sido limpio. Guessand se lesionó la rodilla en marzo, en el duelo de cuartos de final de la Conference League ante Fiorentina. Una dolencia que amenazaba con dejarlo fuera del tramo más decisivo del año y, con ello, cortar de raíz cualquier sueño de doble corona europea.
Pero regresó. Lo hizo el domingo, en el empate 2-2 de Crystal Palace frente a Brentford, entrando en el tiempo añadido. Pocos minutos, sí. Pero un mensaje claro: está de vuelta, disponible, listo para pelear por un sitio en la gran cita ante Rayo Vallecano.
Si Palace logra el título, Guessand se convertirá en un caso único: campeón de la Europa League con Aston Villa, campeón de la Conference League con Crystal Palace, todo en la misma campaña, sumando minutos y goles en ambas competiciones para legitimar su medalla.
Si pierde, se quedará a un paso de un registro irrepetible. Un casi histórico que apenas aparecerá en los libros, pero que resume la delgada línea que separa la gloria absoluta de un “qué hubiera pasado si…”.
Un futuro en Londres y una noche que lo puede cambiar todo
El marfileño, de 24 años, apunta a quedarse en Selhurst Park. Los informes apuntan a que firmará en propiedad este verano con Crystal Palace, club que además busca un nuevo entrenador tras la marcha de Oliver Glasner. Nuevo proyecto, nueva jerarquía, nuevas responsabilidades.
Y quizá, una carta de presentación que ningún otro jugador puede enseñar: “Yo estuve en dos vestuarios campeones de Europa el mismo año”.
Para Aston Villa, la final de Estambul ya es parte de su patrimonio. Para Emery, un título más en una colección que roza la obsesión. Para Evann Guessand, en cambio, la verdadera final aún no ha llegado.
Su temporada, su historia, se decidirá en 90 minutos (o algo más) ante Rayo Vallecano. O escribe una página inédita en el fútbol europeo, o se queda como el gran olvidado de una gesta que rozó con la punta de los dedos.






